Jose Luis Cámara 2018-2022
The Washington Post destaca cómo los floricultores colombianos llegaron a dominar el mercado de EEUU

​Al acercarse el Día de San Valentín o de los enamorados, que se celebra el próximo miércoles, el volumen del comercio de rosas se intensifica. En las tres semanas previas al 14 de febrero, 30 aviones de carga realizan el viaje desde Colombia a Miami todos los días, cada uno con más de un millón de flores.

The Washington Post destaca cómo los floricultores colombianos llegaron a dominar el mercado de EEUU

El diario estadounidense The Washington Post destacó cómo los floricultores de Colombia conquistaron el mercado de ese país, especialmente el del Día de San Valentín, que se celebra el próximo miércoles 14 de febrero, cuando la mayoría de las rosas que se regalen serán colombianas.

Según el periódico, uno de los más importantes de EEUU, los exportadores colombianos de flores vendieron 4.000 millones de rosas, lo que equivale a una docena por cada habitante de ese país.

El Post publicó un reportaje titulado “En los rosales, el dinero florece”, escrito por Damian Paletta e ilustrado con fotografías de Matt McClain, quienes visitaron cultivos de flores en Madrid o Serrezuela, y Tocancipá, en Cundinamarca.

Los enviados especiales muestran los días anteriores al día de los enamorados en EEUU, cuando los floricultores colombianos están “especialmente ocupados”.

Resalta que hay 130.000 personas trabajando en floricultura en Colombia, que exporta más de 6 billones de tallos cada año a un total de 90 países.

“La mayoría de las rosas estadounidenses que se regalan el Día de San Valentín –aproximadamente 200 millones en total– crecen aquí en la Sabana, a las afueras de Bogotá”, anota el diario.

Y explica cómo miles de hectáreas de invernaderos están abarrotados con tallos que luego se refrigeran y se empacan para ser enviados en aviones y finalmente venderse en EEUU.

“Es la temporada alta para una enorme industria colombiana que envió más de 4 mil millones de flores a los Estados Unidos el año pasado, o alrededor de una docena por cada residente de los EEUU”, agrega.

El mismo periódico explica que “el volumen del comercio de rosas es impresionante. En las tres semanas previas al 14 de febrero, 30 aviones de carga realizan el viaje desde Colombia a Miami todos los días, cada uno con más de un millón de flores”.

El rotativo indica que “la industria colombiana ha florecido gracias a un esfuerzo de los EEUU para combatir el tráfico de cocaína, la expansión de los acuerdos de libre comercio y la incesante demanda de rosas baratas por parte de los consumidores estadounidenses”.

Recuerda que en 1991 el Congreso de EEUU aprobó la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas, conocida como ATPA, por sus siglas en inglés, para compensar a las naciones andinas por su lucha contra las drogas.

La compra de flores colombianas se disparó.

Sin embargo anota que mientras tanto la industria floral estadounidense ha visto su producción de rosas caer aproximadamente un 95 por ciento, de 545 millones a menos de 30 millones.

The Washington Post precisa que “Colombia ha logrado tener una industria que produce rosas más rápido y más barato que en cualquier otro lugar en los Estados Unidos, e incluso puede llegar a muchos minoristas de EEUU más rápido que los productores nacionales”.

Se refiere además a la venta en grandes almacenes del territorio norteamericano como Walmart, que han reemplazado a los floristas como mayores vendedores de rosas y ordenan flores en grandes cantidades para los consumidores que tienen poco interés en pagar el costo de una rosa cultivada en el país.

TWP añade que las rosas colombianas tienen una serie de ventajas sobre las flores de EEUU. Crecen rápido y a gran altura con la misma cantidad de sol durante todo el año.

Así mismo, los productores colombianos llevan las flores de los cultivos de las afueras de Bogotá a los minoristas estadounidenses en cuestión de días, a menudo más rápido que lo que tardan los cultivadores de flores en California en llevar sus productos a los mercados de la costa este de EEUU.

“Este año promete ser especialmente ocupado. El Día de San Valentín cae en miércoles, una bendición para los productores colombianos, ya que creen que los estadounidenses tienen más probabilidades de derrochar en las ventas a mitad de semana y aún contar con compras adicionales el fin de semana anterior y posterior”, puntualiza el diario.