Caldas perderá presencia en el senado

Por JOSE MIGUEL ALZATE

jose miguel alzateTodo parece indicar que, en las próximas elecciones, Caldas perderá presencia en el Senado de la República. Así lo hacen pensar las declaraciones que a diversos medios de comunicación han dado los actuales senadores Luis Emilio Sierra y Mauricio Lizcano Arango. Los dos dirigentes políticos han dicho que para la próxima legislatura no pondrán sus nombres a consideración del electorado. ¿Razones para hacerlo? Luis Emilio Sierra dice que quiere abrirle espacio a nuevos líderes, mientras Mauricio Lizano señala que se va a estudiar al exterior. En el caso de Carlos Felipe Mejía, en los mentideros políticos de la ciudad se asegura que su nombre no estará en la próxima contienda electoral. ¿La razón? Alvaro Uribe parece tener en mente otros nombres para su lista cerrada.

¿Qué significa para Caldas que tres de sus actuales senadores no inscriban sus nombres para participar en las próximas elecciones? En primer lugar, que perderemos presencia en el Senado de la República. Sobre todo porque no se avizoran en el horizonte político nombres de caldenses que quieran copar los espacios que dejan los tres senadores arriba mencionados. A esto debe sumársele que Jorge Enrique Robledo, a quien siempre hemos tenido como senador caldense, tampoco regresara a la corporación: su meta es ser candidato presidencial. Así las cosas, de cuatro caldenses que en este momento hacen parte del senado, para la próxima legislatura solamente dos dirigentes oriundos de esta región tendrán asiento allí: Mario Castaño y Hernán Penagos.

Que un departamento que llegó a tener seis senadores pierda cuatro es prueba de que hemos perdido el sentido de pertenencia. ¿Por qué ese descenso? Son varias las lecturas que se pueden dar. Pero la principal es la falta de compromiso de los ciudadanos con su región. Esa falta de identidad con la tierra donde se vino al mundo empezó a notarse cuando políticos foráneos llegaron a buscar votos lejos de su terruño. La gente, encantada por el dinero, vendió el voto. En Caldas sucedió que ante la falta de un líder liberal en el senado, ese partido escogió como jefe a un antioqueño: Luis Fernando Duque. Los votos que tuvo Víctor Renán Barco se esfumaron. Adriana Franco sólo obtuvo 17.332 votos en las elecciones de 2014. ¿Para dónde se fueron los votos del Partido Liberal?

Lo que va a ocurrir en el próximo debate electoral es un campanazo para que los caldenses despertemos. Los votos de esta región se le van a endosar a gente de otras tierras que no tienen ningún afecto por Caldas. Ya Mauricio Lizcano les ordenó a sus seguidores que deben votar para senado por Juan Felipe Lemus, un antioqueño. Y un grupo de liberales que no siguen a Mario Castaño le están haciendo campaña a Luis Fernando Duque, que seguramente se llevará un buen número de votos. Para acabar de rematar, los seguidores de Luis Emilio Sierra parece que votarán por Samy Merheg, mientras Arturo Yepes apoyará para senado a Efraín Cepeda. Es decir, los votos de Caldas se irán para otro lado. Con ellos saldrán elegidos personajes que no les duele el departamento.

Lo mismo va a pasar por los lados de Cambio Radical. Como el ingeniero Jairo Antonio Mejía Alvarez, vocero de ese movimiento en el departamento, no aceptó el ofrecimiento que le hizo Germán Vargas Lleras para que hiciera parte de la lista a Senado de la República, sus militantes en Caldas terminarán votando por un extraño para esa corporación. ¿Quién pierde con la elección de senadores que no conocen el departamento? La lógica lo enseña: Caldas. Los beneficiados van a ser, en últimas, Hernán Penagos y Mario Castaño. Este último, que obtiene votos a cambio de plata, tiene allanado el camino para llegar al senado. En su elección como Representante a la Cámara quedó demostrado que con ríos de dinero se pueden comprar curules.

Si los departamentos quieren mantener una buena representación política en el Senado de la República se debe buscar la forma de acabar con la circunscripción nacional implantada por la Constitución de 1991. Únicamente en Caldas se perdieron 186.230 votos en las elecciones del 10 de marzo de 2014, depositados por candidatos foráneos toda vez que por aspirantes de la región sólo se depositaron 121.365. Esos candidatos que vienen a pescar votos en terreno ajeno sólo se acuerdan de la región cuando están en campaña. Buenos o malos, es mejor votar por políticos que conocen nuestros problemas, no por aparecidos que sólo buscan el beneficio propio. Es triste saber que por ladrones como Musa Besaile y el “Ñoño” Elías en Caldas se depositaron 358 votos.