28 de septiembre de 2020
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Rompamos Paradigmas: en esta casa no se habla de política

Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
11 de junio de 2019
Por Julián Andrés García Cortés
Por Julián Andrés García Cortés
Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
11 de junio de 2019

Ni de religión, de sexo, de música o de otra cantidad de temas que eran tabú en nuestra sociedad, y que nombrarlas, generaban escozor y disgustos. Estos temas, pero sobre todo el político, no se podían abordar en los comedores de las casas porque creaban debates, discusiones y en muchos casos peleas y enfrentamientos, no solo verbales sino también físicos, entonces para evitar ese tipo de confrontaciones, lo mejor era vetar estas cuestiones. Además esas no eran conversaciones para ‘damas’, estos temas solo los podían abordar los “machos” de las casas, que ‘entendían’ de lo que se hablaba y podían responder si los ánimos se calentaban.

Así fueron criados nuestros abuelos y abuelas, nuestras madres y padres, en un ambiente de intolerancia y en unos niveles de analfabetismo político que todavía hoy nos pasa cuenta de cobro. En este sentido el Estado no hizo nada, no invirtió en educación política para su pueblo y no creó políticas públicas que desarrollaran esos temas en las aulas de clases. Los privados tampoco se interesaron por generan espacios amplios de formación y discusión, en muchos casos era mejor mantener a la masa ignorante. Los partidos políticos poco o nada ayudaron, el poco conocimiento que generaban era para sus cuadros directivos, pero no lo extendían para las bases.

En definitiva, quien hablaba, debatía y conocía la política era una minoría, que había podido acceder a un grado más alto de educación o que por interés o disciplina era autodidacta. Pero la realidad no ha cambiado mucho, el Estado sigue sin cumplir, y aunque algunos privados tienen más compromisos con estos temas, no han podido masificar este conocimiento y llegar a más personas.

Ahora, nuestra obligación es hacer que en todos los espacios se hable de política, que a toda hora y en todo lugar este sea uno de los temas más importantes. La política es la esencia de la vida y volverla consiente es uno de los retos más importantes que tenemos como sociedad. Hablar de política, es hablar de poder, de tomas de decisiones, es decir, de la vida misma. No podemos permitir más que nos estén diciendo que hay temas vetados en la casa o en la mesa y que mencionarlos son actos de “mala educación”.

Nuestra tarea, es que el tema más apetecido sea el político, que no solo tiene que ver con el electoral, este va más allá, es más amplio; hablar de política, es mencionar nuestras realidades como sociedad, las problemáticas y soluciones que se generan a diario en nuestros barrios y municipios. En síntesis, es cómo establecemos nuestra propia forma de vivir, de pensar y de ser.

¿Y por qué estamos convencidos de que esto debe ser así? por un lado la política, y en sí, el acto de ejercerla, desarrolla un sentido crítico en nosotros, nos da fuerza a desempeñarnos como líderes, nos mantiene informados de los acontecimientos de interés social, nos ayuda a entender las normas y principios básicos de convivencia, nos enseña de las leyes y su función social, nos habla de la historia de nuestros pueblos y cómo lograron su libertad. Si en nuestros círculos se hablara de política de seguro seríamos una nación más consciente, trabajaríamos sin escatimar esfuerzos al saber que construimos un mejor mañana, si tan solo viéramos la política como un acto tan simple como respirar y callar un poco, de seguro viviríamos para ejecutar correctamente actos políticos como esperar el semáforo, o no colarse en la fila, parar en los sitos indicados para que pasen los transeúntes, e incluso poder hablar en público sin el miedo al qué dirán.

En síntesis, lo que queremos mostrar y explicar en este escrito, es que “la política es el arte de gobernarse a sí mismo”. 

@julianelpolit

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