Fontur 2018
Quietos pa la foto

Por Óscar Domínguez Giraldo
Enviado Especial al televisor

Todos querían quedar en la foto, al lado del ganador, Iván Duque Márquez, 41 años.  Al fin y al cabo, la votación obtenida da para pensar que “el que dijo Uribe” y la que “dijo Pastrana”, podrán arrasar en la primera vuelta presidencial el 27 de mayo.

El mentor de Duque, el expresidente Uribe y sus zapatos cross,  acompañaron a Duque parte del día en Bogotá,  y luego volaron a Ríonegro, para no ocultarle el sol al aventajado pupilo que alguna vez le cargó la maleta. Ahora Uribe es el que le sostiene el megáfono en las giras. Esa es la democracia.

Duque, a quien este “analista” de dos pesos  le aconseja no comerse el cuento de que es un segundo Uribito,  sí le cuidará los huevitos al expresidente que obtuvo, de lejos, la mayor votación personal, seguido de mi profesor Antanas.

Al principio hubo pánico porque faltaban tarjetones. Al final sobraron votos para garantizar no sólo el triunfo del bogotano Duque, hijo del exgobernador y exministro antioqueño  Iván Duque, ya fallecido, sino una obesa, cuasisuficiente representación parlamentaria para no tener que mendigar ni lagartear adhesiones parlamentarias.

Menos mal la votación fue de tal magnitud que las disculpas de fraude se apagaron a medida que crecían los guarismos electorales. Nos ahorramos millones de trinos culpando al gobierno del chocorazo.

Hacia el mediodía, casi me toca meterme la mano al dril de pensionado para pagar fotocopias. Pero donde hubo líos, todo el mundo voló a conjugar el verbo fotocopiar.

La Registraduría dice que los problemas fueron mínimos pero en la confusión más de uno alcanzó a pedir cabezas, Incluido este pecho.

Finalmente, sobraron fotocopias y votos por los lados de Duque y de Gustavo Petro, otro que arrasó en su aspiración. Sus seguidores no le comieron cuento al miedo a una segunda Venezuela, a un imposible castrochavismo en tierra de Macondo.

Los demás aspirantes presidenciales quedaron viendo un chispero con la arrasadora votación del candidato del Centro Democrático. En secreto, sin duda, piensan que solo coaliciones podrán impedir que Duque se quede con el pan y el queso del poder la primera vuelta.

Las coaliciones parecen imposibles porque cada uno aspira a que las alianzas se hagan alrededor de sus respectivos egos. Si no hay alianzas “habremus”  Duque-Ramírez-Uribe-Pastrana para largo. Democracia, cuántos chistes se cuentan en tu nombre.

Fue patética la integración del grupo para la foto.

El expresidente Pastrana, hace poco inadmitido en Cuba,  fugaz interlocutor de Donald Trump en histórico y prolijo encuentro en Miami en el que también participó activamente (¿)  Álvaro Uribe, tuvo que pegar uno que otro empujón para ubicarse.  Finalmente, quedó bien parqueado con Nora, los niños y yo.

Duque gastó buena parte de los adjetivos en el expresidente Uribe. Casi no dejó nada para Pastrana. El crédito vino tardíamente.  Sin confirmar sí lo digo: el ego de Pastrana quedó a la altura del betún. Pero había qué estar en la pomada, reclamar su parte en la victoria.

Marta Lucía Ramírez y señor (o sea, su esposo), también estuvo pilas para la foto. Su “promesa” de que no sería candidata a vicepresidencia de nadie, es un periódico de antiero. Ella cuenta que la pésima memoria de los colombianos no recordará que dijo lo que dijo, incluido lo de que el inexperto delfín uribista Duque le falta pelo pa´l moño. Cosas de la democracia.

El exprocurador Ordóñez, señora y cargaderas, apenas salió en la foto. Esta vez tenía cara de no quemar un libro. Al reconocer el triunfo de “mozalbete inteligentón” como lo llamó su enemigo íntimo, Fernando Londoño Henao, se proclamó prácticamente jefe de debate. El jefe Duque no dijo esta boca es mía aparte de la etérea invitación a seguir cargando ladrillo por la causa.

Pero el Óscar en lagartería se lo ganó , de lejos, el excandidato Carlos Holmes Trujillo. Se abrió paso a la brava y se ubicó a la izquierda del nuevo César, el candidato Duque Márquez. “A mí no me van a sacar así no más”, notificó “Uribe et orbi” el hijo del finado Carlos Holmes Trujillo.

Todo sea por la democracia.