20 de octubre de 2018

Cuídese el colon y evítese un cáncer

5 de abril de 2018
5 de abril de 2018

Por Guillermo Romero Salamanca

En Colombia, las tasas de incidencia y mortalidad por cáncer de colon y recto van en ascenso, tanto en hombres como en mujeres. Según las estimaciones del Instituto Nacional de Cancerología, en un estudio realizado entre el 2007 y el 2011, anualmente se diagnostican 2.401 casos nuevos en los hombres –tasa estandarizada por edad de 12,2 x 100.000 habitantes– y 2.784 casos nuevos en las mujeres –tasa estandarizada de 12,3 x 100.000 habitantes–; anualmente mueren 1.168 hombres y 2.784 mujeres por esta causa.

Es un tema para tomarse en serio. Es recomendable hablar con el médico sobre los síntomas y tener presentes los consejos y exámenes.

El Instituto Nacional de Cancerología adelantó una investigación, plasmada en el Manual para la detección temprana del cáncer de colon y recto. He aquí algunas de sus conclusiones.

–¿Qué es el Cáncer de colon y recto?

–En el Manuel para la detección temprana de cáncer de colon y recto del INC, el cáncer de colon y recto es el tumor que se desarrolla en la pared interna del colon o del recto (intestino grueso) originándose inicialmente en la mucosa y a medida que progresa compromete la pared en profundidad. La mayoría de estos tumores se originan en pólipos que son levantamientos de la mucosa, los cuales se denominan pólipos adenomatosis por su arquitectura histológica y requieren de 5 a 10 años para transformarse en lesiones tumorales.

–¿Cuáles son los síntomas?

–Las manifestaciones de este cáncer están relacionadas con la localización y el tamaño del tumor. Los síntomas y signos clínicos de las lesiones proximales incluyen dolor abdominal, pérdida de peso, diarrea, anemia con sangrado digestivo oculto y en ocasiones masa abdominal palpable. Las lesiones distales del colon izquierdo y recto, se manifiestan con alteraciones del hábito intestinal, estreñimiento, disminución en el calibre de las heces, sangrado rectal, tenesmo, pérdida de peso, dolor abdominal y hasta cuadros de obstrucción intestinal. Esta sintomatología obliga a la práctica de la colonoscopia, la cual es el método de diagnóstico preferido, porque permite la evaluación del colon y recto, con toma de biopsias.

–¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de colon y recto?

–Se considera que el cáncer de colon y recto surge de una combinación de factores de riesgo genéticos y medio ambientales. El cáncer de colon y recto es probablemente el cáncer humano con mayor componente familiar. La herencia determina la susceptibilidad individual a este cáncer, mientras que los factores medioambientales interactúan con esta susceptibilidad para dar lugar a pequeños pólipos adenomatosos, pólipos adenomatosos más grandes y finalmente cáncer.

–¿En qué edad se manifiesta este cáncer?

–El 90% de los casos de cáncer de colon y recto ocurre en personas por encima de los 50 años, y la incidencia va incrementando con la edad, es así que de 80 a 84 años, la incidencia por 100.000 personas es siete veces mayor que la incidencia de las personas con edades entre 50 y 54 años. El riesgo es muy bajo en personas menores de 40 años, sin embargo, los casos con componente hereditario suelen ocurrir en edades jóvenes. El 5% de los casos se presentan en individuos menores de 45 años. La prevalencia de pólipos adenomatosos también se incrementa con la edad, siendo de 30% a los 50 años, de 40% a 50% a los 60 años y de 50% a 65% a los 70 años.

–¿Influye el exceso de peso?

–La obesidad ha sido asociada con un incremento de 1,5 a 2 veces en el riesgo de desarrollar cáncer de colon y recto. Diversos estudios epidemiológicos han puesto en evidencia la existencia de una relación clara entre sobrepeso y obesidad y el riesgo de cáncer de colon. Esta asociación es más pronunciada en personas con poca actividad física. Los pacientes obesos presentan un riesgo aumentado para desarrollar complicaciones luego de cirugía abdominal incluyendo infección y dehiscencia de suturas al igual que otras complicaciones relacionadas con las enfermedades crónicas como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. Es interesante recordar que la diabetes y el cáncer de colon y recto comparten varios factores de riesgo.

–¿Interviene el consumo de carnes rojas en la dieta?

–Las carnes rojas de origen animal también han sido asociadas como factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de colon y recto. Existen estudios que muestran resultados dispares probablemente por la inclusión de carnes procesadas o manufacturadas, por ejemplo las salchichas. Los estudios más recientes muestran una asociación débil entre consumo de carne roja y este cáncer.

–¿Ayuda el consumo de frutas y verduras en la dieta?

–Las frutas y verduras contienen sustancias antioxidantes y potencialmente anticarcinogenéticas. Generalmente el consumo de vegetales ha sido uno de los predictores que disminuyen el riesgo para el cáncer de colon y recto. La fibra en buena cantidad posee un efecto protector, por mejorar el tránsito colónico y disminuir el tiempo de contacto de posibles elementos carcinogénicos de la dieta con la mucosa colónica. Los estudios de casos y controles mostraron un efecto protector de la fibra mientras un reciente análisis de estudios de cohorte que incluyeron más de 8000 casos, no pudieron demostrar este efecto beneficioso. El consumo conjunto de estos alimentos podría tener quizás un pequeño papel preventivo en el desarrollo del cáncer de colon y recto.

–¿Por qué se debe tener una actividad física?

–La actividad física está asociada como factor protector, con una disminución del 40% al 50% en el riesgo del cáncer de colon y recto, especialmente en el del colon distal, probablemente por estimulación del tránsito colónico y otros aspectos no establecidos. A partir de más de 50 estudios observacionales se estima que el ejercicio físico regular reduce en alrededor de un 40% el riesgo de desarrollar este cáncer independientemente del índice de masa corporal. El nivel de actividad, intensidad, frecuencia y duración del ejercicio, así como la actividad mantenida en el tiempo, parecen estar asociadas a una mayor reducción del riesgo.