20 de octubre de 2018

El jueves se estrena en Manizales Demonios tus ojos

10 de octubre de 2018
10 de octubre de 2018

‘Pertubadora’ es quizá el calificativo que más se ajusta a Demonios tus ojos, el tercer largometraje del director español Pedro Aguilera que se estrena este jueves en Manizales.

Protagonizado por Ivana Baquero (Aurora), la tierna joven de El laberinto del fauno y Julio Perillán (Oliver), actor estadounidense de padres españoles que ya ha realizado más de 20 películas, un par de ellas con Aguilera.

La historia empieza cuando Oliver, un cineasta que ronda los 40 años, radicado en Estados Unidos decide volver a España, ya no por compromisos con sus amigos, sino para reencontrarse con su media hermana paterna Aurora, a quien se encontró en un video bastante inquietante en una página web erótica y a la que no ve desde hace varios años. En su afán de descubrir a la mujer real que hay detrás de la niña que dejó hace mucho, decide espiarla con una cámara oculta en su habitación.

La trama lleva entonces al espectador a preguntarse hasta dónde llega el límite de la moral,  hasta dónde es válido el voyerismo del que lo hace cómplice la cámara que se convierte en los ojos de cada persona en la sala de cine… no en vano la misma crítica que la alabó en España advierte que no es fácil de digerir, pero que definitivamente es “un film valiente y arriesgado que sorprende e impacta”, como publicó el crítico Alfonso Rivera del portal especializado Cineuropa.

Según su director Pedro Aguilera, al ser la historia de un director de cine, Demonios tus ojos es por lo tanto el relato de su rostro y de su mirada como cineasta: un invasor que quiere penetrar en un espacio privado que no le pertenece, para después mostrárselo al mundo.

“La cinta muestra una sucesión de invasiones, habla de la intimidad de las personas. Lo que proyectamos hacia los demás puede ser en algunos casos lo opuesto a lo que vivimos en la privacidad. Es además una película sobre la perdida de la pureza. La inocencia ya no es posible en un mundo donde ‘todo’ está expuesto. Las imágenes ya no son cautas ni parciales, lo muestran todo. Y sin embargo, son más manipulables que nunca. Su lectura se hace cada vez más ambigua”, afirma el director español.

Las palabras de Aguilera sobre ‘pérdida de la inocencia y la pureza’, bien podrían aplicarse también a su protagonista femenina, la actriz Ivana Baquero, la niña que con solo 12 años se robó el corazón del público, la crítica y los jurados de diversos festivales, entre ellos el del Goya que le otorgó el galardón a Mejor Actriz Revelación por su interpretación en El Laberinto del fauno.

Hoy más de diez años después y luego de haber participado en varias películas y series de contenido juvenil, y de convertirse en la actriz española con mayor proyección internacional, Ivana buscaba dar el gran paso a la adultez cinematográfica con un rol que demostrara que estaba lista para conquistar también a un público diferente y Aurora era perfecta para dar ese salto al vacío que la llevaría lejos de su zona de confort.

“No estoy diciendo que si se me presentan buenos proyectos descarte trabajar en personajes juveniles, pero también es cierto que a mis 24 años ya puedo enfrentarme a otros retos, a temáticas de adultos, aunque estas impliquen mayor complejidad”, asegura la actriz ahora radicada en Los Ángeles.

Pero esta afirmación no debe llevar a pensar que Ivana aceptó fácilmente todo lo que planteaba el guión, escrito por el mismo director Pedro Aguilera y por Juan Carlos Sampedro y que dio como resultado esta cinta para mayores de 18 años “tan fuertemente cargada de subtextos, subtramas y recovecos que es difícil describirla”, como afirma su coprotagonista Julio Perillán.

“Se necesitaron varias reuniones con Pedro, quien al pasarme el guión me advirtió que no me asustara al leerlo. Al igual que cuando era niña y escuchaba a mis padres antes de rodar, lo puse a consideración de mis agentes quienes me recomendaron aceptar el personaje pues era lo que estábamos buscando, un personaje contario al que interpretaba en Las Crónicas de Shannara, la serie fantástica rodada en Nueva Zelanda”, cuenta la actriz.

Una vez se establecieron los límites para rodar las transgresoras escenas eróticas, en las que la actriz exigió que no hubiera ni sexo explícito ni desnudo, estuvo lista. “El espectador puede comprobar al ver la película la habilidad que tiene Pedro en mostrar tanto, sin que se vea nada”.

Por otro lado, al personaje de Oliver, interpretado por el actor hispano-estadounidense Julio Perillán, el director lo describe como un hombre que crea sus propias normas y leyes, que se niega a funcionar en ‘automático’, a respetar los límites morales establecidos y a cumplir lo que indican las reglas dictadas por la sociedad y por las religiones.