15 de octubre de 2019
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La amenaza que subyace a los simulacros de evacuación y a la prevención del riesgo de desastres

Arquitecto de la Universidad Nacional de Colombia, con Maestría en Filosofía de la Universidad de Caldas y de la Universidad Nacional, Sede Bogotá -convenio, sin concluir-. Investigador en los campos de Epistemología-Física-Relativista y Radiogeofísica. Representante Legal de la Evidence Observatory Foundation.
20 de septiembre de 2019
Por Jorge Hernán Valencia-Alvarez*
Por Jorge Hernán Valencia-Alvarez*
Arquitecto de la Universidad Nacional de Colombia, con Maestría en Filosofía de la Universidad de Caldas y de la Universidad Nacional, Sede Bogotá -convenio, sin concluir-. Investigador en los campos de Epistemología-Física-Relativista y Radiogeofísica. Representante Legal de la Evidence Observatory Foundation.
20 de septiembre de 2019

Este 19 de septiembre se cumplieron dos años del trágico terremoto M7.1 que asoló a México, el que coincidencialmente fue precedido por un simulacro de evacuación con el que se buscaba conmemorar otro devastador terremoto sucedido justo 32 años antes (1985). El simulacro tenía el firme propósito de preparar al público para la eventual llegada de un nuevo terremoto destructor, el que increíblemente habría de presentarse dos horas después.

(Figura 1). Fallido simulacro de terremoto practicado en México dos horas antes de un seísmo real, el que habría de dejar un elevado número de víctimas.

El elevado número de víctimas que dejo este nuevo sismo para el que pretendían estar preparados los mexicanos (369), demostró la subyacente amenaza que pesa sobre los actuales simulacros de evacuación, como que generan una “zona de confort” que se ve determinada por la dinámica que adquiere la propia evacuación, cuando no se experimentan los escenarios reales que habrán de ser vividos durante la crisis.. Esto como consecuencia de la condición no-resolutiva en que aún se mueve al marco teórico y a la consecuente práctica oficial del simulacro, el cual termina convertido en un literal “paseo de evacuación”, al carecer de un pronóstico real que entre a indicar los tiempos y los escenarios facticos para su ejecución..

Así que la verdadera preparación que requiere la población y los propios organismos de control y vigilancia, consiste en la implementación de una resolutiva: ¡cultura de la prevención predictiva de las amenazas!.. Misma que con precursores físicos puros y duros pueda ir más allá de la bien intencionada, aunque aún limitada gestión oficial del riesgo de desastres, sacando al simulacro de su amenazante “zona de confort” y de los irreales escenarios que maneja, tal y como lo evidencio el simulacro que precedió al terremoto intraplaca M7.1 de México, el que este 2019-09-19 será recordado con un macrosimulacro múltiple en su capital.

(Figura 2). (Figura 2). El sismo M8.1 que anticipó en 8 días el trágico terremoto del 19/SEPT, generó Luces de la Tierra. Señales eléctricas y magnéticas emitidas desde el interior terráqueo, con las que también se puede preludiar la ocurrencia de un terremoto. Aprecien su dramática belleza.

Luego de lo que se trata es de apoyar –con real voluntad política y con presupuesto real-, los denodados esfuerzos marginales que aún deben hacer las ¡ciencias básicas! en su búsqueda de métodos, modelos y eventos premonitores que operen en tiempo real.. Empeño que se ha visto signado por el arraigado estigma engendrado por la irresolución mecánica que presentan las ondas sísmicas, de la geociencia convencional, desde cuya óptica, claro: “no se puede pronosticar un terremoto”.. Así que antes que seguir empleando los recursos en la simple paliación formal asociada a un simulacro unidimensional, lo que urge es aportárselos a las resolutivas ¡ciencias básicas! para que puedan formular, además, verdaderos protocolos asertivos de evacuación que como los siguientes, sean previamente socializados, practicados y rutinizados:

  1. Cuando escuche la Alerta de Terremoto: ¡mantenga la calma!.. Recuerde que dispone de “20 minutos” para poner a salvo su vida!!
  2. Proceda a cerrar las acometidas de agua, luz y gas.. Recuerde que dispone de “5 minutos” para hacerlo y para salir con su mascota (si la tiene) de su lugar de habitación!!
  3. Tome su kit de emergencias y proceda a salir sin pausa, pero sin prisa, de su edificación.. Recuerde que aún le quedan “15 minutos” para llegar al sitio previamente adecuado por las autoridades para evitar la caída de escombros!!
  4. Durante el camino llame a sus allegados para ponerlos al tanto de la situación, haciéndoles saber que Usted se encuentra a salvo.. Recuerde que evitar el pánico es la llave que le entrega su inteligencia para poder superar una situación que ya se encuentra parcialmente controlada!!
(Figura 3). Cascada de mensajes con los que se busca llamar la atención para alertar sobre la inminencia de un terremoto de subducción regional.

Acciones como estas deberán ser ejecutadas con el mayor acierto posible durante los simulacros, como que de ello dependerá el futuro salvataje de las valiosas vidas humanas, así como las de sus inseparables y amorosas mascotas animales.. Siempre con márgenes de tiempo que contemplen holguras para hacer frente a cualquier eventualidad que llegue a presentarse. Solo así podrá superarse la contraproducente dinámica que hoy afecta a los cómodos simulacros de evacuación, los que responden a una lógica reactiva, antes que preventiva, al ser el producto de una concepción teórico-práctica que desconoce el principal factor a ser tenido en cuenta en toda simulación asertiva: prever lo que va a suceder, en el espacio y tiempo reales..

