FONTUR 2016
Software genera información sobre consecuencias de sismos en tiempo real

Manizales, 07 de julio de 2017. En solo 40 segundos, la herramienta –actualizada recientemente por la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales– evalúa el estado de la ciudad después de un evento sísmico.

En la primera versión del sistema el tiempo de proceso era más lento (cerca de un minuto) y funcionaba con un solo equipo en línea.

En la actualidad se tienen 10 estaciones acelerográficas de superficie (sensores de movimiento fuerte) y una a 45 metros de profundidad tipo borehole (que genera la alerta frente al evento). Estos equipos están ubicados en el perímetro urbano de Manizales.

El sistema de información sísmico de Manizales (SISMan-LISA) monitorea y evalúa las 42 microzonas en las que está clasificada Manizales según la microzonificación sísmica realiza por la Universidad de los Andes y la U.N. en la capital de Caldas, que determina cuáles zonas son las más afectadas frente al evento sísmico.

Así mismo, el programa informático les permite a las autoridades decidir cómo reaccionar con cierto orden frente a una eventualidad, porque cuando el sismo es chequeado, procesado y evaluado, genera un primer reporte vía mensaje de texto de la intensidad del evento.

Después, el programa genera automáticamente el reporte de la evaluación de daños y las pérdidas económicas esperadas, según la intensidad del sismo.

“Estos reportes llegan en forma de shakemaps (mapa de Manizales en gama de colores, según la intensidad, evaluación de daño, entre otros) a la Alcaldía de Manizales, la Unidad de Gestión del Riesgo Municipal, el Cuerpo Oficial de Bomberos, Corpocaldas y a las personas encargadas de hacer el control de la información”, indica Cristian Camilo Patiño Velásquez, encargado de la red sísmica de Manizales y estudiante de la Maestría en Estructuras de la U.N. Sede Manizales.

Este sistema, gestionado y operado por la U.N. Sede Manizales, está sincronizado de manera automática con el Servicio Geológico Colombiano (SGS) y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), para chequear y validar los eventos que registra la Red de Acelerógrafos de Manizales (Raman).

Funcionamiento

El estudiante Patiño explica que el sistema tiene siete etapas, la primera de las cuales es el “preprocesamiento”, que consiste en corrección de línea base, filtrado pasa banda, diezmado de Fourier y eliminación de errores aleatorios.

La segunda es la “validación del evento” en la que se diferencia un evento sísmico de un golpe. Se continúa con la “modelación de respuesta dinámica I”, en la que interfieren las características principales del suelo estudiado.

La cuarta etapa es la “validación teórica”, entre la que se encuentran la generación de estratigrafías sintéticas y las suposiciones como suelo único (degradación: índice liquidez – amortiguamiento y módulo de corte).

Sigue la “generación del primer reporte” en mapas de colores de intensidad de la aceleración, velocidad y desplazamiento pico del terreno (PGA, PGV y PGD) frente al movimiento sísmico.

Automáticamente continúa el “modelamiento de la vulnerabilidad”, que es la relación de valor esperado y varianza de la pérdida, como función y la intensidad de movimiento.

Por último se realiza la “evaluación de daño” de las edificaciones con probabilidad de colapso, curvas de fragilidad y momentos de probabilidad de la pérdida en la edificación (curva de vulnerabilidad) para generar el reporte sobre la evaluación de daños y las pérdidas económicas esperadas.

Para conocer más información sobre el sistema de información sísmico de Manizales y la Raman, los interesados pueden escribir a los correos electrónicos sisman.lisa.mz@gmail.com y [email protected]edu.co