9 de diciembre de 2018

Los empresarios le fijan metas al próximo gobierno

25 de diciembre de 2017
Por Octavio Quintero
Por Octavio Quintero
25 de diciembre de 2017
El Consejo Gremial pide rebajar impuestos de renta al capital y, en compensación, gravar a más gente. Las centrales obreras no se han dado ni por enteradas.
 

Octavio Quintero

El sector privado colombiano prácticamente condicionó su apoyo presidencial al candidato que coincida con su agenda empresarial 2018 – 2022, expedida al cabo de la última reunión de este año del Consejo Gremial. 

Los popularmente llamados ‘Cacaos’ incluyen en dicha agenda un sartal de peticiones (94, por ahora) que seguramente se les concederá por el gobierno de turno (sea quien sea), bajo la misma promesa demagógica de generar empleo y riqueza nacional.
 
Si las centrales obreras en Colombia tuvieran un auténtico propósito social, como lo tienen los empresarios con relación a su propósito capitalista, ya debieran tener lista una respuesta de rechazo a un par de puntos que incluyen ‘los Cacaos’:
 
1.  Reducir la tarifa de renta corporativa del 33 por ciento, establecido en la reforma tributaria del 2016, hasta 28 por ciento, y compensar dicha disminución con una mayor base gravable de personas naturales.
 
Bueno, en todos los años que este cronista lleva registrando el acontecer nacional no había visto mayor cinismo. Ampliar la base gravable de personas naturales significa buscar más clase media y baja que compense una reducción de impuestos a los ricos… Y por eso, la segunda petición de los cacaos es:
 
2. Reducir el umbral de declaración del impuesto de renta hasta los 2,5 salarios mínimos legales vigentes, que hoy equivaldrían a infelices, un millón 800.000 pesos.
 
Como referencia a la descabellada propuesta de los empresarios, téngase en cuenta que en Colombia, una familia de 4 a 5 personas, necesita mensualmente al menos dos millones de pesos para suplir el costo de una casta básica (alimentos: carne, leche, arroz, pastas, papas, verduras y frutas; vivienda, salud, educación, comunicaciones, servicios públicos y recreación).
 
¿Qué sacaría el Estado poniendo a estos menesterosos a tener que declarar renta cuando sus ingresos pasen de 1,8 millones, cuándo ni siquiera ganan el mínimo de sustento familiar?: ¡Están locos!
 
Y la tercera petición toca el techo de lo inaudito:
 
3. Gravar las pensiones que superen los $4,4 millones que hoy benefician a 53.000 pensionados.
 

Dese por seguro que todos estos pensionados, salvo unos pocos miles de privilegiados (exparlamentarios, exmagistrados, expresidentes, exministros y exgerentes) ya no están recibiendo esos 4,4 millones de mesada porque la tienen full en el mercado financiero de préstamos con libranza. Esos pensionados han podido capear así la precaria situación económica de sus familias. Gravar esos ingresos pensionales es someterlos a pasar necesidades en compensación a la rebaja de renta corporativa que demandan los empresarios…

 

Opinión RED-GES/El Satélite
/Director