FONTUR 2016
De la habladera a la sembradera.

Víctor Zuluaga Gómez

Historiador Magister en Ciencias Políticas

Cuando se hace revisión de un Gabinete ministerial en Colombia, salta a la vista que la preparación que muchos de ellos tienen, generalmente no concuerda con los oficios que desempeñan. Tenemos, por ejemplo, un médico como Vice-Ministro del Medio Ambiente, un Ministro de Defensa que es abogado y economista y un Ministro de Agricultura que es abogado. Así podríamos hacer un recorrido por todos los Ministerios y encontrar lo mismo: nada que ver la preparación académica con el oficio desempeñado.

Escuchando una entrevista que Yamid Amat le hace al Ministro de Agricultura Aurelio Iragorri, puede uno sentir dudas sobre la profesión de Iragorri por la suficiencia en que maneja el tema de su Ministerio y la manera como ha enfrentado los conflictos que se han presentado con los campesinos. Y uno de los últimos temas tiene que ver con la aftosa, que ha generado una crítica situación para los ganaderos. Pero, cifras en mano demuestra que las medidas que ha tomado su Despacho han sido acertadas y señala también el importante trabajo que se ha desarrollado en materia de restitución de tierras y de acompañamiento a los pequeños y medianos campesinos, pues el problema no es solamente el de entregar tierras sino buscar el crédito para la siembra y acompañarlos en lo que tiene que ver con tecnologías adecuadas y mercadeo para dichos productos.

Muchas son la dudas que se despejan en materia de redistribución de la tierra, uno de los problemas centrales que ha padecido el país por los siglos delos siglos, pues no ha sido posible la realización de una verdadera reforma agraria que pueda cumplir el sueño de un político como Manuel Murillo Toro cuando dijo: “La tierra para el que la trabaja”. Queda claro con las precisiones de Iragorri que lo que se está haciendo en el campo de ninguna manera significa acabar con la propiedad privada sino de regresar las tierras que muchos campesinos habían perdido por la hostilidad y presión de la guerrilla y paramilitares.

La presencia de Aurelio Iragorri en el Ministerio ha sido fundamental para el logro de ciertos compromisos pactados en La Habana y ahora le espera un duro trabajo como es el de ponerse al frente de un Partido que se encuentra en desbandada como es la “U”. Suerte para un hombre que invita a los colombianos a dejar la habladera y pasar a la sembradera: de ideas, de reconciliación, de solidaridad.