Previsión que por lo demás ya ha venido siendo largamente practicada en el Observatorio Radiovulcanológico y Radiosismológico del Volcán Nevado del Ruiz ORVVE, desde una de las ventanas inductivo-deductivas con que cuenta la ciencia para probar sus asertos: desde la improbabilidad de ocurrencia del peligroso terremoto cíclico de subducción que periódicamente afecta al SW de Colombia, con una conocida recurrencia estadística de 21 años. Esto en tanto no hagan presencia los signos precursores que anticiparon su último retorno. Se cumplen 24 años sin el menor yerro predictivo y sin que se haya vuelto a captar la particular cascada de eventos que entre 45 y 60 minutos preludio su última manifestación de 1995-02-08, dejando un trágico balance de 45 víctimas mortales en la ciudad de Pereira, principalmente.

Tal hallazgo permitió conformar un modelo de pronostico sísmico que ha venido operando con toda consistencia y solidez por más de dos décadas de exitoso monitoreo de radio del encriptado evento. Región espectral en donde fue descubierta la actividad que soporta el advenimiento de una nueva ciencia surgida en tierra colombiana: la radiosismología-hectométrica.. Misma que se ha visto confirmada, a nivel planetario, por la detección de signos precursores puntuales anticipando hasta en 48 horas la ocurrencia de grandes terremotos orbitales, no especificados aún en su zona epicentral, al carecer el ORVVE de redes de monitoreo mundial que permitan registrar la muy particular profusión de eventos que caracteriza la activación local del terremoto.

(Figura 4). Activación hipocentral de un signo precursor radiosismológico-hectométrico.

Resolutiva avenida del saber que se encuentra apuntalada nada más ni nada menos que en la luz del segmento de radio, del magno espectro electromagnético de radiaciones.. Esto es en el epitome mismo de toda resolución a ser alcanzada en el actual tipo de cosmos.. Ondas electromagnéticas de la luz que superan con mucho la más restringida resolución formal que ofrecen las ya observadas ondas sísmicas mecánicas que genera la materia, lo que ha dado origen al popular mito “mecánico-clásico” del imposible pronóstico de un terremoto.. Noción que mucho daño le ha hecho a la propia ciencia al impedirle allegar recursos para ahondar en este tipo de hallazgos, como de hecho le ha ocurrido al ORVVE a todo lo largo de los últimos 34 años de investigación básica aplicada, la que ha debido ser operada con unos muy limitados y agotados recursos propios..

(Figura 5). Jubiloso ¡Eureka! tras la anticipación de dos terremotos en Nepal.

34 años, porque todo comenzó con la detección de la actividad de radio emitida por el Volcán Nevado del Ruiz VNR durante la fase previa a su trágica erupción del 13 NOV/1985. Novel ciencia radiovolcánica también descubierta por el ORVVE en tierra colombiana, lo que ha permitido formular tres modelos de pronostico eruptivo paroxístico que han operado con toda consistencia y suceso investigativo, aún en medio de la gran aleatoriedad que tipifica a los procesos magmáticos. Todo soportado de nuevo en la luz, esta vez extendida hasta las bandas decamétrica y hectométrica del espectro radioeléctrico.

(Figura 6). Niveles de Alerta Radiovolcánica.

Actividad radiovolcánica que igualmente permitió pronosticar a la NASA en 1995, el origen de la “misteriosa” radiación decamétrica observada en Júpiter desde 1955, la que desde 1964 se sabe es modulada por el satélite Galileano Ío, el que más tarde revelo poseer vulcanismo activo al paso de la Misión Voyager de la NASA, en 1979. Cuadro radioemisivo que resulto ser enteramente similar al observado por el ORVVE en el VNR, desde 1985. Año que completo el puzzle que permitió inferir que la actividad decamétrica de Júpiter tenía su origen en el vulcanismo activo de Ío.. Pronostico que espera ser confirmado con la llegada de la Misión JUNO a Júpiter, cuyo orbitador se encuentra equipado con instrumentos para el estudio de la por periodos conspicua: actividad decamétrica y hectométrica de Júpiter, tal y como acontece en el VNR..

Conque el real éxito de todo simulacro de evacuación, pasa por la implementación de una asertiva cultura de la prevención predictiva de las amenazas.. Campo en el que el ORVVE mucho puede aportar en modelos, métodos y signos precursores puros y duros, siempre que sea superado el tradicional, especular y nocivo abandono de la ciencia, así como los muy alambicados y desfasados paradigmas mecánicos impuestos por las geociencias, en torno a la imposibilidad de pronosticar un terremoto o una erupción volcánica.. Todo con el final propósito de no seguir perpetuando la preclara y sabia sentencia AlbertEinsteniana:

«¡Triste época es la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio». 

¡Hacia una cultura de la prevención predictiva de las amenazas!

* Arquitecto, investigador en radiogeofísica y epistemología-física-relativista. Chief-Scientist, Res-Development del Evidence Observatory y del Observatorio Radiovulcanológico y Radiosismológico del Volcán Nevado del Ruiz ORVVE. Representante Legal de la fundación EOF: una entidad sin ánimo de lucro que busca dar soporte operativo a la investigación científica de frontera. Donaciones y Esponsorías, cuenta ahorros Bancolombia # 05908347791. Emails: [email protected][email protected]