FONTUR 2016
Mentiras

Víctor Hugo Vallejo 

Circula en las redes sociales un mensaje que se pretende atribuir a uno de los grandes genios de la humanidad, capaz de transformar las relaciones, los comportamientos y la manera de comunicarse de los seres humanos, haciendo accesible la informática para todos y permitiendo entender lo que se presentaba como un enigma al que sólo los entendidos se atrevían. Después de él, los misterios de la electrónica pasaron a ser historia y el manejo de  equipos cada vez más simples se volvió la realidad con la que se convive actualmente.

El texto referido dice:

“Las siguientes fueron las últimas palabras  de Steve Jobs, creador de Apple, fallecido en Octubre de 2011:

“He llegado a la cima del éxito en los negocios. A los ojos de los demás, mi vida ha sido el símbolo del éxito. Sin embargo, aparte del trabajo, tengo poca alegría. 

Finalmente, mi riqueza no es más que un hecho al que estoy acostumbrado. 

En este momento, acostado en la cama del hospital, y recordando toda mi vida, me doy cuenta de que todos los elogios y las riquezas de los que yo estaba tan orgulloso, se han convertido en algo insignificante ante la muerte inminente. 

En la oscuridad, cuando miro las luces verdes del equipamiento para la respiración artificial, y siento el zumbido de sus sonidos mecánicos, puedo sentir el aliento de la proximidad de la muerte que se me avecina. Sólo ahora entiendo: una vez que uno acumula suficiente dinero para el resto de su vida, que tenemos que perseguir otro objetivo que no está relacionado con la riqueza. Debe ser algo más importante: por ejemplo, las historias de amor, el arte, los sueños de mi infancia…. Mantenerse constantemente en la búsqueda de la riqueza y del dinero sólo puede convertir a una persona en un ser retorcido, igual que yo. 

Dios nos ha formado de una manera que podemos sentir el amor en el corazón y en cada uno de nosotros,  y no ilusiones construidas por la fama, ni el dinero que gané en mi vida, que no puedo llevarlos conmigo. Sólo puedo llevar conmigo los recuerdos que fueron fortalecidos por el amor. Esa es la verdadera riqueza que te seguirá, te acompañará, te dars cara del mundo? La cama de un hospital. Tu si tienes dinero, puede contratar a alguien para conducir tu coche, uirobjetivo queá la fuerza y la luz para seguir adelante. El amor puede viajar miles de millas y así la vida no tiene límite. Muévete a donde quieras ir. Esfuérzate  para llegar hasta las metas que deseas alcanzar. Todo está en tu corazón y tus manos. 

¿Cuál es la cama más cara del mundo? La cama de un hospital. Tu, si tienes dinero, puedes contratar a alguien para conducir tu coche, pero no puedes contratar a alguien para que lleve tu enfermedad en lugar de cargarla tu mismo. 

Las cosas materiales perdidas se pueden encontrar. Pero una cosa que nunca se puede encontrar cuando se pierde: la vida. Sea cual fuere la etapa de la vida en la que estamos en este momento, al final vamos a tener que enfrentar el día cuando la cortina caerá. Haz un verdadero tesoro del amor para tu familia, en el amor por tu esposa o esposo, en el amor por tus amigos… trátense bien y ocúpense del prójimo”.   

La credibilidad de lo que se dice en las redes sociales es bastante precaria. Se trata en la mayoría de los casos de mensajes cuyo origen creador se desconoce y que le llega a alguien y este lo reproduce a la lista de sus contactos como una manera de divulgar algo que le llamó la atención.

Tomar como cierto todo lo que se dice en este moderno medio masivo de comunicación, es tan arriesgado como aceptar a manera de verdad lo que se ha denominado desde siempre chisme. Son chismes electrónicos, que corren con mayor velocidad que antes por la facilidad de la inmediatez de la comunicación.

Siempre que se lean esta clase de mensajes, se debe estar prevenido para no ser asaltado en la confianza. Un mensaje como este que se reproduce, ofende la inteligencia de las personas, si se ha tenido el mínimo de cuidado en saber quien fue Steve Jobs, sin duda uno de los seres humanos más determinantes en el mundo durante el siglo XX y que sigue proyectando su obra a través de los perfeccionamientos que viven los productos de Apple, convertido en un símbolo de lo que es la modernidad.

Ofende leer estos mensajes,  por la sencilla razón de que las circunstancias en que se pone de presente que se generó el mensaje póstumo de ese genio, hacen imposible que una persona hable o piense o escriba. Estaba en una Unidad de Cuidados Intensivos, conectado a una vida artificial que ya no le pertenecía y sin la conciencia necesaria para producir unas ideas coherentes. Un ser humano en esas condiciones de salud no piensa y además tampoco habla.

Decir que tales o cuales son las palabras póstumas de una determinada persona, siempre será una agresión a la memoria de dicha persona. Es que esos discursos póstumos no pueden ser ratificados, confirmados o infirmados por su autor, ya que no está presente.

