20 de septiembre de 2019
Aguas de Manizales. Banner septiembre de 2019.

ATTO, la torre para el monitoreo científico del clima en la Amazonia

13 de septiembre de 2019
13 de septiembre de 2019

Desde el Observatorio de la Torre Alta del Amazonas (Amazon Tall Tower Observatory – ATTO), ubicado en medio de la selva amazónica, en el norte de Brasil, investigadores de Brasil, Alemania y del resto del mundo registran constantemente datos meteorológicos, químicos y biológicos para comprender cómo interactúa la Amazonia con la atmosfera y el clima global.

Ubicada a unos 150 km al norte de Manaos, por sus 325 m de altura –1 m más que la Torre Eiffel– el ATTO es casi lo único que se destaca en medio del verde que predomina cuando se sobrevuela esta zona, lugar en el que se han concentrado múltiples investigaciones simultáneas desde su puesta en funcionamiento en 2009.

Además incluye otras dos torres de 80 m de altura, varios laboratorios y un campamento base para dar cabida a los científicos y técnicos que trabajan allí. Los sitios de campo cercanos y las parcelas de estudio completan este lugar, con el que se ha priorizado la investigación en la Amazonia, que pese a representar menos del 4 % del área de la Tierra, almacena entre el 10 y 20 % de toda su biomasa.

Entre los científicos detrás de este importante proyecto se encuentra la profesora Susan Trumbore, directora del Instituto Max Planck de Biogeoquímica –uno de los institutos de investigación participantes–, quien fue ponente de la segunda jornada del “Primer Simposio Max Planck Colombia: fronteras de la ciencia”, organizado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), la Sociedad Max Planck y la Universidad de los Andes.

Durante su intervención, la científica destacó la importancia que un proyecto como el ATTO tiene para países amazónicos como Colombia, como una fuente de datos sobre la región o como la oportunidad para que los investigadores nacionales se vinculen a estudios del clima y de los ecosistemas de la parte occidental del Amazonas, donde la Torre tiene cobertura.

Según explicó, la Amazonia es responsable del 16 % de la fotosíntesis que se realiza en el planeta, y en ella circulan enormes cantidades de agua y energía, algo importante para el clima global, por lo que para los investigadores resulta vital entender mejor estos procesos complejos para hacer predicciones climáticas más precisas.

“Lo que sucede en las regiones de bosques intactos de la Amazonia no solo afecta el clima regional sino también el continental y el extracontinental”, aseguró la científica, y añadió que lastimosamente es una zona que está cambiando rápido, como se hizo evidente con los incendios masivos que se volvieron noticia mundial de primera plana en agosto.

Cambio climático más allá del Ártico

Cuando se habla de cambio climático en el mundo se suele pensar en el Ártico y en el derretimiento de los glaciares, pero poco se piensa en el efecto que el aumento de la temperatura global tendrá sobre regiones tropicales como las que estudian los investigadores del ATTO.

“Si se calienta el Ártico tenemos vegetación análoga, sabemos qué crecerá si esto pasa, pero si se calientan los trópicos no contamos con un bosque tropical análogo que exista a temperaturas que aumenten 1 o 2 grados, no sabemos qué pasará, si la vegetación se adaptará a esas condiciones o cambiará a algo más”, comentó la profesora Trumbore.

Esta es otra de las justificaciones detrás de los estudios que se adelantan desde la Torre, en las que también se abordan temáticas como las olas de calor asociadas con el fenómeno de El Niño, sobre las que aún no se cuenta con observaciones a largo término que permitan entender si estas aumentarán su frecuencia y los efectos que tendrá que esto ocurra.