16 de noviembre de 2018

La pobreza del sectarismo

19 de agosto de 2018
Por Ricardo Tribín Acosta
Por Ricardo Tribín Acosta
19 de agosto de 2018

Por: Ricardo Tribín Acosta 

A un buen número de sectas religiosas en general se les dificulta  cambiar normas que ellas mismas generan y que asignan sin ningún reato de conciencia a Dios. Se creen los poseedores únicos de la verdad y por tanto asumen que, quienes no están con ellos, no llegaran al cielo, como si la salvación sea privilegio de tan solo unos cuantos.

Pobre falacia la que los hace fanáticos en exceso, lo cual en el proceso los aparta del sano concepto de la comprensión. No transan porque no aceptan y no lo hacen pues no quieren entender que en el Reino de nuestro Creador hay cobijas para todos, e incluso se encuentran listas para los equivocados los que, si en un momento se hacen conscientes de sus errores, y se proponen a hacer enmiendas basadas en una contrición, no de palabras, pero sí de corazón, ellos también alcanzarán un puesto en el Paraíso.

No por mucho madrugar amanece más temprano y por ello el sectarismo juzgador al final lo que más probable que traerá consigo será el enfrentamiento innecesario, confrontaciones que en nada se parecen a lo que nos enseñó Nuestro Señor quien dejo un mandamiento eterno que nos llama a amarnos los unos a los otros.