Fontur 2018
La salud como negocio

Aunque no lo han dicho públicamente, tres de los actuales candidatos a la presidencia de la república son partidarios de mantener el esquema actual que rige la salud en Colombia y que la mantiene en estado de postración: Primero el negocio que el servicio; por delante el cliente que el paciente.

Esos candidatos son Sergio Fajardo, Iván Duque y Germán Vargas, quienes descartaron de plano que en un eventual gobierno suyo, pudiera establecerse en materia de salud algo ajeno del sector financiero, parecido a lo que rige en Canadá, país al que no se le puede calificar de “castrochavista”.

Un sesudo y bien elaborado documento de 152 páginas en cuya estructuración intervinieron la academia, la profesión médica y el sector sindical, entre otros, fue remitido a todos los que aspiran regir a Colombia a partir de agosto.

Los tres ya citados, descartaron de plano la iniciativa y, sin declararlo abiertamente, dieron a entender que para ellos es preferible el negocio del cliente antes que el servicio al paciente.

EL MEJOR CHISTE

Imagen Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia

Después de la tempestad viene la calma dice la sabiduría popular. Y habría que agregar que después del chiste viene la carcajada.

En este caso la risa estruendosa sobreviene después de la jornada electoral del pasado domingo, a raíz de las afirmaciones hechas por los actores de la política colombiana que sin ningún rubor hablan de acuerdos programáticos.

Lo hacen para referirse a las componendas y negociados que desde la misma noche del domingo 11 de marzo, una vez conocidos los resultados en las urnas, iniciaron a todos los niveles y por todos los medios: twit, Instagram, teléfono directo, mensajes cifrados y hasta fotocopiadoras.

Estos acuerdos programáticos, como tan mentirosamente son bautizados por la dirigencia política, no son más que negociaciones para saber cómo estará la “mermelada” en el próximo cuatrenio, hostigoso dulce para los humanos pero alimenticio en exceso para las ávidas faltriqueras de todos los que han hecho de la política y la burocracia su negocio de toda la vida.

Lo  único nuevo que habrá en estas componendas, puede ser el cambio de nombre de la ya famosa “mermelada”, siendo muy posible que si gana el CD vuelva a denominarse” cupo indicativo”

Acuerdos programáticos? A reir tocan.

IGNORANCIA O ENGAÑO?

Desde el mismo domingo al cierre de las urnas, todos los medios de comunicación, sin excepción alguna, comenzaron su sartal de sandeces y especulaciones en torno a irreversibles alianzas entre los candidatos que buscan suceder a Juan Manuel Santos.

A algunos de ellos se les podría perdonar, aunque no justificar, la ignorancia de la Ley 1475 del 2011 al tenor de la cual tales alianzas no pueden hacerse sino después de la primera vuelta.

A los demás, de entrada, habría que sindicarlos de engañabobos y falseadores de la verdad, incluido CM&, que apenas el pasado jueves les dijo la verdad a sus televidentes, después de haberlos embobado hasta el miércoles con sus especulaciones.

En el engaño generalizado participaron inclusive dirigentes allegados a las campañas interesadas en esas alianzas, y les dieron vuelo con comentarios y análisis sobre las mismas, algo que era imposible realizar.

Claro que para los sostenedores del engaño queda una posibilidad para hacer realidad su mentira: Basta con que el decaído partido liberal saque de sus raquíticas arcas la suma de $40 mil millones de pesos, que fue lo que gastó el Estado para realizar la famélica consulta de ese partido que catapultó a Humberto de La Calle como su candidato presidencial.

A la sobreoferta de rábulas que hay en Colombia, podría preguntársele si la prohibición de la citada ley también cobijaría a Carlos Caicedo, perdedor en la consulta de la izquierda ante Gustavo Petro.

La pregunta es válida porque algunos oportunistas ya están buscando al ex alcalde de Santa Marta en procura de los voticos que logró el 11 de marzo.

LA UNICA MANERA

Para conciliar dos egos siderales, — los de Petro y Fajardo — aparte de los inconvenientes de carácter jurídico, se necesitaría la mano prodigiosa del propio Nuestro Señor Jesucristo y otra venidita suya a este mundo terrenal.

Esto no lo han podido entender miles de ilusos que todavía sueñan con una alianza entre estos dos candidatos, algo que si finalmente se da con el transcurrir de los meses, sólo podría tener fecha posterior al 27 de mayo.

Para que cristalice antes, tendría que declinar su candidatura Sergio Fajardo y arrimarse a la canoa de Petro como segundo a bordo, o que el ex alcalde bogotano decline también su candidatura y se sume de segundón al muy regularcito ex gobernador de Antioquia.

En este último caso, además, tendría que reponerle al Estado miles de millones de  pesos para compensar los gastos que demandó la consulta con Carlos Caicedo, así que cualquier alianza en este momento es algo utópico e irrealizable.

Podría concretarse, eso sí, después de la primera vuelta del 27 de mayo, definiendo desde ahora que quien sume más votos que el otro en la primera vuelta, sea el candidato y el otro su vice para la segunda y definitiva de junio.YA  COMENZÓ A COLOCAR?

Será que el ex presidente Uribe, con tantas posibilidades de volver a  gobernar aunque sea en cuerpo ajeno, ya comenzó a colocar a sus amigos ?

