Fontur 2018
Célibe-virgen, arador, refranes, mejor, tratarse de

Quisquillas de alguna importancia

efraim osorio

Se puede ser ‘célibe’ sin ser ‘virgen’, pero no se puede ser ‘virgen’ sin ser ‘célibe’. 

Del presbítero Alfonso Llano Escobar, no sin extrañeza, leí lo siguiente: “Célibe es el varón que renuncia libremente al matrimonio. Virgen, la mujer que hace una opción igual” (El Tiempo, 2/7/21018). No, padre, los dos escogen el ‘celibato’ (‘soltería’), estado de todos aquellos que no han contraído matrimonio, laicos o religiosos. Vírgenes o no, porque la ‘virginidad’ es el ‘estado de ‘virgen’, de quienes no han tenido relaciones sexuales. En resumen, se puede ser ‘célibe’ sin ser ‘virgen’, pero no se puede ser ‘virgen’ sin ser ‘célibe’. ***

En un especial de El Tiempo, dedicado a un nuevo diccionario de colombianismos (2/7/2018), una de las entradas que en él se adelantan es el nombre ‘arador’, del cual dice lo siguiente: “Arador. Región Amazónica. Ácaro muy pequeño de color rojo, que se adhiere a la piel de los mamíferos y causa mucho escozor”. ¿Colombianismo? No lo creo, pues ya existía antes de don Sebastián de Covarrubias, contemporáneo de Cervantes, y quien, en su ‘Tesoro de la lengua castellana’, dice lo siguiente: “De este aradorcito hace mención un romance viejo: ‘Con la punta del venablo / sacarán un arador’”. Hay, además, dos refranes, viejísimos también, que lo tienen como elemento de fondo de su enseñanza: El primero, “Arador de palma no le saca toda barba*”, que se encuentra en el ‘Vocabulario de refranes’, de Gonzalo Correas, también contemporáneo de Cervantes. Este refrán enseña que hay cosas difíciles, imposibles para muchos, posibles para muy pocos. El segundo, “No se saca el arador con pala de azadón”, que asienta también el Maestro Correas (“No se saca arador a pala y azadón”), y que significa lo siguiente: No se deben utilizar medios extraordinarios o desproporcionados para lograr lo que uno se propone. De dicho insecto enseña El Diccionario: Arador de la sarna. Ácaro diminuto, parásito del hombre, en el cual produce la enfermedad llamada sarna”. Don Vicente Salvá lo define así: “Insecto muy pequeño y casi redondo. Tiene ocho patas, y en la boca un arpón con el cual pica”. Entonces, ¿por qué colombianismo? ¿Por su definición? Lo dudo, pues anda por ahí también el ‘arador del queso’, del rancio, dicen. Y, de todas maneras, no soy entomólogo. *Nota: con el término ‘barba’ los antiguos designaban al varón. ***

En otro especial de El Tiempo, dedicado a algo que llama ‘refranes’, su encabezamiento es éste: “Si no erradicamos los refranes excluyentes, es probable que reviva el conflicto en Colombia” (Julián Vivas, 6/78/2018). Y muestra como ‘refranes’ los siguientes: “Por algo lo mataron”; “negro tenía que ser” y “hecha la ley, hecha la trampa”, que llama también ‘adagios’. Ni ‘refranes’, ni ‘adagios’. Son ‘dichos’ (“palabra o conjunto de palabras con que se expresa un concepto cabal”) que expresan, el primero, la justificación de un injustificable homicidio; el segundo, la razón por la cual alguno actúa de determinada manera, y el tercero, la explicación de la corrupción de muchos. El ‘refrán’, según la definición de El Diccionario, es “dicho agudo y sentencioso de uso común”, es decir, una ‘sentencia’ que, generalmente, contiene una enseñanza casi siempre moral. Como el ‘adagio’. Podemos decir, entonces, que todo ‘refrán’ es un ‘dicho’, pero no todo ‘dicho’ es un ‘refrán’. Las cosas, llamarlas por su nombre. ***

El editorialista de El Tiempo califica al Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiteque de “uno de los mejores conservados por su difícil accesibilidad” (3/7/2018). El redactor hace de un adverbio un adjetivo, en este caso, el comparativo de ‘bueno’, ‘mejor’, que, como tal, es variable en número. En la frase citada, sin embargo, ‘mejor’ es un adverbio (modifica el adjetivo ‘conservados’), por lo tanto, invariable. “…uno de los mejor conservados…”, es la construcción gramatical correcta.

Y un columnista del mismo diario, Gonzalo Castellanos, escribió: “Y es que precisamente de eso se trata el poder” (7/7/22018). ¡Hombre, por Dios, hombre! Repita conmigo: “Y es que precisamente eso es el poder”, y escríbalo doscientas veces…

[email protected]