FONTUR 2016
Lámpara genera electricidad a través de la fotosíntesis

Manizales, septiembre de 2017. TerraBatt es el nombre de este prototipo modular, creado principalmente para las zonas no interconectadas del país que adolecen de la ausencia del servicio eléctrico o de una simple bombilla en las noches.

También sirve como adorno para el hogar, para iluminar un sitio específico o para que los estudiantes hagan sus tareas o lean un libro.

Se trata de tres módulos de madera que se pueden separar. Cada uno funciona como una lámpara individual, es decir, como una batería orgánica, generando fuentes de tensión con un promedio de 0.8 voltios.

Cristian Dallos, estudiante de Ingeniería Electrónica de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales, explicó que “la producción de energía a través de las plantas se da a partir del proceso de fotosíntesis, en el cual se generan azúcares y, a la vez, los electrones con los que se puede cargar un dispositivo electrónico, como es el caso de esta lámpara”.

Dicho objeto está compuesto por dos materas triangulares que tienen un sistema de captación de energía. Por eso, cada uno de los tres módulos tiene un circuito electrónico conectado a unas celdas electroquímicas y a unas bombillas LED, que permiten realizar todo el proceso de iluminación.

Cada módulo tiene tierra y sus respectivas plantas, encargadas de estabilizar el sistema para que se recargue constantemente.

Energía limpia

TerraBatt es una biobatería que se caracteriza por ser una energía alternativa y renovable, en pro de disminuir el impacto del cambio climático causado por la generación hidroeléctrica, térmica y de combustibles fósiles.

“El aprovechamiento de la bioenergía contribuye al desarrollo rural y a que se reduzcan las desigualdades entre regiones. Esto permite producir energía en zonas no interconectadas, con lo cual se contribuye al desarrollo sostenible”, precisó Paola Carmona Castañeda, estudiante de Ingeniería Eléctrica.

Estefanía Ríos Llanos, Orlando Andrés Guarín y Diego Armando Pérez, estudiantes de Ingeniería Electrónica e integrantes del grupo de investigación de Propagación Electromagnética Aplicada (Propela) de la U.N. Sede Manizales, participaron en el desarrollo de este prototipo.

Los investigadores explicaron que las personas interesadas pueden personalizar su lámpara. Así, dependiendo de la aplicación para la que se desee y la tensión o corriente que se necesite, es posible variar el número de módulos.

Plantas para ensayos

Este proyecto, pionero en Manizales, se creó en primera instancia con un bambú chino —un arbusto de tallo largo y delgado que crece verticalmente— el cual capaz de generar ocho voltios de energía, suficientes para cargar un celular.

La hortensia azul, que presenta una acidez adquirida a través del proceso de fotosíntesis, fue otra de las plantas que facilitaron el análisis del proceso natural.

“Esta reacción química fue aprovechada con la adaptación de un sistema o circuito electrónico y un electrodo encargado de conducir la energía, entre otros elementos”, puntualizó Paola Carmona.

El resultado fue este prototipo fácil de cargar, que sirve para mejorar las condiciones y la calidad de vida de las comunidades, especialmente las rurales –su población se estima en 1.400.000 colombianos– o las que habitan las zonas no interconectadas del país.