21 de marzo de 2019
Aguas de Manizales - Marzo 2019

Hace 28 años fue asesinado Fortunato Gaviria

16 de febrero de 2019
16 de febrero de 2019

El 17 de febrero de 1991 una noticia triste conmovió a Caldas: las autoridades encontraron, sepultado en un cultivo de café en la finca La Gaucha, de la vereda la Morelia, en jurisdicción de Pereira, el cuerpo del exgobernador de Caldas Fortunato Gaviria Botero. El dirigente político había sido secuestrado el miércoles anterior al encuentro de su cuerpo sin vida, a las 10.30 de la mañana. Un disparo en el tórax acabó con su vida.

Fortunato Gaviria Botero había nacido en Manizales el 24 de mayo de 1952 en el hogar formado por Milton Gaviria Londoño y Fabiola Botero Ingeniero egresado de la Universidad Nacional, antes de ser nombrado Gobernador de Caldas había ocupado los cargos de Ingeniero jefe de Obras Públicas en la zona centro y director regional del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte (Intra). Luego de su paso por la gobernación fue llamado a ocupar el viceministerio de educación.

A Fortunato Gaviria Botero lo recordaron esta semana sus amigos y familiares con motivo de haberse cumplido 28 años de su asesinato. Quienes tuvieron la oportunidad de trabajar a su lado o de ser su compañero de estudio tanto en el bachillerato como en la universidad lo calificaron como una persona solidaria, comprometida con el progreso del departamento, conciliadora y con una inmensa capacidad de trabajo.

Casado con Adriana Gutiérrez, tuvo tres hijos en su matrimonio.  El mayor de ellos, Camilo Gaviria Gutiérrez, es hoy aspirante a la gobernación del departamento. Coincidencialmente, tiene la misma edad de su padre en el momento de ser asesinado: 39 años. Tenía once años cuando recibió la noticia sobre su secuestro y posterior asesinato. Sobre él dice: “Fue un padre ejemplar. De él aprendí que en la vida las cosas hay que lucharlas y los sueños hacerlos realidad”.

Camilo Gaviria Gutiérrez dice lo anterior consciente de que su aspiración al primer cargo del departamento es un proyecto que quiere sacar adelante con el respaldo de los ciudadanos para prestarle un servicio a Caldas enarbolando las banderas de honestidad y servicio que caracterizaron a su padre. “De él aprendí que se debe trabajar con ahínco para alcanzar las metas”, dice evocando con nostalgia su recuerdo.

Las honras fúnebres de Fortunato Gaviria Botero fueron presididas por el entonces Arzobispo de Manizales, Monseñor José de Jesús Pimiento. Se llevaron a cabo en la catedral, y contó con la asistencia del entonces Presidente de la República, César Gaviria Trujillo, su primo hermano y amigo entrañable. Los caldenses lo despidieron con tristeza porque con él se iba un hombre que querían trabajar por el desarrollo de Caldas.