Resistencia antimicrobiana es un reto para sistemas de salud

Virus

Bogotá, 11 de noviembre de 2017.- En el mundo el arsenal terapéutico para tratar las infecciones es cada vez más limitado; por eso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a sus países miembros a desarrollar planes de acción que permitan enfrentar la denominada resistencia antimicrobiana porque son eventos altamente prevenibles.

Desde 2012 Colombia implementa el sistema nacional de vigilancia de la resistencia antimicrobiana y de las infecciones asociadas a la atención en salud para tener un seguimiento más estricto de este fenómeno de carácter mundial.

Sandra Lorena Girón Vargas, directora de Epidemiología y Demografía, explicó que cuando una persona utiliza de manera indiscriminada y se auto medica con antibióticos para tratar –por ejemplo- una gripe hace que “a futuro los tratamientos habituales se vuelvan ineficaces y persistan las infecciones”.

Describió que la resistencia antimicrobiana (RAM) es entendida como la capacidad que tienen los microorganismos como bacterias, hongos y parásitos de impedir que los antimicrobianos como antibióticos, antivíricos y antiparasitarios actúen contra ellos.

“Este es un reto para los diferentes países del mundo para tratar infecciones comunes. Adicionalmente, aumenta el costo de la atención sanitaria por el incremento en la duración de las hospitalizaciones y la necesidad de una atención intensiva”, subrayó.

Señaló que las neumonías asociadas a la ventilación mecánica ocupan el primer lugar de la incidencia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para adultos, seguidas de las infecciones de torrente sanguíneo asociadas a catéter. “En las unidades de cuidado intensivo pediátrico ocupan el primer lugar de incidencia las infecciones del torrente sanguíneo asociados al uso de catéter”, indicó.

De igual forma, Girón Vargas agregó que en la actualidad se implementan medidas que impactan esa incidencia a través de estrategias de prevención y control, vigilancia integrada y educación no solo a profesionales de la salud sino a la comunidad en general. “Sistemas de información más robustos, recurso humano entrenado en mejores prácticas preventivas para el control de infecciones y uso responsable de los antibióticos redundarán para la reducción de la incidencia de las denominadas súper bacterias”.

Finalmente, la directora de Epidemiología y Demografía reveló que aún es preliminar hacer balances sobre los costos financieros de la resistencia antimicrobiana. “No obstante, para poder dimensionar sus efectos podemos señalar que el tratamiento normal de la tuberculosis puede costar en promedio U$2.300 dólares y, por efectos de la resistencia antimicrobiana, este puede alcanzar un tope máximo hasta los U$120.000 dólares”, concluyó.