Fontur 2018
La palmada de Roldán.

Por Esteban Jaramillo Osorio.

El guión ya era del árbitro. Atribulado Diego Peralta, pedía explicaciones sobre su expulsión.

-“La palmada”, decía Roldán, el juez central.-

-¿Cuál palmada?-

-¿A quien?-

-“Usted lo sabe”- replicaba el “amo del juego”-

Nadie entendía. Morelo, la supuesta víctima, sirvía de testigo y mediador.

-“Nunca me golpeó”.-

 Pero, como siempre, “ la decisión está tomada”, con  abuso de autoridad.

Roldán dejó ver el lado oscuro del fútbol. El de cada ocho días, con otros protagonistas.

Es juez de lujo para el medio, cuando quiere. Cuando no, es perjudicial. Y no solo por la expulsión de  Peralta, ni por otros fallos que marcaron el rumbo del resultado. Tiene su reglamento, en ocasiones diferente al oficial. Pita con soberbia y provoca a los futbolistas hasta desquiciarlos. Es el jefe con su pito y lo hace saber con sus decisiones.

Para el Once Caldas el resultado puede ser insípido, ante Santa Fe. El tramite general del partido le favorecía, pero en los goles en contra, registró errores imperdonables, por falta de valentía como en el empate, o por inmadurez en el del descuento.

El rendimiento general marcha en mejoría, pero no tiene como eje del juego la pelota. Es un equipo de gregarios que juegan con testosterona a tope, como le gusta a Bodhert. Que no da el brazo a torcer. No puede darse lujos, para dominar la pelota. Sus  atributos pasan por el sacrificio y los derroches físicos. El calendario , exigente por lo continuo en estos días, ha menguado la producción de varios de los futbolistas, haciendo obligatorios los descansos. Por eso el DT regaló 30 minutos con Yesus Cabrera en el banco. Cuando ingresó, el partido cambió.

La  vía de la clasificación aun esta abierta, con dependencia directa a los resultados, en proyección inversa a la perversión arbitral. Algo inaudito si se conoce que Tanto Jaime Pineda, como Álvaro González en la federación y Fernando Avendaño al frente de la comisión arbitral, Manizaleños los dos últimos, pueden influir para evitar los atropellos a los que se somete al Once Caldas, en las fechas claves del calendario oficial. “ No me des, pero no me quites, por favor”.