20 de octubre de 2018

Esperanza

Comunicador Social-Periodista. Especialista en Producción Audiovisual. Profesor universitario, investigador social y columnista de opinión en diferentes medios de comunicación.
20 de julio de 2018
Por Carlos Alberto Ospina M.
Por Carlos Alberto Ospina M.
Comunicador Social-Periodista. Especialista en Producción Audiovisual. Profesor universitario, investigador social y columnista de opinión en diferentes medios de comunicación.
20 de julio de 2018

Por Carlos Alberto Ospina M.

Las lágrimas germinan desde adentro a manera de erupción incontrolable. La sorpresa es de tal dimensión que un sonido indefinido aflora del alma y adquiere sentido en el instante del apretón. Pasan los segundos y solo el lenguaje callado del afecto percibe lo que siente el corazón. La irrupción del ¡Ayyyy!, se funde con el beso en la mejilla y cual telaraña formada de nostalgias, los brazos se aferran cuerpo o cuerpo en la fusión de los recuerdos gracias al encuentro inesperado.

Más de 3 lustros sin ver a “La Mona”. La admirable mujer que, a los 21 años de edad, el cáncer le usurpó la pierna derecha y no le quitó la ilusión. Ella, siempre fue y ha sido, una persona espontánea, de entregas completas y batallas constantes. Puso el azúcar de flor de su juventud sobre el semblante cotidiano sin altivez ni condición negativa. Fiel a los ideales y de la mano de Dios, apeló a la fortaleza interior y al deseo de vivir.

Cuarenta años atrás, las prótesis cumplían con el aspecto funcional; no obstante, la escasa ergonomía y el alto costo económico, sicológico y social del proceso de adaptación. A causa del cáncer de piel, Esperanza, no pudo utilizar el órgano artificial. ¡Nada la detuvo! Aprendió a manejar las muletas con suma destreza. Los eventuales tropezones y las caídas en la calle no pasaban de largo. La dentadura perfecta, el lozano rostro y los labios pintados de rojo carmesí enmarcaban la carcajada de trueno que, nadie, podía ignorar. “Me voy a orinar de la risa”, decía antes de incorporarse.

La dama de pelo castaño y teñida de rubio no ocultaba las debilidades y menos, la melancolía. A diferencia de otros, nunca se dio por vencida. Miró la vida como quiso ser. Le gustaba el aguardiente e inclusive, bailaba las cuñas de radio. En el restaurante Los Recuerdos de la calle Colombia en Medellín danzaba hasta pelarse las axilas y los codos. En los años ochenta, la sociedad puritana, solapada y clasista de la capital antioqueña, conoció la irreverencia y las sanas algarabías de “La Mona Delgado”.

En aquella época, el desfile de la Virgen de La Macarena comenzaba el recorrido en inmediaciones del teatro Pablo Tobón Uribe y terminaba en la plaza de toros. Sin la actual doble moral, a las corridas asistían dirigentes políticos, empresarios, artistas, sacerdotes, modelos, deportistas, narcos, representantes de la comunidad LGTBI, secretarios de despacho municipal y departamental; alcaldes, gobernadores, congresistas, vegetarianos, gente de alcurnia y el pueblo en general. Ninguno se tapaba la cara al instante de ingresar al recinto. Algunos hombres y mujeres competían por exhibir la mejor facha y en cambio, ir a los toros se consideraba el evento cultural de la ciudad. La feria de La Macarena fue más incluyente que el fútbol e igual, de popular. De allí, la frase del periodista Ramón Ospina: “En Medellín 10 mil aficionados llenan la plaza y van a los remates de corrida más de 500 mil personas”. En medio del tumulto, el liviano cuerpo de “La Mona”, se abría camino entre centenares de taurinos. Al momento de subir al tendido me pedía el favor que la llevara cargada hasta su respectiva localidad. Finalizado el festejo, el ritual se repetía en sentido contrario. “Espera, espera, mi pelucaaaa”. En el intento de ser diligente y buen amigo engarcé en el sombrero de un señor, la cabellera postiza de la joven mujer. Ella se moría de la risa al observar mi rostro apenado. Mientras tanto, luchaba en el centro del ruedo contra el cáncer valiéndose de la quimioterapia y el anhelo de sobrevivir.

Superado el tumor maligno en los senos, la violencia le arrebató a su esposo. Luego, volvió a rehacer la vida sentimental y durante 9 meses gestó a Daniel, su único hijo. Contra cualquier pronóstico científico se mantuvo sólida, firme e ilusionada. Salió adelante vendiendo bisutería, tejiendo obras de arte, ofreciendo contenedores plásticos en internet, cuidando casas de paisanos residentes en el exterior; en fin, a pesar de todos los obstáculos nunca bajo la guardia.

El nacimiento de su primogénito revolcó el mundo de “La Mona”. Por un lado, se aferró con más entusiasmo al tiempo de este mundo y por el otro, descubrió el don innato de la mujer abandonada, el cual consiste en desafiar la soledad. Otras células anormales destrozaron su matriz. ¡Y ella! ¡Pa lante! sin mirar a las espaldas.

Varios amigos y vecinos del municipio El Retiro en el oriente de Antioquia, juntaron manos agradecidas y voluntades para comprar una silla de ruedas eléctrica o scooter con el fin de facilitarle el desplazamiento dentro de la casa y en las calles del pueblo. La gente intuye que viene “La Mona” por el eco de su sonrisa y la alegría que alborota el vuelo de las palomas en el parque. Por eso, cuando me estrujó fuerte entre los brazos, el flashback de la película de su existencia me puso de rodillas, ante Dios y frente a ella, en honor a su nombre, Esperanza.

Enfoque crítico – pie de página. Los tipos de cáncer más comunes son: de seno, pulmón y bronquios; próstata, colon y recto; el melanoma de piel, el cáncer de vejiga, el linfoma no Hodgkin, el cáncer de riñón y pelvis renal. A esta nefasta lista le siguen: el cáncer de endometrio, tiroides, páncreas, hígado y leucemia.

De acuerdo con las estadísticas de la Agencia Internacional para la investigación sobre el cáncer se proyecta que en el 2018 serán diagnosticados más de 1.735.000 casos en Estados Unidos y 610.000 personas morirán en ese país a causa de la enfermedad.

A nivel mundial se pronostica que el número de nuevos casos de cáncer estará cercano a los 23,5 millones para 2030. (Fuente: Instituto Nacional del Cáncer de los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. relacionados en los documentos sobre Cancer Stat Fact Sheets, Finding Statistics by Race/Ethnicity y State Cancer Profiles)