Fontur 2018
Razones para votar por Jorge Luis Ramírez

Por JOSE MIGUEL ALZATE

Este domingo los caldenses iremos a las urnas para elegir a los ciudadanos que nos representarán en el Congreso de la República. Por ser esta una elección donde está en juego el futuro de Caldas toda vez que de la buena gestión que hagan ante el Gobierno Nacional quienes salgan electos depende en gran parte el desarrollo del departamento, los electores están llamados a no equivocarse en su escogencia. Por esta razón, antes de depositar el voto deben evaluarse las propuestas de los candidatos, su compromiso con la región y, desde luego, si son dignos de representarnos. La escogencia de por quién votar debe hacerse sobre parámetros de honestidad, de servicio a la comunidad, de formación académica y, lo más importante, de pulcritud en el manejo de los recursos públicos.

No se puede negar que en la baraja de candidatos hay personas de calidades humanas, con trayectoria de servicio a la comunidad, conocedoras de las necesidades del departamento. Pero tampoco se puede negar que hay aspirantes que despiertan suspicacias por los ríos de dinero que han puesto a circular para tratar de obtener una curul. La compra de votos, la entrega de dádivas, el ofrecimiento de puestos y las promesas que no se cumplen están a la orden del día en época electoral. Son estrategias que utilizan los políticos para asegurar el respaldo en las urnas. Lo más grave es que cientos de ciudadanos entregan su voto a cambio de algo. Y es aquí donde los que tienen dinero para comprar conciencias aseguran su llegada al congreso.

Es triste que esto pase. El voto debería ser sagrado. Y no cambiarse por unas tejas, unos ladrillos o unos bultos de cemento. Ni siquiera por el pago de una factura de servicios públicos o de una fórmula médica. Menos por plata. Para desgracia nuestra, es vox pópuli que en Caldas hay un aspirante al senado que sabe que con dinero se compran líderes. Y lo carga por montones. Esa es su forma de convencer a los electores. Lo más grave es que no ha explicado de dónde saca tanta plata para hacer campaña. Con esos ríos de dinero ha logrado convertirse en jefe de un partido político. Duele en el alma que la gente venda su conciencia. Y duele más saber que un político que en sus discursos utiliza un lenguaje de alcantarilla se está convirtiendo en el nuevo cacique político de Caldas.

Las anteriores son razones suficientes para votar por Jorge Luis Ramírez. Hay que buscar la manera de dignificar la política. Y esto se logra llevando al congreso gente nueva, con deseos de servirle a Caldas, con formación humanística. Este médico representa la nueva sangre de la política caldense. Es un hombre formado académicamente, con un discurso serio, con contenido intelectual. Convence por su conocimiento de los temas de salud, y con su sencillez genera confianza. Como presidente de la asamblea manejó con transparencia los recursos de la corporación. Y durante su ejercicio como director de la Territorial de Salud demostró que tiene capacidad administrativa. Su nombre es garantía de que en la Cámara de Representantes va a trabajar por el bienestar de los caldenses.

Entre los aspirantes al congreso por Caldas hay gente buena, que merece llegar a esa corporación porque se han labrado un camino en la política, sobreponiéndose a las dificultades. Nadie puede decir que Félix Chica no sea un líder hecho a pulso, que salió del oriente para ganarse un espacio como diputado gracias a su compromiso con la provincia. Ni que Patricia Gómez no sea una excelente profesional, con sensibilidad social. Y nadie desconoce la formación como economista de Oscar Tulio Lizcano, ni su sufrimiento durante los años que estuvo secuestrado. Este es un hombre formado en intensas lecturas, amante de los clásicos, con un gran bagaje intelectual. Hablando con él uno se da cuenta de que formó su espíritu combativo leyendo a Cervantes, a Dostowieski y a Víctor Hugo.

Una razón para darle mi voto a Jorge Luis Ramírez es su formación intelectual. Amante de la historia, conoce como pocos la vida de Winston Churchill, los combates de la Segunda Guerra Mundial y el pensamiento de líderes como Disraeli. Lector acucioso, ha abrevado en escritores como Franz Kafka, Emile Zolá y Thomas Mann. Su riqueza cultural le permite estructurar un discurso sólido, centrado en ideas, claro en la exposición. A no dudarlo, Jorge Luis Ramírez brillará en la Cámara de Representantes. Sobre todo porque no es promesero. Es un hombre que le sirve a la gente. Muy pocos saben que ayuda a hijos de familias de escasos recursos con trastornos cognitivos, y que no le cobra la consulta a la gente pobre. Es, además, un  hombre que siente la cultura. Y, como tal, la apoya.