16 de noviembre de 2018

Entrevista con Blu Radio Santrich niega reunión con miembros de Cartel de Sinaloa

8 de noviembre de 2018
8 de noviembre de 2018
Crédito: Reuters

Bogotá. (Sputnik). – El exguerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jesús Santrich, negó que hubiera sostenido una reunión con miembros del Cartel de Sinaloa en su casa de Bogotá para coordinar el envío de diez toneladas de cocaína a Estados Unidos, país que lo pide en extradición por ese supuesto hecho.

“Allí atendíamos desde asuntos de trámite hasta periodistas e incluso ministros del Gobierno, en la entrada estaba la guardia policial de 24 horas que permanecía haciendo los controles ahí, de lo cual debe haber registro oficial”, dijo Santrich en una extensa entrevista escrita con la emisora local Blu Radio.

Según el exguerrillero, “en esa casa había ocho cámaras incluyendo la del comedor; ahí nada se hacía oculto y los policías podían entrar y salir cuando quisieran”.

Asimismo, destacó que “al interior de la casa permanecían oficiales de la UNP (Unidad Nacional de Protección)”.

Santrich, uno de los negociadores del acuerdo de paz entre la ahora disuelta guerrilla de las FARC y el Gobierno de Colombia, fue detenido el 9 de abril de este año en Bogotá por agentes de la Fiscalía de Colombia en cumplimiento de una orden de captura internacional con fines de extradición solicitada por el Departamento de Justicia de EEUU.

El exguerrillero está acusado de un supuesto acuerdo para exportar diez toneladas de cocaína hacia EEUU por unos quince millones de dólares.

Las diez toneladas de cocaína tendrían un valor de 300 millones de dólares en las calles de EEUU.

El tráfico se habría realizado entre junio de 2017 y abril de este año, es decir, después de alcanzado el acuerdo de paz, por lo que Santrich puede ser objeto de extradición por no haber cumplido con lo firmado.

Sin embargo, su caso está en la Jurisdicción Especial de Paz (JEP, tribunal de paz), que mantiene suspendida su extradición y que ha pedido a EEUU que aporte las pruebas en su contra como medida para evaluar si lo entrega o no, algo inédito e impropio en los trámites de extradición en Colombia.

En la entrevista Santrich sostuvo que fue víctima de engaños por parte de Marlon Marín -sobrino del exjefe de la delegación de paz de las FARC, Iván Márquez-, quien ahora colabora con la justicia de EEUU en el proceso en su contra.

“Después de mi captura y por las noticias es que me entero y comprendo que por lo menos Marín no tenía vínculo formal con el Gobierno”, dijo el exguerrillero.

Santrich añadió que el sobrino del líder de la guerrilla participaba en una trama urdida entre la Fiscalía de Colombia y el gobierno estadounidense para involucrarlo a él y a Márquez con el Cartel de Sinaloa, a cuyos miembros en Bogotá hizo pasar como empresarios interesados en invertir en proyectos derivados del acuerdo de paz.

“El Fiscal (Néstor Martínez) no es el titiritero, es simplemente una peligrosa pieza de este teatro de la perfidia; comienzan ahora conmigo (…), pero esto no es nuevo, vale la pena recordar que a Iván Márquez su sobrino (Marlon Marín) intentó sin éxito tenderle la misma trampa”, indicó.

Asimismo, Santrich aseguró que él no tiene “nada que ver con negocios de índole ilícita”, y que en esa reunión ni en ninguna otra habló “con ninguna persona de negocios ilegales, ni siquiera de manera insinuada”.

Preguntado acerca de un dibujo hecho por él y que envió al jefe del Cartel de Sinaloa a través de los hombres con quienes se reunió en Bogotá, Santrich aseguró que acostumbraba a hacer ese tipo de regalos a quienes apoyaban el acuerdo de paz y que Marín fue quien se lo pidió a nombre de un supuesto inversionista.

Por ahora el caso de Santrich continúa a la espera de que EEUU entregue las pruebas contra el exguerrillero, lo cual se prevé que no ocurra, ya que ese Gobierno sostiene que actuará conforme con el tratado de extradición vigente con Colombia. (Sputnik)