FONTUR 2016
Así era “Argos” en la intimidad

Contraplano

 

Por Orlando Cadavid Correa

De los biógrafos que tuvo en vida el notable crítico gramatical Roberto Cadavid Misas, “Argos”, el único que lo puso a hablar sobre la intimidad de  sus disciplinas periodísticas y literarias que lo hicieron tan famoso fue nuestro pupilo Edgar Artunduaga Sánchez.

Argos

Nosotros –amigos de convertir las efemérides en columnas– rescatamos el episodio al cumplirse este miércoles (16 de agosto) veintiocho años de la desaparición de este original guardián de la lengua castellana que llegó al diarismo colombiano de la mano del periodista Rodrigo Pareja Montoya, cuando comandaba la redacción de El Espectador en Medellín.

El cronista huilense llamó la atención acerca de una situación bien sui géneris: que el filólogo nacido en Andes, Antioquia, hubiese arribado a la prensa escrita cuando contaba 63 años, y ya había sido admitido en el club de la tercera edad, tras dejar a un lado la ingeniería civil, que fue su oficio de toda la vida y por el que su papá lo apodó “pión graduado”. Con su espléndido sentido del humor, el mismísimo ‘Argos’ se apoyó en don Feliciano Ríos, el zapatero remendón salido de la rica imaginación del escritor manizaleño Rafael Arango Villegas, para referirse a su llegada, algo tardía pero efectiva, al periodismo nacional:

edgar artunduaga

Edgar Artunduaga

“… En lo que sí le sonó la flauta fue en los periódicos. Cómo les parece que hace unos cinco años, cuando dejó el trago –que ya le estaba cogiendo ventaja— le dio por comentar esas metidas de pata que salen en los periódicos, y eso se lo publicaron y como que le gustó a la gente. Porque a todo el mundo le encanta que critiquen a los demás, pero a uno no. Así se fue encarrilando por ese lado y dejó la ingeniería. También es cierto que ya estaba jubilado, y lo hicieron periodista a la brava. Yo creo que es el único en el país que ha pasado de ser doctor a ser don Roberto. O no más que Argos”.

Démosle la palabra a Artunduaga:  Don “Argos” nos enseñó con fino humor a escribir correctamente el castellano; a hablar con propiedad nuestra lengua nativa y a deleitarnos con la historia –sobre todo la mitológica— convertida en su fascinante pluma en una deliciosa y divertida aventura.

Se levantaba a las tres de la madrugada; se duchaba con agua fría (inclusive en Bogotá) y comenzaba a escribir, ¡sin camisa!, porque sentía mucho calor. Era un mecanógrafo experto que muy pocas veces repisaba, pero siempre redactaba en borrador, corregía a mano y volvía a pasar todo el texto en limpio.

Durante tres días permanecía en Bogotá, en casa de una hermana, en el Barrio Galerías (antiguo Sears). Escribía en un improvisado estudio que era más una mesa de dibujo de su sobrina, pequeño, aislado, con un baño inmediato, cerca de la cocina, lo ideal para no molestar a nadie a las tres de la mañana.

En Medellín, en cambio, vivía en un apartamento sin su familia, solamente acompañado por miles de libros, sin sus doce hijos. Allí era donde investigaba y preparaba sus implacables gazaperas. ”Argos” se deleitaba con su música brillante y a su ritmo perforaba cuartillas. Raras veces escribía por las tardes y nunca de noche. A las nueve caía profundo en su cama. Nunca oía radio, ni veía televisión. Detestaba la política y no escribía al respecto, ni siquiera para encontrar gazapos. Tomaba apuntes en papeles pequeños que con abundancia guardaba en sus bolsillos. Tenía buena caligrafía, pero pocas veces escribía a mano. ¡Genio y figura hasta la sepultura!

La apostilla: En una crónica maestra publicada en el desaparecido Magazin Dominical, de El Espectador, titulada ‘los cien ojos de Argos”, escribió el poeta Juan Manuel Roca, con inspirado acento: “Si se dice que errar es humano,  el libro ’Gazaperas gramaticales’. editado por la Universidad de Antioquia, es un manual de humanidad, de errores capturados con la pinza de su humor”.

([email protected])

  • ROGELIO VALLEJO OBANDO

    Recordando a mamà Bertha + 6.09.12 con pàgina publicada en LA PATRIA y EL ESPECTADOR:

    *** MAMÁ BERTHA ***

    A “La Milonga Celestial” es invitada de honor mamá Bertha.

    “Se despidió de la ciudad de Manizales” un ser humano especial y muy querido por los amantes de la música Argentina, que tuvieron en ella una persona esmerada siempre por tener una excelente colección de los temas del Rio de la Plata. Tuvo por muchos años un sitio especial – MI NATAI -para oir tangos, fox, vals, milongas, como para apreciar inigualables danzantes e insuperables artistas de la canción; todo ello haciendo un boliche maravilloso con los productos de la Industria Licorera de Caldas. El aguardiente Cristal y el Ron Viejo de Caldas, sí que sabían delicioso allí.

    Dirigió el famoso programa radial /TANGOS EN LA NOCHE/ que se transmitió por las Emisoras Radio Manizales y Ondas del Nevado de TODELAR … A “cuerpo de Rey” atendió a los cantantes argentinos que venían a Manizales. Consideró como su hijo a Armando Moreno, el Rey del Fox. Tanto fue así, que la bella pieza de “para vos mamá”siempre se la cantaba Armando en sus cumpleaños como en toda ocasión. Desde Argentina le envió /Feria de Manizales/ cantado por él, con el acompañamiento de la orquesta de Enrique Rodriguez.

    Deja mamá Bertha mucha historia linda y maravillosa, sobre su admiración profunda, entusiasmo rebosante y amor verdadero por todo lo que tuviera que ver con los “Buenos Aires” musicales Argentinos.

    Parodiando la letra de Milonga celestial se puede decir con mucha fe que :

    Anoche en un dulce sueño se fue / Mamá Bertha/ para la peña del cielo/ .La contraseña se la tenía Eduardo Salazar, su esposo, para que pudiera entrar a esa sagrada peña/. Armando Moreno descolló cantándole /para vos mamá/ y Feria de Manizales.

    Mario Humberto Gómez Upegui y Gustavo Castaño Abad están encantados con la llegada de la mamá del Tango. La poesía y la tertulia se engalana.

    El Periódico LA PATRIA, sábado 8 de septiembre, publicó fastuosa página biográfica, autoría de la Periodista Martha Lucía Gómez:

    “LOS TANGUEROS se quedaron huérfanos”.

    Gracias Mamá Bertha por todo ese amor y cariño a Manizales. Ondeó las banderas de Manizales en la República Argentina. Nuestra mejor Embajadora.