Poner en boca de un materialista creador como Jobs expresiones fundadas en teología, en emociones, en creencias, es ofender a quien siempre confió en la ciencia como instrumento de avance de las calidades de vida de los seres humanos. Pretender que Jobs al final se avergonzó de ser rico, cuando ese fue uno de sus constantes objetivos en la vida, al punto de haberlo conseguido desde los 22 años y de esto estuvo orgulloso, aunque no fuese ese su único objetivo vital, es no saber quien era. Le daba importancia y mucha al dinero, pues entendía que con los recursos suficientes podría seguir avanzando en sus desarrollos tecnológicos. Sin riqueza no hay progreso. Sin riqueza no hay ciencia. Sin riqueza no es posible la creación tecnológica. Queda la sensación de que éstas palabras son pronunciadas por un pastor religioso que quiere convencer a todos que la mejor vocación es la de ser pobre, con el fin de ingresar al reino de los cielos, del que él tiene las llaves y por ende con él se deben quedar esas vergonzosas riquezas que tanto daño le hacen al ser humano. Es como si usando la figura grandiosa de Jobs –con todos sus defectos, al fin y al cabo siempre fue un ser humano-, se predicara la homilía de la invitación a dejarlo todo en manos de dios y para ello usar a sus intermediarios: los pastores.

Poner en boca de Jobs expresiones ceñidas a la mera emocionalidad, cuando siempre se aferró a la razón pura en todo lo que decía y hacía, es hacer caer a los usuarios de las redes en la trampa de las conversiones  incondicionales que solamente al bien de quienes dirigen esas colectividades conduce. No era un creyente emocional,  nunca lo fue. No fue el mejor padre. No fue el mejor esposo. No fue el mejor hijo. No fue el mejor amigo,. No fue el mejor socio. Esto no le quita  nada a su obra creadora, a la genialidad de lo que hizo, sobre lo que se sientan las bases de un desarrollo tecnológico que jamás hubiese sido posible de no contar con su enorme imaginación, su extraordinaria ambición y sus ganas de ser el mejor, por encima hasta de las creencias.

Dañan las redes sociales cuando se generan mensajes mediante los cuales veladamente hacen un proselitismo barato con el que hacen caer en la trampa a más de un ingenuo, que piensa que la vida se centró en los mensajes que se reciben o dejan de recibir.

Jobs no fue nada de eso que se dice son sus supuestas palabras póstumas. Era todo lo contrario. Fue un ser frío, calculador,  que ponía los resultados por encima de las lealtades y que debió ser objeto de procesos judiciales para que reconociera a una hija que siempre supo que era su hija.  Ese Jobs de este mensaje suena  ridículo y lastimero. Cuando fue ingresado a cuidados intensivos fue para morirse de ese cáncer que se lo fue llevando poco a poco y le aceleró su proceso creativo para dejar lo que es hoy día la telefonía basada en el sistema android.

Basta mirar a la ligera, y al azar algunos pocos pensamientos  de Jobs, para saber que el contenido de este mensaje es falso, es una gran mentira para captar ingenuos.

Veamos algo del pensamiento de Jobs:

“Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No puedes atraparlo en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones  de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer  lo que te dice  tu corazón y tu intuición”.  Propio de quien siempre se supo arquitecto de su  vida.

Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa. Ir a la cama a la noche diciendo “hemos hecho algo maravilloso” es lo que realmente me preocupa.  Pensamiento propio de un creador, no de un ser esperando a que el destino haga algo por él.

“Tenía más de un millón de dólares  cuando tenía 23 años y más de diez millones cuando tenia 24 años y más de cien millones de dólares cuando tenía 25 años y nunca fue importante porque nunca lo hice por dinero”.  En la seguridad de que todo lo que hacía necesariamente se iba a convertir en enormes ingresos, como sucede con todos los grandes creadores.

“Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida y la única forma de estar realmente satisfecho con él es hacer lo que creas que es un gran trabajo. Y la única  manera  de hacer un trabajo  genial es amar lo que haces. Si no lo has encontrado sigue buscando.  No te detengas.  Al igual que con todos los asuntos  del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres. Y, como  cualquier gran relación sólo se pondrá mejor y mejor conforme los años pasen. Así que sigue buscando hasta que lo encuentres. No te detengas”.  Esta clase de luchadores ni siquiera cuando  se están muriendo, dejan de serlo, porque para ello el mundo es el que han concebido, no como se lo conciben los demás.

“ Nadie quiere morir, incluso la gente que quiere ir al cielo no quiere morir para ir allí. Y, sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así es como debe ser, porque la muerte es posiblemente el mejor invento de la vida. Es el agente de cambio de la vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero algún día no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Siento ser dramático, pero es muy cierto>”.  Es el pensamiento de un racionalista, que nunca le tuvo miedo a la muerte y que la vio de cerca cuando su enfermedad lo fue deteriorando. No iba a cambiar por algo que sabía que le iba a pasar. Eso que dicen es el supuesto mensaje póstumo de Jobs, es de un cobarde. Los racionalista no lo son, porque saben siempre lo que va a pasar.

Llenar las redes sociales de mentiras, es una manera de generar seguidores de un mundo de invenciones que no pueden ser llamadas de otra manera. Mentir en las redes sociales carece de límites.  Y de responsables.