11 de diciembre de 2018

Deleznable, servir, inhalar, acorde

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
25 de septiembre de 2018
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
25 de septiembre de 2018

Quisquillas de alguna importancia

efraim osorio

Y el mundo entero sabe que esa dictadura la sufren los venezolanos desde finales del siglo XX, y, por lo visto, cada día se hace más fuerte y despótica. 

El señor presidente de los colombianos se expresó de la siguiente manera: “…y prendan las alertas sobre una crisis migratoria que ha sido detonada por una dictadura deleznable” (LA PATRIA, Mundo, 11/9/2018). ¡Ojalá! Sí, ¡ojalá la dictadura de Maduro fuera ‘deleznable’! Ya habría desaparecido. Ello es que ‘deleznable’ es un adjetivo que califica todo aquello que es ‘de poca resistencia, sin sustancia, sin valor, que se deshace fácilmente; frágil, delicado; poco duradero, pasajero, inestable, inconsistente’. Y el mundo entero sabe que esa dictadura la sufren los venezolanos desde finales del siglo XX, y, por lo visto, cada día se hace más fuerte y despótica. Y esta es la idea que los adjetivos que la califican deben expresar. Sin embargo, y porque todo hay que decirlo, desde su XXII edición (2001), El Diccionario le asigna a ‘deleznable’ como primera acepción la siguiente: “Despreciable, de poco valor”. ‘De poco valor’, por supuesto; pero, ¿‘despreciable’? Lo dudo, porque, de todos los sinónimos que los diccionarios especializados le dan al adjetivo ‘deleznable’, ‘despreciable’ no es uno de ellos. Como tampoco se encuentra ‘deleznable’ dentro de los sinónimos que los citados diccionarios dan de ‘despreciable’, cuya definición es ésta: “Digno de desprecio” (‘desestimación, falta de aprecio; desaire, desdén’). Por todo esto, la dictadura de Maduro no se puede calificar de ‘deleznable’. ¿Confundiría el presidente ‘deleznable’ con ‘detestable, aborrecible’? ***

El verbo ‘servir’ (transitivo o intransitivo) ‘sirve hasta para remedio’, quiero decir que son muchas las formas en que se emplea, por ejemplo, ‘servir los aperitivos’, ‘servir de mediador’, ‘servir en un consultorio’, ‘servir para algo’, ‘servirse uno mismo’, etc. Se usa también, como verbo transitivo, para expresar lo que se hace en favor o beneficio de alguien, caso en el  cual pide la preposición ‘a’, verbigracia, ‘servirle a la Patria’.  El columnista César Montoya Ocampo obvió esta norma en la siguiente información de su artículo sobre el Partido Conservador: “Los pereiranos de importancia nacional empezaron sirviendo la ciudad”. (LA PATRIA, 13/9/2018). “…sirviendo a la ciudad”, es decir, haciendo algo por ella en posiciones administrativas. Considero que este error se deba a la influencia malsana de los construcciones para mí equivocadas de ‘visité Manizales’, ‘conocí Bogotá’, y que la Academia de la Lengua acepta, no sé por qué. Influencia que seguramente llevó a la periodista María Isabel Rueda a redactar esta pregunta así: “¿EE. UU. considera Venezuela un problema de seguridad nacional?” (El Tiempo, entrevista al embajador Whitaker, 17/9/2018). Interrogación cacofónica como la que más: castiza y armoniosa, de este modo: “¿Considera EE. UU. a Venezuela un problema de seguridad nacional?”. La preposición ‘a’ es en esta pregunta indispensable para determinar el complemento del verbo ‘considerar’. Y a los entrevistadores –¡qué lástima!– se les olvidó el arte de formular correctamente las preguntas. ***

Una estadística publicada por El Tiempo (13/9/2018) sobre el consumo de drogas en colegios públicos y privados: “Han inalado cocaína (2.7 %)”. El verbo ‘inalar’ no existe. ‘Inhalar’, sí, del latín ‘inhalare’ (‘soplar sobre o en, exhalar olor, oler’), y significa “aspirar voluntaria o involuntariamente, ciertas sustancias, como gases, partículas, vapores, etc.”. Es muy posible que al redactor se le haya quedado la ‘hache’ en el teclado –que esto nos sucede con frecuencia–, pero, infortunadamente, así quedó impreso por toda la eternidad. ***

De un editorial de El Tiempo: “…se les impongan tributos acorde con el daño que ocasionan a la salud…” (Motos que contaminan, 13/9/2018). ‘Acorde’ no es adverbio (parte invariable de la oración), es un adjetivo calificativo (variable, generalmente, en género y número), por lo cual tiene que concordar en número con el sustantivo ‘tributos’, así: “…tributos acordes con…”. Elemental. Nota: En música, ‘acorde’ es un sustantivo, “conjunto de tres o más notas musicales que armonizan”.

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