7 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Orgullo, satisfacción y buen camino

5 de junio de 2019
Por María Fernanda Restrepo Torres
Por María Fernanda Restrepo Torres
5 de junio de 2019

La Red Colombiana de Ciudades Cómo Vamos presentó el pasado 29 de mayo de este año la encuesta de percepción ciudadana comparada con el año 2018, en la que se calificaron aspectos tan subjetivos como orgullo, satisfacción y buen camino. Los resultados midieron las apreciaciones de habitantes de otras 26 ciudades colombianas y Manizales punteó en la mayoría de aspectos.

En primer lugar quiero manifestar que sin haber sido encuestada telefónica, personal ni virtualmente, hago parte de ese 70% que se siente orgulloso de esta capital. Soy férrea defensora de nuestro potencial educativo, la limpieza de sus calles que da gusto caminar, la calidad del aire, los grandes avances en seguridad y la amabilidad de nuestra gente.

Por supuesto que hay aspectos negativos y por mejorar, también estos dependen de la subjetividad. La falta de empleo es el principal indicador de que en Manizales –al igual que en el resto del país- no existen políticas claras para vencer este flagelo y ese es ya un problema de vieja data, ya que la mayoría de profesionales manizaleños siguen emigrando en busca de oportunidades.

Si me lo preguntan, seguimos atrasados en materia cultural. Manizales carece de eventos de calidad y poco a poco ha derivado en capital del despecho, lo cual para algunos parece ser la panacea. Si bien no soy amante de los conciertos, hay motivación siempre que sea un artista con proyección internacional o si al menos existe variedad, pero acá ni lo uno ni lo otro. Solo popular, con unos “cantantes” que si acaso los conocen en la casa.

Siguiendo con el ítem anterior, no estamos atrasados sino en la edad de piedra defendiendo aún tradiciones arcaicas como las corridas de toros, aduciendo que son patrimonio cultural de la nación. Torturar un animal para el disfrute de unos pocos conocedores es una aberración, máxime sabiendo que las entradas para ese espectáculo grotesco son en su mayoría entregadas por cortesía.

Pero ningún alcalde se va a echar encima a las élites prohibiendo esa vetusta fiesta, ninguno tiene las agallas ni la voluntad, por más animalista que quiera parecer. Aun con ese dolor que me embarga en cada temporada taurina, esta es mi Manizales del Alma y me llena de felicidad verla crecer en infraestructura, que nuestros profesionales se destaquen en el país y el mundo.

Bogotá, Medellín y Cali son los primeros referentes al hablar de Colombia, por eso es tan significativo que esta mediana tierra de topografía agresiva y clima impredecible, relegada a ser la hermanita menor de Pereira, las supere a todas en percepción de disminución de pobreza, ambiente de seguridad, satisfacción con la educación, los servicios de salud y el uso de medios alternativos de transporte como la bicicleta.

Teniendo en cuenta que este es un país de intolerantes, es de destacar la disminución de homicidios en un 54% comparado con el mismo periodo de 2018 y los constantes esfuerzos de la administración municipal para seguir rebajando los índices de inseguridad. Mientras en Bogotá hay cerca de 14 hechos delictivos por hora y Armenia lleva cerca de 60 muertos en el primer semestre, Manizales logró llegar a 54 días sin asesinatos.

Desconociendo totalmente el tema de la ornitología, resalto el impulso que se ha dado en el departamento al avistamiento de aves, una actividad que desde mi pobre punto de vista tiene un nicho reducido al que inteligentemente se ha sabido conquistar con la variedad de especies y estrategias para posicionar a Caldas en ese aspecto. Aplaudo las iniciativas desde los gremios para destacarnos y seguir creciendo en materia turística.

Y seguir recibiendo después de décadas el reconocimiento como ciudad universitaria es uno de los más importantes referentes, nunca estarán de más todos los esfuerzos para fortalecer este título. Variables como la calidad de la educación superior, empleabilidad de los egresados, ambiente universitario, costo y calidad de vida ubican a Manizales primera entre otras capitales del país.

La calidad de la educación universitaria se gesta desde los primeros años de escuela, así que mención aparte merece el buen manejo del Plan de Alimentación Escolar en Manizales. Mientras que es una vergüenza ver como se roban los recursos en otros departamentos, acá somos ejemplo. Que el mismo interés se traslade al mantenimiento de las instituciones educativas del departamento es una tarea en la que la Secretaría de Educación Departamental anda con las pilas puestas.

Vamos bien, y siempre se puede estar mejor. Por ejemplo, que el tránsito no se salga de control, ni en movilidad ni ambientalmente hablando, dado el crecimiento exponencial de vehículos y la falta de medidas restrictivas o encontrar estrategias claras en cuanto a oportunidades laborales de calidad son las primeras que se me ocurren al pensar en la Manizales del futuro.

Gran reto tenemos este año al elegir un líder capaz de seguir por el camino del progreso y dirigentes capaces de recuperar la confianza en las instituciones públicas y las prácticas transparentes, pues el flagelo de la corrupción y el derroche de presupuesto también hace mella en estas latitudes. Por lo pronto, vivamos y disfrutemos, con orgullo, ser hijos de esta tierra.