22 de agosto de 2019
Aguas de Manizales. Banner mes de agosto.

Lenguaje traicionero, previo, contracción gramatical, conmocionar

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
12 de junio de 2019
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
12 de junio de 2019

Quisquillas de alguna importancia

¿Por qué no escribió, para ser consecuente,  ‘todos y todas’? 

El editorialista de El Tiempo ya cayó en la trampa del ‘lenguaje incluyente’. Así redactó: “Por supuesto que los niños y niñas son las víctimas directas que padecen en carne propia…” (29/5/2019). Olvidó que este ‘lenguaje incluyente’ es ‘traicionero’, pues más adelante escribió: “…los centros de atención inmediata para niños víctimas de abuso…”: ¿Están excluidas de esos centros las ‘niñas’? Y antes se había expresado así: “…todos los que formamos parte de este colectivo humano…”: ¿Por qué no escribió, para ser consecuente,  ‘todos y todas’? ¿No entran aquí ellas? Y el destacado dice: “El desafío incluye que cada colombiano reflexione cómo puede ayudar a crear espacios más seguros para los menores”: ¿Y ‘las colombianas’ y ‘las menores’? Finalmente, el título del segundo editorial del mismo día es éste: “Quién protege a los médicos”: ¿Y ‘las médicas’? Ello es que hasta la promotora estrella de este abominable lenguaje, Florence Thomas, cae, aunque no con mucha frecuencia, en la misma trampa. ¿No se dan cuenta los sumisos seguidores de su ejemplo de que ese lenguaje hace de su redacción un ‘fárrago’, por lo que es ‘nocivo’, además de ser ‘inútil’ (no sirve para nada) y, repito, ‘traicionero’? ¡Cómo será de insufrible un diálogo con esa señora! Digo, si lo practica dialogando. ¡Uy! Y termina su redactor el primer editorial con esta joya: “De eso se trata esta tarea que debe comenzar ya”. Señor, escriba doscientas veces esta frase: “En eso consiste esta tarea, que debe empezar ya”. A ver si así. ***

Cuán provechoso sería que en esas juntas de redacción que programan en LA PATRIA les enseñaran a sus periodistas que el castellano tiene el adverbio ‘antes’ y que ‘previo’ es un adjetivo, razón por la cual no puede hacer las veces de adverbio. Y que les expliquen que con el empleo de ‘antes’, no sólo mejoran su redacción, sino que no tienen que hacer malabarismos para construir la frase, como seguramente los tuvo que hacer el que redactó la siguiente: “Ayer aceptó, previo a audiencia, que la mató” (Sucesos, 30/5/2019). Y pregúntenle a este periodista si no le parece mejor redactada la frase de esta manera: “Ayer, antes de la audiencia, aceptó su crimen”. ¿Será mucho pedir? Que les sirva de consuelo a quienes ignoran la existencia del adverbio ‘antes’ que un periodista veterano y de talla internacional también lo desconoce, pues esto escribió: “Previo a la elección de 2016, Markle comentó públicamente…” (El Tiempo, Sergio Muñoz Bata, visita de Trump a Inglaterra, 4/6/2019). ***

Cuando concurren las preposiciones ‘a’ y ‘de’ y el artículo determinado masculino ‘el’, se elimina la vocal ‘e’ de este último con el fin de hacer la ‘contracción gramatical’, que es el “fenómeno morfofonológico que consiste en unir dos palabras, la segunda de las cuales suele empezar por vocal, en una sola”. Verbigracia, ‘esotro’ por ‘ese otro’, muy común en los clásicos. Actualmente, las contracciones más usadas son ‘al’ (a el) y ‘del’ (de el), obligatorias en el lenguaje, tanto hablado como escrito. El redactor de Sucesos de LA PATRIA pasó por alto esta norma en el título y texto de su nota. Así redactó, respectivamente: “De un disparo asesinaron a el Chavo”. “Un disparo acabó con la vida de el Chavo”. “…al Chavo” y “…del Chavo”, castizamente. Elemental. Nota: Se exceptúan de esta regla los artículos determinados masculinos cuando son parte de un nombre propio, por ejemplo, El Tiempo: ‘La circulación de El Tiempo es nacional’; y, lógicamente, el pronombre personal de tercera persona, ‘él’: ‘De él se afirman muchas cosas’. La tilde hace la diferencia. ***

El verbo transitivo ‘conmocionar’ (“producir conmoción”) pide la preposición ‘a’ para determinar su complemento directo. Su falta es sensible en la siguiente frase de un editorial de El Tiempo: “De vuelta a este episodio que ha conmocionado el país…” (Agresión brutal, 5/6/2019). El oído inclusive la pide: “…que ha conmocionado al país”.

[email protected]