Jose Luis Cámara 2018-2022
Loncheras saludables

Pink lunch box for little girl

Se acerca la temporada en la que menores de edad  inician su temporada escolar, por tal motivo NUEVA EPS hace una serie de recomendaciones para que niños y niñas reciban una alimentación sana, nutritiva y balanceada, especialmente en su lonchera:

Ø  Lo ideal es diseñar las loncheras escogiendo alimentos que a su hijo le gusten, la variedad y el contraste de colores es indispensable. Piense en sabores distintos pero ricos, si a su niño le gusta el dulce o el picante escoja al menos uno con esas características.

Ø  A los niños les gustan las comidas sencillas y prácticas, los alimentos que ellos mismos pueden abrir y comer con facilidad les dan más confianza e independencia. Utilice muchos colores, sabores y formas novedosas, para que las loncheras sean totalmente provocativas; ejemplo, corte los sándwiches en tiras, círculos, cuadraditos pequeños.

Ø  Las porciones deben ser adecuadas para la edad. Si envía demasiada comida lo más probable es que regrese la mitad de la lonchera llena o por el contrario le enseñe a su hijo a comer demasiado. El apetito del niño varía según la actividad física o el propio crecimiento, no lo obligue a comer por comer.

Ø  Proteja los alimentos en recipientes especiales, o envuélvalos en papel aluminio, papel plástico o bolsitas especiales, siempre con servilletas. A los niños les encanta recibir sorpresas de vez en cuando, piense en algo lindo para incluir en la lonchera; su plato preferido, algún dulce combinado con frutas.

Ø  No se olvide de darle un buen desayuno, la lonchera es un refuerzo hasta el almuerzo. No se preocupe si un día no come mucho, si ve que es un patrón por más de 4 días, es necesario tomar las medidas necesarias y acudir a la IPS y pida cita con el pediatra, quien le indicará si es necesario acudir al especialista.

Ø  Evite poner refrescos muy azucarados o bebidas gaseosas y paquetes, en todo caso una botella con agua es una muy buena opción. Descarte los dulces o preparaciones que tengan exceso de grasa y azúcares, o los alimentos que puedan llegar con mal olor para que no la rechacen (como el huevo duro) cuyo truquito es mandarlo sin pelar.