21 de noviembre de 2018

El mieludo

8 de noviembre de 2018
Por César Montoya Ocampo
Por César Montoya Ocampo
8 de noviembre de 2018

Es multicolor la fauna política de  Caldas. Actúan dos generaciones, una de 20 a 40 años , la segunda de 40 a 70. Otros ¡qué dolor! estamos por fuera de los últimos  linderos. Hay añoranzas. Nunca  este departamento había  tenido, en coetaneidad increíble,  tantos personajes estelares. Gilberto Alzate Avendaño, Silvio Villegas, José Restrepo Restrepo, Fernando Londoño y Londoño, Alberto Mendoza Hoyos, Otto Morales Benítez, Ramón Marin Vargas, Hernán Jaramillo Ocampo,todos de lumbre nacional. Ahora la política inclina sus metafísicas  hacia vocerías modernas, no retóricas, concretas en el lenguaje, más relacionadas con las urgencias populares. El discurso con penacho florido  ha cedido el turno al conferencista frío que se acerca al elector con argumentos de fácil comprensión. Antes mandaba el adjetivo. Hoy el sustantivo.

Quedan supérstites de mi generación, Julio César Uribe Acosta quien, simbólicamente, “murió” con el Mariscal. Era su discípulo preferido. Augusto Trejos Jaramillo con participación activa en los comandos juveniles. Aportaba brillantez y  mística. Éramos ardorosamente alzatistas.

En estas calendas, ¿qué veo? Una manoseada versión de la vida electoral. Se ha eliminado  la  doctrina. ¿Quién explica que Tonny Jozame y Luis Guillemo Giraldo, con escarapelas de un rojo carmesí, comediantes agaitanados, hallan renunciado a su partido  y hoy militen en la extrema derecha del Centro Democrático, como fanáticos  seguidores del señor  Uribe Vélez? El esplendor pasajero de un caudillo acribilló la ideología.

Los liberales de Caldas han corrido con buena suerte. El señor Alcalde de Manizales, Octavio Cardona, como administrador,  es toda una  novedad. Mario Castaño le arrebató las banderas a todos sus competidores.Admirable su ascenso. Nacido en Pácora, abrió  caminos, supo de acosos económicos, se hizo erudito  y en un fin de semana le echó mano a la dirección de su Partido. Cuando veíamos un liberalismo anémico, con masas desganadas y muchos de sus dirigentes en carrera veloz hacia otros  campamentos ideológicos, surge  Castaño como su salvador.

Los conservadores de este departamento, estamos astillados. Poco resta de la gran familia azul. Cada diputado cree ser un caudillo y organiza su diminuta parcela. Pienso que algunos, ante la imposibilidad de conquistar una curul, en conducta mercenaria y tramposa,  venden sus votos. En las pasadas elecciones para cuerpos colegiados, los comercializaron con   Antioquia, Risaralda, Valle y Atlántico. La desgraciada circunscripción  nacional para elegir senadores, además de ser una injusticia con los departamentos pequeños, se transformó en un bazar impúdico. Arrasó con la moral, mercantilizó la política convirtiéndola  en  una pitanza para demagogos hambrientos.

De ese barullo surge Jorge Hernán Mesa Botero, con su apetito disparado por la Gobernación de  Caldas o la Alcaldía de Manizales. Mesa es   abrumadoramente encantador. Son excelsas sus condiciones personales. Tiene físico festivo, morenaje estético, ojos chisparosos y risa juguetona. Es marrullero. En la tribuna no es elocuente  pero se defiende con  argumentos elementales que fácilmente conquistan el  cerebro del elector. Es  mieludo. Si  Castaño es agrio, Cardona  brillante, Chica guerrero y  fogoso,  Jorge Hernán Yepes introvertido y equilibrado, Mesa es dulzón. En las giras políticas su comportamiento era singular. Después de los discursos y  los ágapes rumberos, los dirigentes visitantes buscaban descanso.  Mesa no. Su habilidad era certera para reunir los conductores del  municipio. Tenía olfato para las tabernas discretas. Primero una garrafa de aguardiente,  música de los  Cuyos, Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo y el Caballero Gaucho. Alicorada la comparsa, sabía conducir el diálogo  en dirección  a sus  objetivos. Si el contertulio era ganadero  montaba cátedra de minuciosa técnica sobre la ceba de novillos o el forraje para aumentar la producción lechera. Si cafetero, lo actualizaba  sobre la variedad de colinos para obtener cosechas pródigas. Entre nepente y nepente los confesaba  sobre sus  relaciones íntimas de alcoba y  los noviazgos de vereda. Cuando la aurora comenzaba a danzar en las cordilleras lejanas, finalizaba la tertulia. De ella salían todos con indecisos tambaleos, proclamando a Mesa  como  jefe a quien juraban lealtad.

Son los estilos para hacer política. Omar Yepes es radical y franco. Sierra  palaciego y almibarado. Castaño seco y mandón. Jozame rumiador y pensante.  Chica intrépido. Mesa es curvilíneo y malicioso. Cada cual es como es.

¿Qué equipo tiene Mesa para culminar sus metas? Pertenece a una troika ambiciosa. Cardona excelente alcalde de Manizales. Castaño sacó de la sepultura al Partido Liberal. Los azules apoyamos a Jorge Hernan Yepes para la Alcaldia. Camilo Gaviria Gutierrez es´el candidato para la gobernación del Centro Democrático. Recorre municipios con perseverancia benedictina. Para culminar su empeño le es suficiente el entronque familiar.  ¿Y qué de los Lizcanos y Penagos? ¿Pesan   los votos de opinión del señor Fajardo? Y del conservatismo ¿qué?

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