21 de marzo de 2019
Aguas de Manizales - Marzo 2019

Empanadas, conflicto y JEP

19 de febrero de 2019
Por Augusto León Restrepo

Las caricaturas y los memes expresan ideas relámpago, ocurrencias, inspiraciones, mensajes que de otra manera exigirían para sus creadores, decenas o centenares de palabras. Quienes las o los ejecutan, la mayoría de las veces logran transmitir gracia, sonrisas, humor. Sin lugar a dudas quien la sacó del estadio fue el que hizo la síntesis de lo que se comentó aún por personas más serias que un problema con el gobierno, de dos hechos que hicieron noticia la semana inmediatamente anterior: el que envió a través de las redes sociales un meme con una empanada vestida con una cartulina o un pedazo de porcelanicrom, color menta, cruzada sobre su pecho, si es que las empanadas tienen pecho, vaya usted a saberlo. Algo va de Tutina a Cartulina, dijo por ahí una aspirante a reemplazar a las tres señoras -una señora y dos señores- que son jurados en el obsceno programa de televisión que se transmite en horario privilegiado, La Agencia, batalla de modelos. Hay obscenidad en todo lo de mal gusto. Cuando uno menos lo piensa, salta la obscenidad.

Apreciado lector: a mí como a usted también me gustan las empanadas. Tanto o más como LAS modelos. Pero alguien me ganó en el gusto por las empanadas. Y como amanecí medio chistín, les voy a contar quien fue: la señora que llama preocupada a un siquiatra y le dice que hace días no duerme porque la van a echar de la casa. El Doctor le pregunta que cual es la razón y la señora le responde que porque le gustan muchísimo las empanadas. “A mí también me encantan” le dice este con amabilidad y la señora con voz de alivio expresa: “No me diga doctor. Que alegría…lo invito para que conozca mi colección: tengo como cuatro mil doscientas guardadas en vitrinas”.

También como usted, amable lector, soy bipolar; paso en un segundo de la comedia a la tragedia. En su columna de ayer en Eje 21, Humberto de la Calle Lombana comenta que todavía hay quienes se niegan a llamar al enfrentamiento con las Farc por parte del Estado, como un conflicto armado. Cita nombres. José Obdulio Gaviria, conocido de autos, y Darío Acevedo, designado en estos días para ocupar el cargo de Director del Centro Nacional de Memoria Histórica. Yo creía que este asunto ya estaba resuelto. Los que se encargan del análisis histórico y político del aciago enfrentamiento de décadas entre las Farc y el Estado, desde la Academia y los organismos internacionales, consideran que sí hubo un conflicto armado y no un enfrentamiento entre unas bandas terroristas, sin manifestaciones ideológicas, sin mando unificado, sin territorio ocupado, enfrentadas porque sí al Estado, para hacer ruido, sin pretender socavar o reemplazar sus instituciones. Usted Doctor de la Calle los desasna y además les hace ver la conveniencia para las Fuerzas Armadas del reconocimiento del conflicto, porque es la única forma de justificar acciones de guerra como bombardeos, ” señalar objetivos militares y regular el uso de la fuerza letal dentro de los límites humanitarios de rigor”. Persistir en negar la existencia de un conflicto armado con las Farc es pisar un terreno fangoso que dejaría mal paradas a las fuerzas armadas legítimas del estado colombiano.

Otro tema que ha sido controversial es el de las amenazas que se ciernen sobre la forma de operar de la Justicia Especial para la Paz, conocida como la JEP. Después de aprobada por el Congreso su ley estatutaria sufrió dilaciones inexplicables para ser enviada al Presidente de la República para su sanción. Incluso, quisieron modificar su texto en peligrosa trama que al ser descubierta le fue adjudicada a mal funcionamiento de una impresora. ¡Horror de horrores!.

De esto vamos a oir hablar en extensión, si es que se adelanta un debate en el senado sobre esa ridiculez. Le achacan al Presidente Duque, que va a objetar la norma. Este, manifiesta cierta ambigüedad. Y con razón. La línea dura del partido que lo eligió, le exige que la objete. El Fiscal General expone sus críticas, que supone uno, las debiera haber esgrimido en el Congreso, en el momento de las discusiones. Otros copartidarios de Iván Duque, le piden que no cace una pelea con la Corte Constitucional, que ya avaló el texto en su integridad, y la apruebe sin objeciones. Que desde el punto de vista político, ahora que sube en las encuestas, es mejor que siga diciendo que va a respetar la Jep y la implementación de los acuerdos de La Habana. Estaremos a la expectativa. “Yo también estoy con la JEP”. Por una potísima razón. Estoy con las víctimas del conflicto armado. La sanción de esa ley debe ser prioritaria, sin dilaciones obstruccionistas, por que de ella depende no solo la restauración para las víctimas sino la seguridad jurídica de 11.688 personas que se han sometido a esa justicia.