La pregunta es pertinente porque Dario Montoya Mejía, quien fuera director del Sena en su gobierno, fue nombrado rector de  la Universidad Digital, una creación del gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez.

Al mandatario antioqueño no es muy difícil ubicarlo en el espectro uribista, dadas sus posiciones concretas sobre muchas materias, entre ellas todas las que tengan que ver con el proceso de paz y las varias derivaciones que de el se desprenden.

Montoya Mejía es un ingeniero industrial y para poner en marcha la Universidad Digital de Antioquia, dispondrá de un presupuesto de $51 mil millones de pesos.

GRAVE DENUNCIA

Crédito: ElColombiano.com.co

La que formuló en su habitual columna del ADN el escritor, Gustavo Alvarez Gardeazábal, en el sentido de que con las elecciones del pasado 11 de marzo, todos los colombianos quedaron debidamente identificados sobre sus inclinaciones políticas.

El irreverente tulueño reveló algo que todos los votantes de las consultas vivieron en carne propia pero a lo cual no le habían puesto mucha atención: Al respecto escribió en su columna: “Cuando el votante llegaba entregaba la cédula, uno de los jurados la recibía, constataban su número en el listado general, le entregaban el tarjetón para votar por Congreso y si lo pedía, le daban también el tarjetón de la consulta, preguntándole si quería el de la izquierda (el de Petro) o el de  la derecha (el de Duque). Mientras el votante iba al cubículo, los jurados llenaban con su nombre y cédula en sendos formularios E 11, la clase de tarjetón de la consulta que le entregaron. Allí quedaba consignado el empadronamiento ideológico y la violación de  la Constitución que garantiza que el voto es secreto”.

Hasta aquí Alvárez Gardeazábal y hasta aquí el registrador, “fotocopiadora Galindo”,no ha dicho esta boca es mía, en relación con la grave denuncia.

Error monumental este de entregar la filiación ideológica de los ciudadanos a una entidad oficial que puede llegar a ser manejada por un gobierno fascista, y ya se sabe hasta la saciedad como es el proceder de éstos..

UN DOBLE PICANTICO PAISA

No ha rodado con suerte ante algunos periodistas paisas, tratándose de su segundo apellido, el político bogotano Germán Vargas Lleras.

El finado ex senador y director del efímero vespertino 5 PM, Luis Guillermo Vélez Trujillo, solía decir en sus escritos, cuando se refería al nieto del expresidente:

“Germán Vargas es un Vargas que se cree un Lleras”.

El veterano periodista Elkin Mesa Muñoz (también maicero) dispara desde su mirador del veraniego Melgar, a través de las redes sociales, este corrosivo mensaje:

“Le aconsejan a Vargas no usar el apellido Lleras porque su abuelo era de izquierda”.

PAGUE POR TRABAJAR

Periodistas del Club de la Prensa de Medellín fueron sorprendidos el viernes  de la semana que termina con un mensaje del Medellín Convention & Visitor Bureau, que  se conoce más como el Bureau de Medellín, con el siguiente texto.

Desde El Bureau de Medellín tenemos para nuestros periodistas dos (2) cupos que sortearemos para asistir a Incubatour 2018.  Por favor, si estás interesado en participar del sorteo, responde a este correo. Recibiremos solicitudes hasta el miércoles 21 de marzo antes de las 10 de la mañana.

El mensaje fue enviado por Carolina Londoño Montoya, quien figura como Ejecutiva de Prensa y Relaciones Públicas.

¡ Qué Horror !

Incubatour se realizará en el Palacio de Exposiciones de Medellín del 25 al 27 de abril y se promociona con este mensaje:    Conoce las últimas tendencias del mercado turístico  mundial.

Es fácil concluir que  aquellos  periodistas que deseen  ingresar a cubrir las principales incidencias del certamen internacional deben comprar boleta. Hasta donde hemos llegado. Nosotros preguntamos, ¿ se le cobrará también a la gran prensa?

SI POR EL BUREAU LLUEVE…

Como si lo anterior fuera poco, el miércoles  14 los periodistas afiliados a la Acord recibieron una notificación del Club Atlético Nacional, organizador del juegos de Copa Libertadores de esa fecha con Delfines de Ecuador, en la cual  manifestaban que solamente 20 periodistas Acord podían ingresar al juego de la noche de acuerdo con una  orden de la CONMEBOL.

Lo grave del hecho es que en Colombia todavía está vigente un decreto Presidencial,  que en su artículo 6º. Reconoce el carne de Acord como válido para identificarse e ingresar a cualquier espectáculo deportivo dentro del país:

Artículo 6º  Reconócese la cédula de la Asociación Colombiana de Redactores Deportivos como suficiente y necesaria, y carta de identificación para los efectos del presente Decreto, y en especial para su presentación y aceptación en todo espectáculo de carácter deportivo aficionado o profesional, que se realice en el territorio colombiano. “

Es decir una entidad extranjera violando  nuestra soberanía, desconociendo  la normatividad colombiana, con la aquiescencia de la División Mayor del Futbol Colombiano que  desde la posesión del actual Presidente Jorge Perdomo se encuentra en conflictos con la Asociación Colombiana de Periodistas Deportivos, por el mismo tema.