4 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La meca de la prensa alternativa

Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
25 de mayo de 2019
Por Orlando Cadavid Correa
Por Orlando Cadavid Correa
Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
25 de mayo de 2019

Contraplano

Si los cálculos no nos fallan,  la meca de la prensa alternativa de Colombia es Medellín, ciudad que está a 192 kilómetros de Manizales, donde se imprime una buena cantidad de estas  publicaciones en los talleres de LA PATRIA.

Imagen Otraparte

La entrada en circulación de estos periódicos es todo un recreo fascinante. Sus editores y redactores desparraman altas dosis de originalidad por todas sus páginas. Las  ilustraciones son un homenaje al buen gusto. Creemos que  en estos tabloides se están formando los más  agudos   cronistas del futuro.

No sabemos cómo se las ingenian para pagar los tirajes. Ojalá los donantes (si los hay) no vayan a claudicar. Y que crezca  la pauta publicitaria, aparentemente anémica. Obviamente, la circulación es gratuita, pero se aceptan suscriptores  espontáneos  que quieran apoyar la causa.

Nos late que “Universo Centro” es  el portador del liderato en materia de circulación, contenidos y financiación. En su elenco tiene dos “estrellas” del oficio: el caricaturista y escritor Elkin Obregón, autor de la deliciosa columna “Caído del zarzo”, y el periodista Pascual Gaviria, columnista de El Espectador y miembro del equipo de “La Luciérnaga”, de Caracol. Entre sus colaboradores esporádicos hemos visto al notable periodista Oscar Domínguez, ex director de “Colprensa”.

Circulan por la Bella Villa, entre otros, los periódicos de cinco universidades paisas de peso: la de Antioquia, EAFIT, la Pontificia, la Luis Amigó, la de Medellín y de veinte instituciones más. Subrayemos que está próximo a cumplir  30 años el tradicional “Vivir en El Poblado”, el  barrio más encopetado de la metrópoli paisa.

Con frecuencia aparece en ‘Carlos E. Resrepo’, donde funciona la benemérita Biblioteca Pública Piloto,  una nueva publicación. La más reciente es de corte literario y se llama “El Gaviero”, que convoca a sus lectores a sumarse a sus huestes así: “¿Eres escritor, fotógrafo, ensayista o ilustrador? ¿Quieres publicar tus textos, fotos e ilustraciones? Escríbenos”.

De los impresos ya acreditados entre los adictos a estas novedosas lecturas,  recordamos los nombres “De La Urbe”, concebido  por estudiantes de las facultades de periodismo que funcionan en Medellín; ”Centrópolis”,  “El Publimetro”, “Contexto”, “Nexos”,  “Alma Máter” y “Sextante”. (Don Google explica que el sextante es un instrumento que permite medir ángulos tales como dos puntos de una costa o un astro, generalmente el Sol y el horizonte).

Los contenidos no se asemejan en nada a los de los diarios tradicionales. Para la muestra, este botón,  en el que el redactor se goza a la muy promesera clase política:

“Breve historia políticamente incorrecta de Colombia. Era el día de la inauguración de un puente que comunicaría a dos importantes poblaciones del departamento. El gobernador llegó en helicóptero luciendo un esmoquin impecable y unas zapatillas muy bien lustradas. Los alcaldes y los concejales  de aquellos municipios también llegaron emperifollados en lujosas camionetas último modelo. La comunidad se vistió de pinta dominguera y bailaba al ritmo de la música que salía de los altavoces. Se elevaron globos de todos los colores. Hubo aleluyas y cerbatanas. El gobernador cortó la respectiva cinta.  La comunidad bebió y bailó toda la noche. El licor corrió por cuenta de la administración. Llegó la madrugada. Lo  único que quedó faltando en el paisaje fue el puente”.

La apostilla: También va por cuenta del mismo marinero y escribidor: “Era el día de las elecciones presidenciales. Como de costumbre, a los centros de votación llegaron buses abarrotados de muertos dispuestos a ejercer su derecho a la democracia. Una vez realizado el voto, aprovecharon para saludar a sus familiares vivos,  a quienes no veían desde hacía cuatro años. Departieron tamales y juguitos de caja, luego partieron de regreso al cementerio, de donde regresarían a “hacer país”, como  de costumbre, dentro de cuatro años”.

([email protected])