¿Cuál es el inventario, Congresistas?

Por ALVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

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Hubo una vez un senador que por estas calendas entregaba  de manera puntual, juiciosa y responsable, su informe de gestión. Otro aspecto era el contenido del mismo. Pero en esas líneas había esmero por suministrar  al elector, el papel al voto consignado. Eso se llama responsabilidad política. Social, dirán otros.

Hoy, ni camuflados, ni sobre los lomos del Congreso, Representantes y Senadores, hacen el milagro. No creen tener vínculo alguno  con las comunidades que dieron el sí a ese H: Congresista. Antes les quedamos debiendo el favor.

Otros consideran que es una perdedera de tiempo o que tampoco merece un acercamiento. Serviría, al menos, para saber si ese votico se perdió o mereció justificación. ¿Quiénes votaron la Reforma Tributaria?, ¿Quiénes son grandes ausentes de debates cruciales?, ¿Quiénes juegan a las escondidas con las comunidades ávidas de presencia de Estado? ¿Retornan, ahora, a los municipios en la cacería de incautos?

Existe un divorcio y desconfianza con una entidad desacreditada donde cenan nuestros Honorables Padres de la Patria.

El inventario deja un déficit mayor en Risaralda. Por eso, muchos se justifican y califican como de injusto esa danza de personajes que vienen a buscar votos en esta tierra cultivada para que “nos colonicen”. Pero eso es lo que sembramos y en muchos casos merecemos. La comunidad, la sociedad en sí, quiere respuestas y no evasivas, acciones y no episodios de la ficción partidista.

Pero no queremos más que esos vicios entronizados en la política doméstica, se reproduzcan. Lo de Yopal es un buen ejemplo de lo que puede pasar con la fatiga de un electorado al que creen tonto. Al que en vez de abusar, no entreguen resultados de su presencia en el oscuro contubernio al que someten a las comunidades. El déficit de presencia deja muchos comentarios. No es tarde que muestren su paso por el Congreso, ahora que se avecinan unas elecciones y muchos están dedicados a engordar bolsillos y estómagos.

El ejemplo enseña y permite indicadores cualitativos. Lo otro es valorar la haraganería de una política barrigona y sucia que no podemos permitir se entronice en este valle de lágrimas. [email protected]