6 de marzo de 2021
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El man es Germán

5 de junio de 2019
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
5 de junio de 2019

Lo que nos depara la vida. Y no tenemos por qué aterrarnos, al fin de cuentas cada pueblo tiene el gobernante que se merece y a Manizales se lo acaban de rastrillar en la cara. Y para más, hasta se dijo que uno de los “lideres” políticos, del hoy, lo iba a lanzar a la alcaldía en las próximas elecciones.

Sí, se trata de Germán Cardona Gutiérrez, quien ha sido nuestro alcalde en dos oportunidades y a quién muchos ciudadanos lo tienen por un gran alcalde. Desde luego que son los que piensan a corto plazo como él, porque si algo lo ha distinguido es pensar en pequeño y a corto plazo, a más de destacarse como proclive a que se  le reconozca en determinados círculos del poder, no importa el tamaño de la genuflexión que deba hacer.

Manizales dice deberle al doctor Cardona el Estadio. Pues la verdad es que, por sus decisiones, acabó con la posibilidad de que la ciudad tuviera dos espacios para la práctica del futbol y de ciertas disciplinas deportivas. Así fue como, en vez de haberse construido el nuevo escenario en un lugar diferente, generando un nuevo polo de desarrollo, con espacios para estacionamiento de vehículos y en donde cada vez que hubiese un espectáculo no se trastornara el tránsito por una de las pocas avenidas de la ciudad, prefirió tumbar la construcción que había, y allí mismo levantar el nuevo estadio. Claro, como se trataba de no quedar mal con nadie, se hizo una encuesta entre los que frecuentaban el Londoño y Londoño, quienes obviamente dijeron preferir este lugar. Pero, como quedó dicho, Cardona prefiere hacer la genuflexión antes que comandar, dirigir y llevar a pensar en cosa diferente y que conlleve desarrollo y futuro.

Pero no se quedó allí. No! Recodemos que la llamada Avenida del Rio se trazó por un sector de la ciudad en el que no había construcciones y era la oportunidad para hacer una nueva vía de oriente a occidente que permitiera pensar en tener una vía para muchos años, ampliándola a la medida de su desarrollo. Pues como de hacer cosas pequeñas se trataba, la vía construyó de dos carriles por calzada, por cierto estrechos, con un separador central paupérrimo que no permite disponer puntas de aguja para albergar automóviles y diseñar giros a la izquierda. De paso, las disposiciones sobre cesiones a los costados han permitido construcciones prácticamente sobre la vía y con ello la posibilidad de un tercer carril en cada calzada desapareció al no contar con esas cesiones, ni con un separador central amplio. Pobreza mental y de futuros palmaria. Hoy, la avenida cumple una buena función, pero ya se nota estrecha y el futuro de Cardona llegó hasta hoy.

Y para que hablar de la vía que venía haciendo el señor Carlos Parra en la prolongación de la avenida desde la Universidad Autónoma hacia el Centro Comercial Fundadores. La llegada de Cardona truncó lo que Parra venía haciendo con más y mejor sentido de ciudad. Y ni para qué hablar de lo que hizo con el sistema de Aseo, y lo que buscó hacer con el sistema de Acueducto, cosa que finalmente tuvo que abortar ante las denuncias que se hicieron de querer entregar lo que hoy es Aguas de Manizales a algunos “amigos” suyos que pretendían quedarse con la joya. Muchas cosas más hay para reafirmar la proclividad de Cardona a dar para hacerse a amistades y a escalar, escalar y escalar, su deporte preferido.

Ahora, y reafirmando lo que en el pasado hizo para acercarse más a su jefe el doctor Santos, cuando le mostró desde el aíre el Aeropuerto de Palestina en sus inicios y lo bautizó como elefante blanco, luego de mostrarse ante los suyos, los manizaleños, como impulsor del mismo, hoy, otra vez desde el aire, desde donde él “ve más lejos”, y en un sobrevuelo con un “experto” en aeropuertos, resuelve tirar la bomba de que el aeropuerto ya no debe estar en Palestina y debe hacerse en la zona de Cambía, al sur occidente de la ciudad. Algo debe haber por allí que da interés a la voltereta de Cardona. ¿Qué amigos hay para conquistar, para complacer en esos lares? Algo más tiene que haber, más que la voz del “experto” que desde el aíre puede establecer condiciones meteorológicas, vientos, aproximaciones, zonas de seguridad y demás adehalas que un aeropuerto requiere.

 ¡De su pasado podemos concluir eso!

Manizales, junio 5 de 2.019.