Fontur 2018
La gran aventura de un viaje

Por: Ricardo Tribín Acosta 

“El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo tienen la oportunidad de leer una de sus páginas”. San Agustín de Hipona. Esta hermosa frase nos deja explicito que quien viaja es mucho lo que aprende: historia, geografía, costumbres, cultura general, idiomas, etc. Es tan grande lo que se vive al visitar un nuevo lugar o regresar a otro que ello le permite al ser humano agrupar un conjunto de experiencias e imágenes que le quedaran grabadas para toda su vida.

Cuando se pasea se necesita buena disposición y deseos de conocer, ya que se dan casos en que, por una simple molestia, se sale la persona de su bella aventura. y ese disgusto le llevará a maldecir en vez de bendecir. Lo mismo sucede con quien nos acompaña, ya que no hay experiencia mas desagradable que andar con alguien que lo único que suelta es hiel, protestas, quejas, peleas y desavenencias. Por eso, para viajar mal acompañados, resulta mucho mejor hacerlo solo, aunque indudablemente una buena compañía hará del trayecto algo fabuloso, entretenido y gratificante.

El viajar implica compromiso también de adaptación, ya que se podrán encontrar ambientes muy distintos a los que se conocen. Por tal motivo hay que procurar hacer lo que dice el refrán “A la tierra que fueres haz lo que vieres” y, para no sentirnos ajenos, bien vale la pena que los pobladores del sitio adonde vamos apliquen la famosa frase de Rafael Cuartas Gaviria “Aquí no hay forasteros….”. Tanto el viajero como quien lo recibe, trátese en un hotel, restaurante, una pensión, un lugar de cama y desayuno, e incluso un restaurante, un almacén, un avión, un tren, un bus, y un sitio turístico, deben tener muy en cuenta que la actitud lo es mucho y que si todos ponen de su parte, se logrará que tanto el visitante como el visitado pasen los mejores momentos.

Logrado lo anterior podremos decir al regreso de nuestra jornada: Que buen viaje. ¡Me gustaría repetirlo!!!, lo cual confirma el decir de que un turista satisfecho trae mas turistas y que para lograrse esto, lo mejor será tener siempre una buena sonrisa en la boca, acompañada de una excelente disposición de pasarla bien. Viajemos y conoceremos, mas hagámoslo con el consentimiento de que en el proceso se trata de visitar, aprender y disfrutar sanamente de todo lo nuevo e incluso lo antiguo con que nos encontremos.