21 de octubre de 2019
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Confirmada presencia de parásito que provoca abortos en bovinos

20 de septiembre de 2019
20 de septiembre de 2019

A partir del análisis del tejido de fetos abortados, de terneros fallecidos después de nacer, y de una vaca adulta, se confirmó la presencia en fincas de Cundinamarca y Cesar de Neospora caninum, parásito que ocasiona la neosporosis bovina, una enfermedad reproductiva que ocasiona abortos y problemas neurológicos en el ganado.

Los hallazgos fueron realizados por Susana Moreno Chaparro, magíster en Ciencias – Microbiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien con su estudio contribuyó a identificar y caracterizar esta enfermedad sobre la que poco se ha estudiado en el país y para la que hasta el momento no existe ningún tipo de vacuna reportada.

Para ahondar en el conocimiento de esta patología, ella realizó pruebas de diagnóstico como histopatología, inmunohistoquímica e inmunocitoquímica en seis fetos abortados –a los que se les extrajeron el cerebro y otros órganos como el corazón, el hígado, el riñón y el pulmón–, tejidos de dos terneros fallecidos después de nacer que presentaron sintomatología nerviosa, una vaca adulta que había abortado antes de morir y una placenta.

En los resultados de necropsia e histopatología se evidenció hemorragia, congestión y procesos autolíticos (en los que la célula se autodestruye), siendo el cerebro el órgano más afectado. Además se observaron quistes tisulares en las muestras de tejido cerebral y la presencia del parásito N. caninum se confirmó en todos los cerebros de fetos abortados, en el cerebro de la vaca adulta y en la placenta.

“Aunque en este momento existen vacunas contra enfermedades infecciosas reproductivas –como la diarrea viral bovina, la rinotraqueitis infecciosa, la leptospira y la brucella–, cuya aplicación es de notificación obligatoria, el parásito Neospora caninum siempre se ha dejado de lado”, manifiesta la investigadora.

Según explica, en Antioquia, Nariño, Cesar y Cundinamarca los trabajos sobre estos microorganismos se han limitado a estudios serológicos, en los cuales se busca la presencia de anticuerpos en la sangre de las vacas relacionados con la enfermedad, lo que no permite identificar específicamente al parásito que la causa.

Debido a ese desconocimiento de la enfermedad, la magíster se propuso ampliar el conocimiento sobre el parásito como base para estudios posteriores que permitan controlar la enfermedad y generar estrategias para curarla.

“La idea es implementar un protocolo mediante el cual podamos aislar ADN de buena calidad y evitar su degradación, para que esta prueba diagnóstica se pueda realizar en el país”, comentó.

Transmisión de la enfermedad

El primer reporte de N. caninum en el país se realizó en 2001. Dos años más tarde, en Sotaquirá (Boyacá) se encontró una prevalencia del 15,9 % entre 88 vacas Holstein. En uno de los estudios más recientes –2018– se identificaron anticuerpos contra N. caninum en el 28,3 % de 1.038 animales de 31 fincas del Suroeste antioqueño.

La patología es transmitida a las vacas por la materia fecal de animales como los perros, que contamina fuentes de alimento y agua. El aborto es uno de los signos más frecuentes y suelen ocurrir entre el cuarto y sexto mes de la gestación.

Pueden existir otras complicaciones como momificaciones fetales, reabsorciones, e incluso la repetición de abortos. El ternero puede manifestar sintomatología en los cinco días después del parto o no tener síntomas, pero con presencia del parásito propagando la enfermedad por varias generaciones.

Este estudio permitió confirmar la presencia de la enfermedad en Colombia y con este hecho la investigadora espera que empiece a verse como un tema importante para el sector ganadero, que requiere desarrollar pruebas de diagnóstico y tratamientos adaptados a cada región, pues se ha visto que las cepas del parásito pueden variar en cada país.