Comisión de la Verdad. ¿Para qué sirve?

José Ferney Paz Quintero
Abogado consultor

A propósito  de la escogencia de las personas que integrarán la denominada comisión de la verdad con génesis en los acuerdos de la Habana encargada de contarle al país qué fue lo que pasó a lo largo de estos  cincuenta años de conflicto armado, por qué se llegó a esos extremos de barbarie y violencia, quienes fueron los más afectados y perseguidos, y los grupos o movimientos responsables, se nos viene a la memoria el viejo proverbio que la verdad es la primera víctima de la guerra o de los conflictos internos, imponiéndose el deber de reconocer lo sucedido y el frontal rechazo al regreso a esas atrocidades que sembraron odios, exclusiones entre la población colombiana.

Si se pretende una catarsis colectiva, se debe partir  de la premisa que dicha comisión no es un tribunal de justicia, no son jueces, ni están  para juzgar a nadie, y sus decisiones no tendrán efectos  judiciales y lo que allí se diga no será tenido en  cuenta o usado como prueba en los tribunales ordinarios, por cuanto su funcionamiento corresponde más a un proceso social y político, a pesar de la resistencia y la controversia  que se ha desatado por la conformación de la misma, por los reparos a ciertos elegidos por sus sesgos  ideológicos.

No es secreto alguno, que el conflicto de tantos años generó una ruptura en ciertos territorios dejando huellas todavía  difíciles  de restañar, donde sus gentes se niegan o tienen dificultad en aceptar y entender lo ocurrido, con posiciones encontradas políticamente ; los que están ubicados en el centro o  la derecha culpan a la guerrilla como responsables de esos grados de violencia y los  de la izquierda culpan al Estado, a sus fuerzas del orden y los grupos paramilitares, sin considerar la negra página de los falsos positivos que tanta indignación produjo en la sociedad colombiana, muchos casos de ellos  al borde de la total impunidad.

En mora de  construir un estado fuerte que le permita una redistribución del ingreso y la riqueza necesaria para pagar la deuda social injustamente aplazada con esa parte de la población, llevando a cabo una política  de beneficio colectivo  alejada  de la presión de los tradicionales grupos que siempre  han tenido los privilegios  a costa del sacrificio  de los sectores menos  favorecidos, lo que no se logrará si  se continua con la cascada tributaria  de este ministro alcabalero y tratamientos  complacientes  para quienes  a diario atracan el erario y posan de grandes dirigentes en la banca , la política, el Congreso, la empresa privada, que nos hace recordar la máxima de Demócrito: “  todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de burla “

La tarea de  esta comisión no será fácil por la poralización en que se encuentra  el país y seguramente todo lo que allí se  exponga será utilizado con propósitos políticos, en esta etapa preelectoral tratando de sacar ventaja para  sus intereses partidistas.

ADENDA: Gacetas de Colombia- La Red de prensa colombiana, con su eficiente y dinámico presidente a la cabeza, José Gámez realizará el miércoles 15 de hogaño la ceremonia de gala en el prestigioso y tradicional Teatro Patria de Bogotá, para la entrega de los galardones a los mejores de nuestro país siendo su novena versión, donde se hará un reconocimiento a quienes por su ejercicio profesional, social, cívico, político, industrial,  académico u otro orden comunitario, han o vienen contribuyendo al desarrollo del país.

Por la imposibilidad de asistir por asuntos en el exterior, sirva esta adenda para extender un cordial y afectuoso saludo de  agradecimiento por la exaltación recibida, la cual me honra y compromete a un más mi ejercicio profesional como columnista de opinión  en  asuntos de estado, justicia y paz. .

 Adenda dos: Responsabilidad institucional inmensa  la de la Corte Constitucional  para la elección del nuevo magistrado del Consejo Superior de la judicatura, facultad  electoral que debe estar al servicio de la búsqueda de la eficiencia y eficacia de un organismo encargado de fijar las políticas de  gobierno de la rama judicial, en los momentos de una crisis  de confianza frente a la misma por  parte de la  sociedad, la que no podrá obtenerse si priman criterios partidistas por encima de los de la idoneidad, conocimiento del cargo al que se llega, experiencia  en los temas judiciales, y lo más importante, total y absoluta independencia respecto a jefes políticos regionales .

Rumores van y vienen de  la  posible injerencia  de un ex presidente del Congreso ,  con serias observaciones en su  trajinar político  como lo informan algunos medios ,  impulsor de primera línea de una candidatura presidencial, al promover una postulación a ese cargo de un aspirante, ex gobernador  por encargo presidencial, al lograr  ubicarlo  en la reducida lista  de la que saldrá el elegido en  los próximos días.  Así, será imposible  recuperar  la importancia de la justicia en un estado de  derecho, cuando  se elije no al mejor preparado  profesionalmente, sino al mejor  recomendado.

Por viaje al exterior, esta columna reaparecerá Dios mediante el martes 28 de  noviembre

Bogotá, Noviembre 14  2017.

  • ROGELIO VALLEJO OBANDO

    “UN ESTADISTA , es decir, un hombre de Estado, formado para gobernar, escasea, mientras que pululan los que se mienten a ellos mismos creyéndose unos Pericles, providenciales, cuando en realidad, más que servirle al país, lo que buscan es conseguir plata. Y el pueblo, “pueblo intonso, pueblo asnal”, vota una y otra vez por ellos”.
    Fuente: LA PATRIA,Josè Jaramillo Mejìa, Escritor.

  • Angelo Bautista

    Imprescindible que se conozca la mayor parte si no toda la verdad… Es cierto que los miembros de tal comisión, personas con significativas condiciones y experiencias, no sean jueces, ni constituyan un jurado como tal, pero su selección no fue lo suficientemente equilibrada por decirlo de la mejor manera, en donde se quedaron por fuera representantes de sectores que tuvieron que ver en el conflicto y que bien podrían aportar su valiosa gestión en la búsqueda y feliz termino de esa “verdad verdadera” que es lo que se pretende y que no sea que al final de ejercicio, el resultado sea un mamotreto de hojas y hojas con destino a las cortes internacionales para que sean ellas las que juzguen a aquellos agentes que no fueron tocados por la JEP.