28 de septiembre de 2020
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Días oscuros

Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
21 de mayo de 2019
Por Julián Andrés García Cortés
Por Julián Andrés García Cortés
Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
21 de mayo de 2019

Como muchos de los que nos ha tocado vivir en la historia de este país, y no fueron solo días, épocas enteras donde solo llegaban malas noticias, historias de muerte, de secuestros, de masacres, todo por culpa de la maldita violencia. Colombia siempre ha sido un Estado en crisis, en conmoción, ya sea porque la corrupción cuenta historias inverosímiles o por las equivocadas actuaciones administrativas y políticas de nuestra clase dirigente.

Sobre esto en Colombia hay mucha literatura, nada más el año pasado se presentaron interesantes libros que retratan con lujo de detalles diferentes episodios que muestran cómo somos y cómo nos comportamos, entre ellos están: “El orden de la libertad”, del caldense Mauricio García Villegas, “Democracia Feroz”, del politólogo Gustavo Duncan o “Historia de Colombia y sus oligarquías”, del famoso columnista y caricaturista Antonio Caballero, en esos tres libros nos podemos entender como sociedad.

Pero más allá de nuestro pasado, los últimos años habían sido un idilio, no porque dejara de haber problemas o porque fuéramos capaces de cambiar de un tirón nuestra historia y cultura, sino porque poco a poco estábamos recuperando la confianza en nosotros como individuos, como sociedad y sobre todo como país. Más allá de las dificultades del acuerdo con las FARC, sentíamos que no nos teníamos que matar para resolver nuestros problemas, que éramos capaces de vivir unas elecciones en paz y que el fratricidio, más que algo que estaba en nuestro ADN, era una torpe costumbre a la que unos cuantos nos habían condenado.

Por eso hoy, en las situaciones actuales y con las coyunturas tan complejas que vivimos, sentimos que esto no tiene solución o que la oscuridad se volverá a apoderar de nuestro destino. Y a eso muchas fuerzas le están apostando, porque para ellos es más rentable la guerra y porque gobernar entre tinieblas siempre es más fácil para no dejar rastros.

Pero no todo está perdido, hemos vivido peores momentos más largos y más oscuros. Hoy por lo menos como país ya hemos visto la luz y sabemos que hay más realidades que las que nos hacían vivir y padecer. Ya hemos disfrutado de un país con menos guerra y pensando en otros problemas que combatir, como la pobreza, la corrupción, o el analfabetismo político.

Que no nos quepa la menor duda que como sociedad seremos capaces de superar esta crisis, que más que institucional, es política, donde muchos quieren “pescar en río revuelto”, haciendo de ‘héroes patrióticos’, pero su pantomima ya no tiene tantos seguidores ni tanta audiencia.

Ya hemos sido capaces de superar situaciones más difíciles y seguro hemos aprendido de ellas. Por más que hoy se quiera repetir la estrategia de los “falsos positivos”, o volver al Frente Nacional, donde se invitaban hacer grandes pactos políticos, dejando por fuera a la oposición, o donde se quitan visas para presionar a los miembros de la rama judicial, nada de esto nos amedrentará.

Seguiremos en pie, pidiendo explicaciones, mostrando soluciones y participando con las mismas convicciones, demostrando que este país lo podremos transformar y que paso a paso, con el compromiso de muchos más que están abriendo los ojos seremos capaces de dejar atrás los días oscuros que a tantas generaciones les ha tocado vivir.

Para la muestra de que los días oscuros de violencia se pueden superar, tenemos que celebrar los 50 días sin asesinatos en Manizales.

 

@julianelpolit

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