2 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Hay artillería, falta puntería.

2 de junio de 2019
2 de junio de 2019

Tanda trepidante de penales, incierta, emocionante. Colombia regaló dramatismo de principio a fin. Sus ejecutantes de lujo fracasaron y los alternativos, definieron con clase. Inmenso Mier, mucho más que su rival, un gigante portero a quien la corrección del árbitro repitiendo un lanzamiento cuando rozaba el cielo, lo noqueó. Le llegó la noche, perdió serenidad y su cuerpo de Superman se derrumbó.

Buen equipo Colombia. Refrescante. Con futbol vertiginoso y técnica en el pase. Sin presa mala, en un interminable y dinámico viaje de ida y vuelta. Como en los grandes combates de boxeo, dando y recibiendo, liado a golpes con su rival. Sus delanteros culebrearon toda la jornada, buscando orificios de entrada en defensa rocosa, con Sinisterra como guía, un portentoso jugador que marca el camino al estrellato, por sus modernos movimientos y sus aportes en defensa y ataque. Mientras tanto, los recuperadores contagiaron con su esfuerzo, forcejearon en los duelos para evitar contrastes, con el respaldo de un portero que derrochó seguridad.

Cada balón, luchado a muerte. Cada centímetro  disputado con la voracidad juvenil de quien quiere ser estrella.

Detalle significativo, el volumen de juego en inmediaciones de la portería contraria, sin la habilidad para el pase final o la resolución frente a la red. El enigma del último cuarto del campo que Colombia no pudo descifrar en jugada colectiva. Artillería sin puntería.

Un gran día, con historia, por el pase a cuartos, de un mundial que ya nos mira con respeto.