22 de mayo de 2019
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Feminicidio en Colombia

4 de diciembre de 2018
Por Sandra Ortíz
Por Sandra Ortíz
4 de diciembre de 2018

Cada día mueren en promedio al menos 12 mujeres latinoamericanas por el solo hecho de ser mujer, los países de esta región trabajan para lograr erradicar la discriminación y violencia contra la mujer, los índices de feminicidios y la impunidad, sin embargo, las cifras no disminuyen y la violencia que sufren las mujeres cada vez es más aterradora y no importa el nivel social.

En Colombia el feminicidio se ha convertido en el pan de cada día, gracias a diferentes campañas se ha logrado visualizar más la complejidad del tema que ha estado presente en la historia del país desde sus inicios, y por ahora, no parece tener ningún tipo de final.

El Instituto de Medicina Legal reportó que en los primeros seis meses de 2018 se presentaron 10.328 casos de violencia contra la mujer, un promedio de 57 casos diarios. Estos son los casos que se conocen porque se presentó una denuncia o porque las autoridades recibieron una alerta por parte de la comunidad. Existen muchos, indica el director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, que no se conocen porque la víctima siente temor a denunciar o por miedo a una retaliación y una revictimización.

Las victimas

El pasado 13 de julio, Angie una joven de 17 años fue abordada en la calle 161 con carrera 8C en la localidad de San Cristóbal Norte, Bogotá, por su expareja sentimental. Después de agredirla verbalmente por haber terminado la relación sentimental, le propinó varias puñaladas que terminaron inmediatamente con su vida.

El agresor salió del lugar mientras el silencio cómplice de los presentes se convertía en un llamado de auxilio para que llegara una ambulancia. La joven, quien le había manifestado a sus padres y amigos más cercanos que su exnovio la venía acosando después de finalizar la relación, se convirtió en una nueva víctima de feminicidio en el país.

Antecedente que dejo una luz legal

En el caso de la muerte de Rosa Elvira Cely, el 28 de mayo de 2012, en circunstancias de extrema violencia, movilizaron al país y suscitaron la necesidad de crear normas para garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género y discriminación, así como prevenir y erradicar dichas violencias y adoptar estrategias de sensibilización de la sociedad colombiana, convirtiéndose la expedición de esta norma en uno de los instrumentos más importantes con los que cuenta el Estado colombiano para evitar el feminicidio de las mujeres, promover los derechos humanos y fortalecer el sistema de justicia en acciones coordinadas con otras instituciones estatales que trabajan en pro de los derechos de las mujeres en nuestro país.

La Ley Rosa Elvira Cely en su contenido prevé la creación del ‘Feminicidio’ como tipo penal autónomo que se integra al Código Penal colombiano, Ley 599 de 2000, artículo 104 A, en el que se consagra la comisión de un delito: a quien causare la muerte a una mujer, por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género. O en donde haya concurrido o antecedido cualquier circunstancia como una relación familiar, íntima o de convivencia con la víctima; el ejercicio de actos de instrumentalización de género; la comisión del delito en aprovechamiento de las relaciones de poder ejercidas sobre la mujer; o actos previos de terror o humillación a quien se considere enemigo; o antecedentes o indicios de cualquier tipo de violencia en diversos escenarios.

Las cifras

Para el año 2017, más de 500 mujeres fueron víctimas de feminicidio o tentativa de feminicidio en Colombia, buena parte de las agresiones provienen de su compañero sentimental (50%), expareja (30%), novios y esposos (10%); y más de 6219 mujeres reportaron amenazas, que sin embargo no tuvieron un buen manejo judicial y terminaron en hechos desafortunados que cobraron la vida de cientos de mujeres que recurrieron a la justicia, pero desfallecieron en la engorrosa ruta de atención.

El director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés asegura que estos factores complejizan el fenómeno. Ante la falta de respuesta de la justicia se han presentado casos en los que las víctimas buscan una solución por mano propia. “Esto podría explicar el incremento”.

Desde su perspectiva, considera que en Colombia se debe hacer un trabajo muy grande para evitar más casos de feminicidios, el cual no sea sólo crear leyes, sino que tanto los funcionarios que reciben las denuncias, como el cuerpo judicial sepan, conozcan y actúen con las pocas que hay de manera efectiva.

Ahora bien, pese a los esfuerzos realizados en estos dos años, se observa la necesidad de seguir formando profesionales con sensibilidad que participen como representantes de víctimas, lo cual representa una oportunidad de los Consultorios jurídicos del país para promover la educación clínica a nuevas generaciones de abogados. De igual manera, se requiere continuar con el proceso de formación de profesionales, jueces, comisarios de familia en el tema, hecho que garantiza el acceso a una justicia material que proteja a las mujeres de todo tipo de violencias, investigue, sanciones y evite la impunidad.

De otra parte, es clave en este proceso el papel a cargo del Ministerio de Educación en la formación de nuevos colombianos que, desde ciclos escolares básicos, desarrollen una sensibilidad hacia la igualdad y respeto a los derechos humanos con perspectiva de género, donde la escuela sea el primer peldaño hacia la prevención integral de la no violencia.

Por último, resulta prioritario promover el conocimiento de rutas de atención a las mujeres víctimas de violencia, así como también el fortalecimiento y coordinación de actividades conjuntas entre entidades del Estado cuya misión busca garantizar la protección de los derechos humanos en virtud del principio de progresividad que permite avanzar y utilizar el máximo recurso estatal para la atender y proteger la vida de las mujeres colombianas frente a cualquier manifestación de violencia de género.

Senadora de la República