FONTUR 2016
Nueva perspectiva del PMA para apoyar en los actuales retos de Colombia

Bogotá – El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) ha presentado un nuevo Plan Estratégico de País (2017-2021) destinado a apoyar los esfuerzos del Gobierno colombiano en materia de seguridad alimentaria y nutricional, y a responder a los nuevos retos en tiempos de paz.

El nuevo Plan estratégico del PMA, aprobado recientemente por su Junta Ejecutiva, busca apoyar al gobierno colombiano en su meta de erradicar la malnutrición en todas sus formas, en línea con el segundo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 2), y a la vez que promueve el desarrollo económico local y aporta soluciones sostenibles en un escenario de construcción de paz.

Para ello se enfoca en cinco frentes de trabajo: Fortalecimiento de capacidades; Apoyo a las poblaciones afectadas por crisis; Poner fin a la malnutrición; Promover acceso a mercados e ingresos a los pequeños agricultores y mujeres en el campo y Sistemas alimentarios sostenibles.

“La estrategia del PMA representa una transición de la asistencia humanitaria a estrategias de desarrollo a largo plazo, en las que podemos aportar nuestra experiencia para el fortalecimiento de los medios de vida y la construcción de resiliencia en la población vulnerable del país, con enfoque de género y especial énfasis en las comunidades étnicas y desplazadas. Mediante la generación de evidencia y la provisión de asistencia técnica, el PMA apoya a los gobiernos locales en la construcción de la paz”, dijo la representante del PMA en Colombia, Deborah Hines.

De acuerdo a la revisión estratégica realizada en 2016 por el PMA, entre los factores que contribuyen a la falta de seguridad alimentaria y nutricional se destacan las desigualdades estructurales; el acceso insuficiente a alimentos nutritivos y de calidad; las deficiencias de la infraestructura; el acceso inadecuado a los servicios sociales; el mal aprovechamiento de las tierras; el cambio climático y la variabilidad climática; las escasas oportunidades de empleo en el medio rural; y las tensiones originadas por las actividades mineras, la deforestación, la contaminación y el agotamiento de los acuíferos.

Para contribuir en la mitigación de estos factores, en alianza con entidades del Gobierno nacional y local, otras agencias de las Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil y académicas, el PMA logró sinergias con más de 80 socios, y ha evitado duplicidad de acciones para maximizar el impacto y disminuir el riesgo de inseguridad alimentaria y nutricional en el país.

Solo en 2016, el PMA apoyó a cerca de 260.000 personas -en su mayoría víctimas de la violencia, afectados por emergencias y fenómenos meteorológicos- a restablecer sus medios de vida y el acceso a alimentos, mediante transferencias en especie y monetarias y al apoyo de iniciativas productivas.

De esta forma benefició a 4,100 pequeños productores, con especial énfasis en mujeres agricultoras, y a 62 asociaciones de productores mediante capacitación para el desarrollo de planes de negocio y estrategias de mercadeo. Como resultado, 50% de las asociaciones logró acuerdos con comercios locales y grandes superficies y 25% con mercados institucionales, como los programas de alimentación escolar.

“Nuestro rol como agencia de las Naciones Unidas es apoyar al Gobierno de Colombia a cambiar la vida de la población vulnerable, alimentando sueños con acciones reales que respondan a necesidades específicas de mujeres, hombres y niños”, concluyó Hines.