Fontur 2018
“Las leyes antitaurinas van contra la subsistencia del toro”: Ricardo Roa

La Sala Plena de la Corte Constitucional determinó que es el Congreso de la República y no las autoridades locales, quienes deben prohibir los espectáculos taurinos y anuló el fallo que había ordenado a la Alcaldía de Bogotá realizar una consulta popular sobre las corridas de toros.

Ricardo Roa Castellanos

Por Édgard Hozzman

“De hecho es un tema antipopular, ¿a quién le gusta ver una foto de un animal sangrando?, ¿quién podría estar de acuerdo con los hechos ocurridos en las corralejas?, se pregunta el doctor Ricardo Roa-Castellanos y agrega: “pero también es bueno escuchar y leer la contraparte, sin apasionamientos, a quienes han estudiado del tema y pueden dar luces sobre la realidad científica”.

“Tanto las ferias taurinas como las corralejas son costumbres que se arraigan en la población por años, con ellas han crecido empresas y viven de ellas, miles de personas. Los animales, además de proporcionar comida, también han sido utilizados para dar espectáculos, pero también es cierto que se deben reglamentar sus métodos”, explica el doctor Roa.

“El maltrato no se termina con la eliminación de los integrantes de una relación, algo que hemos visto para el caso humano nacional con el tema de los acuerdos de paz. El maltrato se combate con el buen trato, la libertad guiada por la razón, y una educación fundamentada en la verdad.”-Añade-,

Ricardo Andrés Roa-Castellanos, Médico Veterinario, Investigador adscrito al Cancer Research Institute-NY (USA). Ph.D. de la Universidad Complutense de Madrid. Master en Virología. Master en Desarrollo Rural. Máster en Bioética y Experto certificado en Cambio Climático.

-¿Está de acuerdo con las Leyes anti taurinas?

–Como Médico veterinario juré proteger la vida de los animales y de sus especies. Ese apelativo anti taurino es irracional, va en contra de la subsistencia de la población bovina. Yo soy pro-toro, pro-ternero, pro-vaca en un contexto de leyes ecológicas y de cadena alimenticia. Sobre los animalistas misántropos si sumamos la totalidad de sus propuestas: acabar con criaderos, abolir usos animales, consumir soya que en solo 2013 arrasó 46 millones de hectáreas de bosques tropicales en solo América Latina diezmando la biodiversidad y la amortiguación de cambio climático para sembrar ese monocultivo para veganos, es la suma de todos los miedos de los verdaderos vitalistas de los ecólogos y biólogos científicos serios. Es falsa ciencia o pseudociencia populista para llevar riadas de gente a votar por demagogos o causar movimientos separatistas como acaeció en Cataluña por gente que de animales solo conoce a través de películas y memes de internet.

–¿Por qué deben seguir las corralejas y las corridas de toros?

–El tema no puede seguir siendo llevado desde el amarillismo-sensibilero propuesto por un animalismo misántropo, que considera al ser humano como plaga desde un imaginario de realidad, que ve a la naturaleza con las distorsiones propias de Walt Disney donde el jabalí es amigo del Rey León, pero que en la realidad de las cadenas alimenticias se ve que el jabalí es presa alimenticia del León. Antropológicamente las fiestas con ganado bravo, provienen desde la colonia donde la gente que conocía a los animales y los trataba, encontraba la diversión en el medio de los corrales, del arreglo a las pezuñas, de la curación a las gusaneras, desparasitaciones y otras labores propias del cuidado animal. Muchos volvían vivos y sin daño a las praderas. Es inconcebible que se hable de un debate cuando la única solución propuesta al maltrato sea la prohibición en el paroxismo del facilismo y la falta de imaginación. Quizás la gente desconoce que las corralejas durante siglos prohibían la muerte e infligir daño a los bovinos. De hecho hasta 1980 cuando se prohíben las corralejas de Sincelejo, las víctimas eran las personas y en menor número los caballos que participaban en las corralejas.

–¿No le parece cruel lo que ocurre en estos festejos taurinos y la forma como matan a los animales?

–Claro. Insisto, sin embargo, la excepcionalidad de unos actos barbáricos no puede ser el rasero generalizador para esta clase de festejos. Si se conoce y se buscan soluciones creativas, simplemente, hay que evitar estos hechos execrables con alternativas más inteligentes que una abusiva prohibición.

–¿Qué pasaría si se acaban las corridas de toros?

–Lo que ha pasado en Cataluña, España, fruto del triunfo del falso proteccionismo animal es horripilante. Estos personajes al prohibir las corridas de toros en Barcelona han provocado el cierre de ganaderías, es decir, centenares de animales que componían esos criaderos fueron enviados todos al matadero. Agroecosistemas enteros como la dehesa han sido destruidos en zonas de Zaragoza, España, lo cual coincide con actuales núcleos de desertificación y desaparición de fuentes de agua al pasar estas tierras a usos de horticultura. Eso no es protección pero si es una canallada en extremo ingenua o hipócrita que los verdaderos protectores de los animales tenemos que impedir ante el fundamentalismo de prohibir costumbres que no son entendidas y si tergiversadas con intencionalidad de manipulación política.

¿Por qué deben seguir existiendo los criaderos de lidia?

–Para proteger el agua, la distribución de minerales en los suelos, la biodiversidad (las gentes no se atreven a entrar en medios donde moran animales bravos y se protegen esa biosfera), la evapotranspiración que regula los microclimas regionales se mantiene estable con cuidado humano armónico con la naturaleza. Así trabajan los ecosistemas. Si se retira una parte, se descompensa su funcionamiento. Porque si no son utilizados para ello en un mundo metalizado, o politizado como el actual, esas dehesas, esos campos con toda su riqueza biodiversa, en los distintos países, pueden ser convertidos en campos de monocultivos, acabar las fuentes de agua y no solo con una raza vacuna sino con una especie como la bovina en sus otros usos mutualistas para la co-evolución con el ser humano. La acción de estos activismos dramáticos e infundados, van queriendo prohibir todo: circos, caza, zoológicos, producción alimenticia animal, etc. sin saber ni reconocer las enormes bondades que implican para la conservación de la vida de los animales mismos, los conjuntos naturales y el humano…