15 de diciembre de 2018

Mal de muchos…

23 de septiembre de 2018
Por Eduardo Aristizábal P.
Por Eduardo Aristizábal P.
23 de septiembre de 2018

POR: Eduardo Aristizábal Peláez.

No nos queda ninguna duda que el fútbol es el deporte más popular. Esta es una proposición tan clara y evidente que la tenemos que admitir sin mayores demostraciones, es decir la podemos considerar un axioma, sin temor a equivocarnos  Pero si en nuestro medio medimos  esa clara evidencia con números,  de una manera simple pero practica y real, con la asistencia de los aficionados al estadio, los números arrojan resultados contrarios a la afirmación inicial y verdaderamente preocupante.

Con base en estadísticas de la División Mayor del Fútbol colombiano observamos, en  lo que podemos denominar como clasificación de asistencia, que el orden es lógico, pero     el promedio tan bajo no , si aceptamos el axioma que sirve de introducción a la presente nota.

Que Nacional y Medellín sean los primeros equipos en el orden de asistencia es normal y lógico, pero un equipo como el cuadro verdolaga,  con la imagen, trayectoria,  buenos resultados en general de los últimos años y gran capacidad de mercadeo y ventas,  tenga menos del 50 % de la capacidad del estadio en  ocupación , es verdaderamente increíble. El promedio del equipo antioqueño según el estudio de Dimayor es de 21.198 y  el  del Medellín es de 17.645 aficionados en un escenario cómodo, moderno, de fácil acceso, como  el Estadio Atanasio Girardot con capacidad de 44.739, es verdaderamente bajo;  especialmente si agregamos la ventaja de los elencos antioqueños de enfrentarse en los tradicionales clásicos, situación  que no se vive en Barranquilla y Manizales, para no mencionar sino 2 ciudades  que le siguen a la capital antioqueña.

Siguen el orden del promedio de asistencia, así:  Junior – 14.695, Millonarios – 12.388, Once Caldas – 10.430, Santa Fe – 8.993, Bucaramanga – 8.666, América – 8.458, Cali – 8.450, Tolima – 4.560.

Además de las observaciones iniciales, también llama la  atención que una afición tan exigente como la de Manizales, que está saboreando las mieles del triunfo, con un equipo que es líder, con una sola derrota en la Liga Aguila II, el promedio de asistencia sea del 32.6 % de la capacidad del Palogrande.

Que en Bogotá, capital del país, ciudad cosmopolita, el ingresos de aficionados para acompañar a Millonarios, sea el equivalente al 0.31 % de la población y a Santa Fe, el 0.22 %, es  increíble, pero cierto.

Y como para apagar la luz e irnos, da grima la situación del Campeón Deportes Tolima, con un escenario como el Manuel Murillo Toro, con capacidad de 33.000 aficionados,  el promedio de asistencia apenas llega a 4.560 aficionados, equivalente al 13.81 %.

Lo que sí es lógico y demuestra claramente la gran, ya vieja  equivocación de la Asamblea de Dimayor de ampliar exageradamente  el número de cupos de equipos en la A.,  los últimos  en materia de asistencia, son exactamente todos los cuadros de la B, que se han colado en la A. así:

Pasto – 4.444, Jaguares – 3.955,  Envigado – 3.388, Rionegro –  3.266, Alianza – 3.277, Leones – 2.850,  Patriotas – 2.805, Chicó – 2.645,  Equidad – 1.688, Huila – 833.

¿ Que diagnóstico podemos hacer? vaya usted a saber.

¿ Indicios ? muchos. Calidad del espectáculo, precios de boletería, altos costos de productos en las cafeterías, violencia alrededor del espectáculo, arbitrajes, equivocada promoción de un servicio, que aunque sea muy particular también necesita de publicidad, porque nada se vende solo;  o la preferencia de ver cómodamente los partidos a través de los canales de televisión.

Hasta el momento, en materia de acompañamiento de hinchas, todos los equipos están perdiendo el año y le corresponde a los responsables  enderezar esta  situación para no caer en aquel viejo y dañino aforismo: mal de muchos, consuelo de tontos.