22 de octubre de 2018

¿Autoridad???

11 de enero de 2018
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
11 de enero de 2018

Hernando Arango Monedero

hernando arangoY ni forma de decir que nos tragó la tierra, porque de hecho las cosas han adquirido tal profundidad que será difícil llevarlas nuevamente a la superficie. Y lo digo, porque pocos podrán negar que la autoridad se ha venido viendo menguada ante los ataques que a cada día presenciamos donde quiera que de imponer el orden se trata. Es así como la Policía se ve atacada con piedras, puños y hasta bala cuando hace presencia en cualquier barrio, de población pequeña o grande, para contener el desafuero de cualquier ciudadano o grupo de ellos.

Lo vimos hace solo unas semanas, cuando en el Cauca, unos indígenas, si es que así puede designársele a unos delincuentes,  cargaron contra unos agentes del orden y llegaron al colmo de desarmarlos y retenerlos sin que, para ese grupo de facinerosos, posteriormente, hubiéramos tenido noticia  de que están en la cárcel por atentar contra la autoridad legítima. Y se repite la historia solo hace unos días, cuando otro grupo de sujetos, cobijados por la impunidad que hoy los protege, armados de machetes atentaron y amenazaron a unos soldados, en el norte de ese departamento, cuando impedían que la caterva de delincuentes arrasara con la maquinaria y cultivos de un ingenio azucarero. Y los soldados, por fortuna gravaban su actividad, se vieron obligados a realizar unos disparos para detener a quienes machete en mano atentaban contra sus vidas. Ah! Lo que habría sucedido de no presentarse la grabación de los hechos, y ya sabríamos de la acusación contra el Ejército Nacional por violación de derechos humanos y violencia contra “los indefensos y laboriosos” habitantes del sector.

Y es que las fuerzas del orden van a tener que proceder, siempre, con camarógrafos en su retaguardia para que filmen sus actuaciones, evitando con ello que se repitan las denuncias que hubo meses antes, cuando se acusó a la Policía de haber asesinado a una “periodista de un resguardo  indígena” en Caloto; “periodista” que murió a causa de un impacto de bala salido de un arma artesanal o de “fisto”, como también se les conoce. Arma que, sin duda alguna, no era portada por los agentes del orden.  De todas maneras, el reclamo de parte de los dirigentes del mitin les sirvió para posar de defensores de aquellos a los que lanzan como carne de cañón, a reivindicar las pretensiones que, sólo ellos, esos dirigentes, conocen y que lejos están de los intereses de su comunidad.

Pero no hay que ir muy lejos. Los noticieros de televisión nos muestran a cada día las agresiones de que son objeto los guardas de tránsito, el agente de policía y quien quiera que, investido de una supuesta autoridad, intente restablecer el orden. Y todo ello se debe a que, el ciudadano del común sabe, y con él toda la comunidad, que nada pasa después de que se levanta una mano, una piedra o un elemento contundente: garrote, cuchillo o arma de fuego para desahogar la ira o defender presuntos derechos, derechos de esos que, ahora, denominan “ancestrales”, bajo los cuales se cubre toda clase de desmanes sin que alguien resulte responsable o se le imputen cargos por realizarlos.

Tarde es para que la autoridad pueda proceder con energía y sin reatos contra quienes vienen, de estas maneras, desafiando a los tienen el deber de restablecer el orden y proteger la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos. Apoyados en la tecnología, con grabaciones de video, bien puede autorizarse a la Policía y al Ejército a proceder con toda la contundencia que el momento exija y hacer valer la autoridad que hoy por hoy simplemente se ve humillada y desafiada por doquier.

Manizales, enero 11 de 2018.