¿Qué pasa con la justicia?

José Ferney Paz Quintero
Abogado consultor

Es la pregunta que a diario nos formulamos cuando se alude a la violación del debido proceso, a las nulidades imputables al despacho, al incumplimiento de los términos legales, a la inevitable congestión que origina el atraso judicial, las protestas laborales, el protagonismo en ciertas investigaciones penales que en ultimas terminan fallidas, las interpretaciones subjetivas con evidentes errores jurisdiccionales en perjuicio de las partes que acuden ante esa rama del poder público en demanda de justicia en un Estado que se dice social de derecho, sin considerar una corrupción abierta y descarada dejando al descubierto en materia penal favorecimientos ilegales a reconocidos delincuentes.

No se puede desconocer que la sociedad demanda  cada día más de las organizaciones para que sean  productivas, ágiles, eficientes, eficaces y con procederes trasparentes, como fundamento de su propia  supervivencia y de la paz social que se anhela, factores estos que pareciera no se vienen dando cuando un  87% de los ciudadanos no creen en ella, por morosa, alejada de la realidad del país, estropeada por esos escándalos de corrupción, con  funcionarios investigados penalmente por concusión, prevaricato, tráfico de influencias, no escapando a estas sindicaciones togados del más alto nivel, que han acudido a las indelicadezas quebrantando el ordenamiento jurídico penal al que están obligados cumplir, acatar y respetar.

Cierto es, que un Estado con una justicia corrupta estará siempre sometida a los actos delincuenciales, atentando contra la institucionalidad y poniendo en riesgo la convivencia ciudadana.

Conviene aludir en el momento actual a dos expresiones ausentes por desgracia en nuestro  medio  que deben ser  recuperadas por la  sociedad y más por la jurisdiccional que responden a la Ética, y Justicia, siendo la primera uno de los valores más importantes por cuanto busca que las personas nos comportemos de acuerdo con las normas que nos rigen y la segunda como valor busca la equidad, la igualdad entre los ciudadanos para bien de la armonía social, a través de normas que permiten o prohíben que las personas y las instituciones actúen de cierta forma, presupuestos estos totalmente olvidados y permanentemente atropellados para des fortuna del país.

No se puede ser indiferente frente a la ética. El dilema es ineludible, o la acogemos y la vivimos  para ser honestos o la repudiamos y la vivimos para ser personas  deshonestas e impúdicas.

Aquí se impone, axiomáticamente el principio de no contradicción postulado por  Aristóteles: no se puede ser y no ser honesto a la vez.

Cuando una sociedad pierde la credibilidad en su sistema judicial,  se  acerca peligrosamente al caos, porque está a punto de justificar la justicia  por mano propia.

Produce pesadumbre conocer  las  denuncias  donde  miembros de la rama judicial  aparecen comprometidos en actividades ilícitas,  casos recientes , el jefe de la unidad  anticorrupción de la fiscalía, un habilidoso abogado  que se ganó la confianza  de  las élites políticas ( leer cambio radical) aunque ahora lo traten de negar, ungido para dirigir la lucha contra la corrupción, resultó ser jefe de su propio cartel, las graves sindicaciones contra varios magistrados del Tribunal del Meta, en proceso de judicialización, los favores a delincuentes confesos por parte de fiscales, jueces, para garantizarles decisiones judiciales  benévolas, hacen parte de la  grave crisis de la rama  judicial, la cual ha tocado fondo.

La rama judicial, con las Cortes a la cabeza  lograron en el pasado ser  un faro para el país, prestigio que se ha venido perdiendo por los torticeros   procederes de  algunos de sus miembros ¿ cómo no recordar el sonado  caso de la magistrada viajera,? que  corresponde al escándalo del famoso crucero de la entonces presidenta de la Corte Suprema de Justicia  señora de apellido Díaz, cuando  haciéndose acompañar de ocho magistrados del Tribunal de Bogotá hicieron una  travesía por el Caribe, cuando varios de ellos eran aspirantes a lograr cupos en la alta corporación, ¿cómo olvidar  lo sucedido con el señor Pretelt?, todavía en investigación por su juez natural, el Senado de la República, o el carrusel “ del yo  te  elijo , tú me nombras,”  cuando  atentando contra la moral institucional  se permitieron unas vacancias  por  más de un año en la Sala administrativa a la espera del vencimiento de la inhabilidad para  designar como titulares a dos ex magistrados de la corporación, cuyas elecciones  fueron posteriormente declaradas nulas por el Consejo de Estado.

Ha llegado el momento de darle la importancia real al tema de la justicia, asumiendo todos los estamentos de la sociedad, gobierno, clase política, grupos y comunidades su propia responsabilidad en este momento de crisis, como es debido, con decisión,  con sensatez , en una palabra, con interés de patria.

De no ser así, nada extraño  sería acudir a la escultura del  danés Jens Galschiot, quien orienta su arte a la defensa de los valores éticos de la sociedad, cuando  ante la corrupción judicial la esculpe como “una justicia  obesa, morbosa, e inútil, siendo cargada por un pueblo miserable, desnutrido y sometido por completo “.

Adenda uno: Agitada controversia se vive por estos días en Manizales por el proyecto “Urbanización tierra viva”, con plan parcial  adoptado por el anterior alcalde, agosto del 2015, donde se tiene pensado construir 2200 apartamentos, bulevares y vías de acceso,  que al decir de los opositores  se trata de  terrenos adyacentes a la reserva de Río blanco, que podría afectar su biodiversidad, su fauna, su clima, con consecuencias para el equilibrio ambiental, ecológico  e hídrico de la ciudad.

El tema viene haciendo abordado por el Concejo Municipal, que en sesión reciente ha negado esa expansión urbanística  conocida  como polígono de expansión la Aurora 56, donde  se construirá la precitada urbanización,  que según conocedores del tema  colinda a 200 metros con la reserva  forestal del rio blanco, única en avistamiento de aves y de ella argumentan, se prevé el 35% de agua los manizaleños.

El debate  toma importancia  por  la protección que se le debe dar al medio ambiente, a la función ecológica de la propiedad privada, a los pronunciamientos que sobre el tema viene generando la jurisprudencia nacional, al modelo de la ciudad del futuro y sus expansiones  urbanísticas.

Interesante el debate que se ha planteado, de donde solo debe surgir una solución  que  favorezcan los intereses generales  de la  comunidad,  dentro de  la concepción de  lo que debe entenderse por un estado social de  derecho, sin que ello implique desconocer el derecho a  la iniciativa privada, la que debe estar sometida a los parámetros legales que impone vivir en  sociedad.

Adenda  dos: La reciente visita del Min hacienda  a la ciudad de Manizales para abordar el tema del aeropuerto del café, parece que quedó  supeditado a un análisis financiero por parte de la aeronáutica civil, para determinar si sigue en curso la  mega obra que todavía continúa con la Cruz a cuestas.

Seguramente  ese encuentro institucional se debió haber celebrado en las amplias instalaciones del Club Manizales, inmueble conocido por el ministro  Cárdenas  cuando fue el expositor central en la inauguración de las oficinas de Interbolsa en dicha ciudad, junio del 2006, firma comisionista que años después  colapsara  por las actuaciones  dolosas y la falta de vigilancia por quienes tenían la obligación legal de hacerlo, con omisión y negligencia de las autoridades estatales bajo la dirección del precitado funcionario  y de un Súper Intendente  financiero, sancionado por la procuraduría y luego premiado por el alto gobierno como codirector del Banco  de la República. Ver para creer.

Bogotá, julio 11 del  2017