Fontur 2018
DE FERIA

Hernando Arango Monedero

hernando arangoClaro que estamos de feria. A ninguna otra cosa se parece lo que en estas vísperas de elecciones estamos viviendo. De esta manera, las ofertas que nos hacen los candidatos a Senado y Cámara dan para todo. Esto, como consecuencia de la anarquía en los partidos, los tradicionales y los nuevos, sean estos debidamente organizados o simples movimientos de garaje.

Y no puede ser de manera diferente. Cada candidato, a una u otra corporación, ofrece sus servicios de acuerdo a los que le escuchan, sin importar que a estos les pueda cumplir o no.  Esto se debe en alto grado al desconocimiento que la gran mayoría de estos aspirantes tienen de lo que es la labor de un congresista. De allí que, las ofertas para bajar el IVA, de reducir los impuestos, de imponer gravámenes a una determinada actividad, de crear  o eliminar intereses por préstamos, de facilitar los créditos y demás aspectos de carácter económico, no es potestad de quienes integran las cámaras legislativas. Este tipo de iniciativas son de exclusiva potestad del ejecutivo y la injerencia del Congreso sólo cabe cuando un proyecto de ley de esta naturaleza es sometido a consideración de Senado y Cámara. Digamos que sólo los candidatos a la presidencia están en capacidad de hacer tales ofrecimientos, como quiera que es de quién llegue a la presidencia la iniciativa. Y, desde luego, aún en el Presidente tiene, ante una oferta de esta naturaleza, que saber que si se decide a bajar un tributo, necesariamente debe considerar el alza de otro, la creación de otra carga que lo compense o el recorte de una obligación a cargo del Estado.

Claro. No hay tema que escape al vademécum de ofertas en esta época. Tampoco hay límites a la insensatez de ciertas candidaturas, ni para el derroche en procura de alcanzar una posición de éstas. Los ojos se abren en desmesura ante la posibilidad de ganar los 31 millones mensuales que gana un personaje en el Congreso. Simplemente olvidan que deben mantener dos fogones ardiendo, uno en su casa y otro en Bogotá. A más de la cauda de los que le ”beneficiaron” con su voto y le arrimaron ese “crecido” número de electores que  hicieron posible alcanzar el ser elegido.

Toda esta parafernalia, toda esta feria, nace, simplemente, de que la famosa lista abierta. Lista abierta que acabó con los partidos y con la seriedad de las propuestas electorales fundamentadas en la doctrina partidista, con la filosofía que da cuerpo al pensamiento homogéneo y articulado de un grupo de seres humanos a los que une un ideal y la defensa de ideas comunes que deben ser respetadas, cosa que hoy no se conoce, no se respeta, y que da origen a lo que mortifica a todo el país, pero que nadie identifica como su origen: LA CORRUPCIÓN.

¿Y por qué la CORRUPCIÓN? Simplemente porque, ante la falta de disciplina de partido, cada senador o representante está en libertad de “vender” su voto al mejor postor y de paso obtener para sí, o permitir que otro obtenga lo que desea, sea el gobernante o un particular. Se abren las puertas para que, en el desorden, ocurra de todo. Cosa diferente cuando hay bancadas y estas tienen que obrar de conformidad con las directrices programáticas o con los objetivos de beneficio general que los comprometen. Las ruedas sueltas de hoy tienen que recuperar los costos en que incurrieron para alcanzar la curul que detentan, costos siempre exageradamente altos, producto de la competencia por alcanzar la distinción.

Ya lo sabemos …… Estamos en feria y en feria hay de todo. Evitemos convertir en políticos a reconocidos sinvergüenzas y delincuentes. De allí que nos corresponde elegir bien Y depositar nuestro voto con responsabilidad ciudadana en personas de reconocida ponderación y recto proceder. ¡Ese es nuestro deber!

Manizales, marzo 9 de 2018.