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“Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”

12 de septiembre de 2018
Por Víctor Julián Ramírez Betancur
Por Víctor Julián Ramírez Betancur
12 de septiembre de 2018

Garapullo

Por: Víctor Julián Ramírez Betancur

“Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”, reza el refrán popular. Y he querido traerlo a colación para tratar un asunto de suma importancia como es la propuesta del presidente Iván Duque de habilitar a la Policía por decreto, para decomisar las drogas ilícitas, cualquiera sea la cantidad que porten las personas, sin que implique penalización para el sujeto.

El artículo 16 de la Constitución Política consagra el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Este derecho, conocido también como el derecho a la autonomía e identidad personal, busca proteger la potestad del individuo para autodeterminarse, es decir, para elegir la potestad que tiene de adoptar un modelo de vida acorde con sus propios intereses, convicciones, inclinaciones y deseos, siempre que se respeten los derechos ajenos y el orden constitucional.

La Corte Constitucional mediante sentencia C – 221 de 1994 declaró inexequible los artículos 51 y 87 de la ley 30 de 1986 sobre porte y consumo de drogas ilícitas, pero dicha discusión jurídica no fue pacífica al interior de la sala plena de la Corte Constitucional, porque la decisión fue tomada por cinco magistrados que estuvieron de acuerdo y cuatro magistrados que salvaron su voto. Dicha decisión se tomó, al menos de parte de la mayoría, con base en la filosofía libertaria y democrática que informa la Constitución de 1991, tomando como consideración el derecho a la libertad del hombre que dispone de un ámbito de autonomía compatible con el ámbito ajeno, es decir, que su decisión de portar y consumir sustancias ilícitas, no resulte violatoria de la libertad de los demás y que si se juzga dañina, sólo afecte a quien libremente la toma, pues “que las personas sean libres y autónomas, es parte vital del interés común en una sociedad personalista, como la que ha pretendido configurar la Carta Política que hoy rige”.

De otro lado, los magistrados que salvaron su voto fundamentaron sus reparos a la decisión mayoritaria de la Corte en el hecho, según ellos, de que la sentencia refleja la concepcion del liberalismo individualista decimonónico sustentado en el Estado gendarme (Estado policía), desconociendo la evolución ideológica, política y económica del liberalismo contemporáneo (Estado Social de Derecho), que exalta las libertades y derechos individuales, pero que admite limitaciones en ellos en aras de garantizar el bien común y la intervención del Estado para lograr un orden justo y la prevalencia del interés general.

En segundo término, según las minorías en la Corte Constitucional, el derecho al libre desarrollo de la personalidad no es un derecho absoluto, en tal sentido, la decisión del drogadicto de consumir drogas ilícitas va en contravía de la dignidad humana que lleva implícito el fin último del hombre de encontrarle sentido a su existencia, pues el flagelo de la drogadicción lleva al individuo, necesariamente a su degradación como persona y le impiden la realización de sus fines racionales, por lo que las autoridades de la República deben proteger a todas las personas en su vida y en su salud, y  el consumo de narcóticos, cualquiera que sea su denominación, son nocivos para la salud y, por ende, para la vida.

Según estas dos visiones del problema, surge, entonces, la pregunta: ¿Se contraponen el porte de la dosis mínima de drogas ilícitas y su consumo por parte de los individuos, al derecho al libre desarrollo de la personalidad? Lo primero que debemos tener en cuenta es que el drogadicto no es un delincuente, sino un enfermo y como tal el Estado y la sociedad tienen el deber legal de auxiliarlo para recuperar su salud, en ese sentido, la represion por parte del Estado no es la solución al problema. La solución al problema radica en la educación del sujeto desde la familia y la escuela y en llevar a cabo políticas públicas de promoción y prevención del consumo de drogas ilícitas, pues uno de los males de la sociedad, según Sócrates, es la ignorancia, porque cuando conocemos la verdad conocemos el bien y cuando conocemos el bien, no tenemos otra opción que elegirlo.

Tanto la tesis expuesta por los magistrados que hicieron mayoría en la Corte Constitucional, como la de los que salvaron su voto, se ponen de acuerdo en calificar al drogadicto como un enfermo, pero mientras la mayoría expresa que el Estado no debe interferir en la decisión del drogadicto, pues este es libre y autónomo, la minoría expresa que el consumo de drogas va en contravía de la dignidad humana del hombre, pues impide la realización de sus fines racionales.

Las tesis expuestas por la Corte Constitucional son de corte académico e intelectual y ambas reflejan posiciones ideológicas que pueden adecuarse claramente al problema de las drogas ilícitas, pero otra es la realidad que vivimos con ese flagelo, porque ambas posiciones se sustentan en un ideal de sociedad educada en la cual quien toma una decisión lo hace consciente de los beneficios y los perjuicios que causa su decisión, pero lastimosamente, la sociedad colombiana es poco educada y, en ese sentido, quien decide consumir drogas, lo hace casi, con desconocimiento total de sus consecuencias.

Por lo tanto, la decisión del presidente Duque de habilitar a la Policía por decreto, para decomisar las drogas ilícitas, debe ir encaminada sólo a quien pretenda, con su porte, comercializarlas y frente al drogadicto lo que debe hacer el Estado es diseñar políticas de educación, promoción y prevención frente a ese flagelo y tratar a los drogadictos como enfermos y brindarles la solución a su enfermedad. Porque el consumo de drogas ilícitas no se ataca con represión, sino con educación, prevención y promoción, de tal manera que quien decida consumir alucinógenos lo haga con conocimiento de causa y de manera que su decisión no afecte los derechos de los demás ni vaya contra el orden jurídico. Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre.

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