24 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los colombianos detrás de la película ‘Ganges, un viaje por los sentidos del agua’

28 de mayo de 2019
28 de mayo de 2019

Roberto Restrepo, quien junto a Talia Osorio dirigió el documental rodado en India a lo largo de tres meses y Ana Milena Piñeros, productora asociada e investigadora, hablan de la llegada a salas de cine de ‘Ganges, un viaje por los sentidos del agua’, que se estrena el próximo 6 de junio.

La película documental es un viaje lírico por el Ganges, el río más reverenciado y a la vez uno de los más amenazados del planeta, que ofrece una perspectiva única para pensar la primera crisis ambiental global provocada por el hombre.

En esta interesante aventura, el director Roberto Restrepo contó con el respaldo de cinco colegas: la codirectora Talía Osorio, la productora asociada e investigadora Ana Milena Piñeros, los fotógrafos Helkin René Díaz y Felipe Aguilar y la script Camila Martínez. Su equipaje, al igual que el de todos, era solo un morral con dos mudas de ropa, pues el resto del peso máximo permitido en las aerolíneas había que destinarlo a las 28 maletas que transportaban los equipos cinematográficos.

Hoy esta aventura se concreta en una película documental que llega a las salas de cine este 6 de junio y sobre la que hablan Restrepo (RR) y su compañera de fórmula Ana Milena Piñeros (AP).

¿Por qué eligieron el río Ganges para hablar de los estragos del cambio ambiental global?

RR: Hay razones concretas que lo convierten en el río por excelencia del planeta: es el más reverenciado y del que más gente depende. Además, es la cuna de la civilización más antigua del planeta aún vigente. A pesar de su importancia, este río está sentenciado a desaparecer por el derretimiento de los glaciares que lo alimentan, según serios estudios científicos, y esto puede ocurrir en menos de 100 años, según los pronósticos.

Por otro lado, los colombianos tenemos el derecho y el deber de hacernos una visión del mundo, desde acá, con una mirada que corresponda con nuestra realidad, que por demás tiene mucho en común con la de India. Somos globales, pero la realidad no tiene que venir contada siempre por los otros que siempre nos la han mostrado.

AP: El Ganges es un ejemplo aumentado de lo que pasa en el resto del planeta: recursos hídricos altamente amenazados, cambio climático, pérdida de biodiversidad y de sus formas de conocimiento y aprovechamiento de tradiciones, entre otros.

Ustedes expresan los procesos de la naturaleza en términos de ciclos ¿podrían contarnos qué ciclos  marcan la película?

RR: La  película sigue el ciclo del Ganges. Si bien para los occidentales no hay nada más lineal que un río, pues empieza en un punto y desemboca en otro. En este caso el ciclo del agua es muy evidente; el Ganges nace en los glaciares del Himalaya y desemboca en el mar, el agua se evapora y retorna al Himalaya donde el agua se congela y es liberada durante el verano alimentando el cauce del río. Infortunadamente, este ciclo se rompe por el calentamiento global, debido a que el agua evaporada no vuelve a congelarse. Míticamente, ecológicamente, y en términos de la estructura de la película, el río y la historia son un ciclo: la película termina con el mito con el que empieza, al igual que el curso del río.

AP: Esto es fantástico. En el plano ecológico el llamado es a pensar en términos de procesos, de ciclos, a defenderlos. Las plantas, los animales, todo lo que vemos interactúa en procesos ecológicos, que hacen posible y sostienen el funcionamiento de los sistemas.

RR: Hay un punto muy interesante y es que los sistemas naturales reciclan la materia que interviene en esos procesos. Por ejemplo, una vaca come pasto, defeca, la boñiga se vuelve abono y el pasto que crece otra vez la vaca se lo come y así sucesivamente. Los procesos naturales son cíclicos, sino, el sistema peligra de colapsar entre los desechos que no metaboliza.

Dentro de este proceso cíclico, en la India el concepto de basura y reciclaje del que tanto se habla hoy, es diferente, digno de convertirse en modelo para  nosotros…

RR: En cierto sentido sí. Ellos creen en el alma, el alma es lo que reencarna, y por malo que uno haya sido, no terminará en lo que podríamos considerar el ‘basurero del más allá’. Incluso, si uno ha sido perverso va un tiempo al infierno, sale y reencarna de nuevo. O sea, el alma se recicla, regresa para purificarse y  tener una nueva oportunidad. El destino de las cosas es sumirse con la totalidad, y en ese proceso se reciclan infinitas veces. Ser resarcido es el destino de todos. Nada es desecho ontológico. La materia circula por el proceso completo, de lo más impuro hasta lo más puro, y este ciclo compromete la totalidad de la realidad.

A pesar de que se podría describir como un documental ambiental, ustedes parecen ir mucho más allá, es como una invitación a analizar diferente la situación…

AP: Sí. Hablamos de mirar la situación actual desde lo profundo. En el documental tratamos de entrelazar las dimensiones ecológicas, sociales, culturales y espirituales en relación con el río, en una visión holística de la realidad.

En el documental se siente que el Ganges, como ente independiente, no es el protagonista también lo es el ser humano…

RR: Yo pienso que es el primer documental del Ganges con una visión que desde las ciencias ambientales y ecológicas se denomina socio-ecológica. Todo se encuentra integrado. Es una postura holística, no antropocéntrica. El antropocentrismo nos llevó a una crisis; solo una visión holística puede salvar lo humano, pero ya no viéndonos como el centro de lo creado y con permiso de usar cuanto tenemos a mano sin restricciones.

¿Cómo lograron acceder a las entrevistas con ‘celebridades’ del universo ambiental, expertos en el Ganges y en el tema del agua?

RR: Fue una cosa sorprendente. Son personajes de primera línea. Algunos cobran por conferencia más de 30 mil dólares. Les escribíamos contándoles sobre el documental y pidiéndoles la entrevista y nos aceptaron.