Visitas desagradables y foros inocuos 

Marco Aurelio Uribe García.

Las visitas de algunos personajes y los foros inocuos, son poco agradables, máxime si están rodeados de falacias, y cuyo objetivo final es el de procurar una  inmerecida permanencia en el poder político a través de demagogias utópicas que sólo caben en cabeza de nefelibatas.

La semana pasada en Manizales se volvió a agitar el debate sobre la continuidad, viabilidad y soportes técnicos a futuro del macro proyecto del Aeropuerto del Café, con la visita, casi forzada por su tocayo Lizcano, que hizo a esta ciudad  el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, un hombre fuerte y avezado en megaproyectos que brindan grandes “lucros” personales, como lo han sido los de “Dragacol” y “Reficar”, estando muy por debajo  las expectativas que se vislumbran en este proyecto aeroportuario, y en el cual al gobierno nacional le ha faltado entereza y franqueza para decir lo que piensa de él: que no es viable, no obstante haberse desembolsado y malversado una gran cantidad de dinero.

No quiero ser ni un defensor ni un detractor a ultranza de este “monumento” a la malversación de dineros públicos, pero tampoco se puede pretender tapar el sol con una mano, no viéndole las bondades utópicas que muchos pregonan sin tener un profundo conocimiento de causa, respecto al aporte que dará al gran desarrollo de la región. No conozco las cifras estadísticas sobre el flujo de pasajeros ni sus destinos, ni el valor de sus pasajes, por lo tanto, desconozco sus demandas, pero como fui Director Seccional del Incomex, si conozco de primera mano las importaciones y exportaciones de y hacia Manizalesy en estos renglones este proyecto es inviable por sus ínfimos volúmenes, cosa que lo convierte en un proyecto innecesario y derrochador por su lucro cesante y por su inmenso costo-beneficio.

La visita del ministro de Hacienda, obedeció más a darle “una manito” política a Lizcano Arango con este tema demagógico y con miras a las elecciones parlamentarias que se avecinan, que a convencer a los ingenuos del “espaldarazo” al proyecto, y, además, contó con la orquestación de las autoridades locales, a sabiendas, todos ellos, de la imposibilidad financiera de dicho proyecto. En la mencionada reunión de análisis sobre los soportes técnicos y el futuro del Aeropuerto del Café, el señor Cárdenas, y para entretener al “inepto vulgo”, manifestó: Sobre la base de los estudios y el diagnóstico que existe, queda muy sensibilizado y con la percepción de que es un tema de alta prioridad para los gobiernos, gremios y empresarios de Caldas, a quienes ve muy comprometidos para sacar adelante el proyecto. Agregó que se evaluará con rigor la capacidad  financiera de la Aeronáutica Civil, que sería la única posible fuente de financiación del Gobierno Nacional, de la que espera tener respuesta en un mes.

Germán Cardona Gutiérrez, en sus primeros días como ministro de Transporte, y como caldense, barruntó algo con hedor pestilente, prendiendo con antelación y a tiempo las alarmas y advirtiendo sobre el especial cuidado que se debía tener con esta mega obra no solo por parte de los organismos de control, sino por las directivas del Aeropuerto, sobre la responsabilidad de los contratistas e interventores y, en especial, solicitó la colaboración de la ciudadanía para ejercer una eficaz veeduría y seguimiento a la ejecución y terminación de la obra, dentro de los parámetros legales y contractuales. Cosa que fue desatendida por todos, especialmente por la Fiscalía y Procuraduría General, no entendiéndose la labor que obligatoriamente deben cumplir sus agentes regionales. 

Pero como estamos en un país en donde la corrupción hizo metástasis en la mayoría de las instituciones, aquí poco se investiga, y rara vez se condena, sobre las denuncias de hechos delictivos notorios despejando el camino hacia la impunidad, como ha sucedido con el caso aberrante del Aeropuerto del Café en donde el fracaso se le debe no sólo a un cúmulo de grandes equivocaciones, sino a una asfixiante corrupción que estuvo entronizada en su seno.

Más de la mitad de todo el dinero enterrado en este proyecto, está en el bolsillo de muchos contratistas y funcionarios, lo cierto de toda esta novela es que despescuezaron la gallina de los huevos de oroy hasta el sol de hoy, sigue en la impunidad este “atraco” a plena luz del día.

 En el mes de septiembre de 2010, escribí en mi blog La Pringamosa publicado en la revista Semana y El Tiempo, sobre el Aeropuerto del Café y denuncié públicamente con certificados de existencia y representación legal a la mano de la situación anómala y poco entendible, pero con hedor nauseabundo, ya que la adjudicación de los contratos para la construcción de los terraplenes había recaído en firmas en las que se presentaba confusión entre contratistas e interventores, situación que se pasó por alto o se hicieron los de la vista gorda y oídos tapados el gobernador, alcalde de Manizales y demás miembros de su junta directiva y, por supuesto, Cruz Prada gerente del proyecto, lo que facilitó el asentamiento de la corrupción en susodicho proyecto, y fue aquí en donde empezó la sal a corromperse.

La Contraloría General de la República, en su investigación o hallazgos fiscales que no condujeron a un carajo, sostiene: “De acuerdo con conclusiones del estudio contratado por la Aerocivil en el 2014, el proyecto no es auto sostenible desde una perspectiva financiera y no genera beneficio socio económico debido al reducido volumen de tráfico de pasajeros”, y , “debilidades en la planeación de la obra, deficientes estudios económicos y sociales, y distintas situaciones que han afectado la ejecución, son las razones que explican la NO terminación de este proyecto, iniciado por Aerocafé hace más de 12 años, y donde la Aerocivil ha invertido aproximadamente 95 mil millones de pesos”. Es inadmisible y reprochable que ante semejante expoliación la Fiscalía General de la Nación haya guardado un “silencio sepulcral”, y no haya hecho ninguna averiguación.

 

Los caldenses perdieron hace rato el sentido de pertenencia, dejó de ser un departamento modelo, un semillero de forjadores de empresa privada y de industria, de intelectuales y de excelentes conductores o líderes políticos; se pisotearon sus ancestros, su raza se ha ido degradando, sus dirigentes empresariales y políticos está en un nivel crítico y vergonzoso, y sin la más mínima audiencia en el concierto nacional, sin ningún peso ni político ni económico ni intelectual, ante el poder central. Caldas está en unangustiosa orfandadalgunos de los politicastros que tenemos en la actualidad carecen de “ropaje” en lo académico, en lo intelectual, en lo humanístico, en lo ético y en lo moral. Sus políticas corruptoras sólo están fijadas en el “negociado o torcido”, que es el medio más facilista para el enriquecimiento.

 

Manizales, julio 14 de 2017.