Jorge Rynolds, el hombre que ha salvado a 80 millones de personas

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Por Guillermo Romero Salamanca

Al ingeniero electrónico Jorge Reynolds Pombo le parece una contradicción pensar que todavía, quienes necesiten de un trasplante de corazón, deban esperar a que un motociclista fallezca. “Esto se podrá acabar cuando en pocos años podamos entregarle uno nuevo, hecho con células madre”, sentencia.

El científico, con 16 doctorados, considerado también como una de las mentes brillantes del mundo, trabaja a sus 81 años de edad y es uno de los grandes innovadores de América Latina. Además de sus permanentes investigaciones que desarrolla en la Clínica Marly de Bogotá, ofrece conferencias en universidades, colegios y a cuantos le pidan que les hable de tecnología en un futuro. Sólo lleva su celular donde tiene guardadas todas sus exposiciones. “Este aparato sirve también para hacer y recibir llamadas”, comenta en tono jocoso.

Este bogotano estudió en Trinity College, en Cambrigde, Inglaterra y allí se tituló como ingeniero electrónico, quizá uno de los primeros del país. Regresó a Colombia y en 1957 presentó su primer marcapasos, que pesaba 33 kilos y funcionaba con batería de automóvil.

“El primer marcapasos se lo pusimos a un sacerdote. Estábamos en pruebas experimentales, pero tanto el médico como él, me dieron ánimo. El trabajo resultó exitoso y gracias a ello, el paciente vivió 18 años más”, recuerda.

Su invento se extendió por el mundo entero y gracias a ello, 80 millones de personas han sido beneficiadas.

Ahora, con motivo del IV Congreso Internacional de Cardiología que se llevará a cabo entre el 28 y el 30 de septiembre en la Clínica Marly de Bogotá, presentará su nuevo marcapasos, del tamaño de un tercio de un grano de arroz y no contará con batería.

El Congreso, según ha informado la clínica, “contará con la participación de 23 conferencistas internacionales que tratarán temas de actualidad en cardiología general y pediátrica, además de subespecialidades como cardiología intervencionista, electrofisiología y cardiología no invasiva entre otras”. Además se realizará el Simposio de Hipertensión Pulmonar y Prevención y Rehabilitación Cardiopulmonar.

Pero además, la atención estará en la exposición que hará el doctor Reynolds Pombo sobre sus más recientes descubrimientos.

Cuenta que uno de sus grandes secretos para desarrollar su trabajo consiste en estar con gente joven. “Uno los tiene que comprender. Ellos viven oyendo música, escribiendo en el computador y le ponen cuidado cuando uno les habla. Yo no sé cómo hacen, pero me entienden”, comenta mientras suelta una de sus tímidas carcajadas.

Tiene muchas noticias para los participantes. Les hablará que en unos años, los celulares también servirán para escuchar el corazón, tomar el pulso y las mujeres sabrán cuándo estarán en días de mayor fertilidad. Además comentará sobre los más recientes avances en nanotecnología y los nuevos descubrimientos como los tatuajes invisibles que llevarán información al momento sobre las curvas de glicemia o los ritmos cardíacos.

“La vida se prolongará aún más. Los niños que ahora tienen 10 años podrán vivir hasta los 105. En un futuro, no muy lejano, enfermedades como el párkinson y el Alzheimer desaparecerán, pero lo grave serán las enfermedades producidas por bacterias como la dorada, por ejemplo”, comenta.

En el Congreso se hablará también sobre el avance de las gafas que utilizarán los médicos en un futuro para realizar sus operaciones. “Ellos podrán incluso, vía cibernética, introducirse en los tumores cerebrales y el cáncer será manejado con pequeñas máquinas que limpiarán la sangre”, explica.

“Algo que se conocerá en unos cuántos años son los avances con las células madre. Así se podrá entregar un corazón en una semana o un pulmón en cuestión de días. No será necesario que otra persona muera para efectuar un trasplante. Yo no soy médico, pero entiendo muchas cosas de medicina”, agrega.