Fontur 2018
Confundid y reinad

POR: Eduardo Aristizábal Peláez

Los logros de los administradores públicos se pueden leer bajo diferentes lupas. Una,  la técnica, que es la lectura real y objetiva y la otra desde el punto de vista político.

Para nadie es un secreto que en política  siempre será bueno lo que haga su grupo y malo lo de los demás, pero bajo el parámetro del subjetivismo; pensando más con el corazón que con  la razón y renunciando a los indicadores técnicos.

En los últimos años especialmente, los políticos sagaces han recurrido al principio de las campañas publicitarias de repetir permanentemente el mensaje, hasta que penetra, como la gota de agua que de tanto caer sobre la roca hace el orificio, fruto de la persistencia.

Claro que en materia de publicidad, se castiga a  las empresas que lancen campañas engañosas, pero en política, la propaganda mentirosa no tiene ninguna limitación, ni sanción.

Lo más grave de todo lo anterior, es la manera como se abusa y como se engaña al pueblo, buscando intereses personales sin interesar el bien común, pero si el particular.

Para muestra un botón. El abogado Juan Carlos Vélez Uribe, director de la campaña por el No, en el pasado plebiscito del mes de octubre,  reveló estrategias  escandalosas y mendaces que fueron utilizadas para engañar a los colombianos,  sin embargo hasta el momento no se conoce  ninguna sanción a dicho movimiento, fuera de la que internamente le aplicaron a Vélez Uribe por haber aflojado la lengua.

Pero la experiencia no se improvisa, y el expresidente Uribe, quien morigeró, pero al final fracasó en el sometimiento de la guerrilla y no tuvo ningún éxito en el tema de la paz durante sus 8 años de discutida gestión,  ha logrado para sus intereses  un éxito superlativo y es venderle a la gran mayoría de los colombianos que el país, prácticamente no tiene Presidente, que el país anda a la deriva y se mueve por inercia.

Entendemos como humanos que somos que los  mandatarios anteriores estén incómodo, porque el Presidente Santos logró lo que ellos no pudieron, pero de ahí a realizar campañas infames que no afectan solamente a un Presidente que sale próximamente , pero si a la institucionalidad y a la tranquilidad de un país que se debate en medio de angustias, precisamente por tanta información contradictoria que recibe.

El pueblo  no tiene muchos medios para informarse objetivamente y carece de capacidad analítica para tomar decisiones y allí es en donde pescan los políticos que hacen de la confusión, su bien más preciado.

El  proceso de paz, que ya no tiene reversa, es una de las gestiones más exitosas, en el mundo,  que ha ahorrado en pocos meses unas 3.000 muertes de humildes colombianos.

Pero es que seguir el conflicto armando por televisión, prensa o radio, cuando no tienen familiares en el campo o en el ejército, que son los verdaderos sacrificados, es muy cómodo para los enemigos de la paz, que disfrazan su posición con la ya famosa frase: Si a la paz, pero con condiciones, que es como tener a la madre, pero muerta.