FONTUR 2016
No pierdan la paz por la cizaña

Por Elkin Mesa

elkinQue la visita del Papa Francisco constituyó la presencia aquí durante cuatro días y medio de un pastor católico irremplazable en estos momentos, pero nadie duda de que por encima de todo las palabras pronunciadas en   sus homilías  y breves oraciones tuvieron un sabor político cálido pero rotundo e incuestionablemente encaminadas a que sean tenidas en cuenta por quienes ejercen el poder  transitorio para sembrar cizañas en el camino de la paz, semblanza que fue escogida por él para enseñar lo que desde hace muchos días señaló como los primeros pasos hacia la reconciliación de los colombianos.

“No pierdan la paz por la cizaña”, sonó su voz como un martillo sobre la cabeza de quienes pretenden acreditarse como líderes de movimientos que se presentan como democráticos. La gente entendió esas palabras como enviadas hacia los rostros de Alvaro Uribe Vélez y Germán Vargas Lleras, y ya son muchos los corresponsales de Facebook y Twitter que le cambiaron el nombre al expresidente paisa por el de “Alvaro Cizaña”, y por supuesto lo extienden y pegan a los nombres de Iván Duque y Alejandro Ordoñez, dos de seguidores que aspiran a  ser sus protegidos en la competencia presidencial.

Las jornadas del Papa fueron extenuantes, no lo dijo él, se le notaba en la cara en las primeras horas de la noche cuando esta se veía  cansada, la misma pinta que en la mañana se le advertía fresca, recién bañada. Recién afeitada y muy alegre.

Todo lo que expresó en sus contactos con la comunidad fue de gran importancia político-religiosa y en la exhibición que le hicieron con pruebas físicas de dolores vivos o mediosanados  mostraron a un pastor católico desolado.

Por su manera de ser,  por una especie de  mesura, sus palabras fueron un viento  sin pausa, pero hay quienes las vieron como un huracán bautizado “catolicismo” que cambiará en el futuro tanto el caminado como el peinado de los dirigentes desgraduados y degradados por la codicia en el ejercicio de sus vidas.

En el balance de lo dicho hay que anotar que lo pronunciado minutos después de llegar al aeropuerto de Bogotá, no fue superado por sus intervenciones posteriores.

”No se dejen engañar, no se dejen robar la esperanza, no se dejen robar la alegría, no se rindan, no se dejen vencer”, dijo el Papa cálido y sonriente a un grupo de niños rehabilitados gracias a programas especiales del finado sacerdote Pedro Javier de Nicoló. Lo dijo a sabiendas de que lo escuchaban en todo el país, todos los colombianos, incluyendo los políticos especializados en engañar a inocentes con argumentos que los llenan de miedos y desesperanzas. Tratándose de palabras para los habitantes de una nación que empieza a salir de 50 años de lucha entre hermanos, fue   imposible producir mensajes más rotundos, directos y convincentes.

  • Sofia

    Elkin, no es cizaña. Como lo anuncian en la redes, la película la están presentando en Venezuela. Le recomiendo una película: HITLER, The Rise of Evil.